martes, 3 de marzo de 2015

ARQUEOLOGIA EN ASSUR LA CAPITAL DEL IMPERIO ASIRIO

Hola amigos del blog hoy les traigo un interesante relato extraído del libro "Las Colinas Bíblicas" escrito por Eric Zehren, en la que se narra el fascinante hallazgo, por parte del arqueólogo alemán Walter Andrae de los restos de una de las capitales del Imperio Asirio, Assur; veamos:


"Como en Babilonia el interés de Walter Andrae se orienta hacia la excavación y estudio de los grandes edificios públicos de la capital asiria, allí es donde el espíritu y la cultura del pasado son reconocibles y quizá incluso interpretables.



Durante once años se esfuerza Andrae por encontrar este espíritu y su cultura a orilla del Rio Tigris superior. Descubre paredes de palacios que están revestidas de placas de alabastro y pintadas de color purpura, con franjas marginales de blanco y negro. en los relieves aparecen dibujados personajes alados con cabezas de águila. Una de esta figuras resulta curiosa: trae en sus brazos una cría de ovejao cabra. En un zócalo ritual del siglo XII A.C lee Andrae el nombre del rey de Asiria Tukulti-Ninurta II. Se hallan figuras humanas reproducidas con estandartes y ruedas de ocho rayos...¿Qué ideas se esconden detrás de estos símbolos?.

Sin embargo, realmente ha de tratarse de ideas. Ideas que en muchos lugares se repiten. Ideas para los cuales, si lo hubiera realmente, sólo podría haber un acceso: a través de la Biblia.

Entonces cuenta el arqueólogo Andrae el acceso a las fosas del Palacio de los padres . Se trata de salas funerarias de una monumental sencillez de aproximadamente 7 mts. de largo, uno de estos sarcófagos reales, fue enviado a Berlin para su estudio e intento de reconstrucción, al finalizar la tarea, los arqueólogos berlineses leen la ultima de las inscripciones: "Palacio de Asurnasirpal, Rey del universo, Rey de Assur".

Probablemente, a la caída del Imperio de Asiria, a fines del siglo VII A.C el sarcófago fue robado, destruyéndose su tumba. En semejante estado encuentra Andrae las tumbas saqueadas de los reyes asirios, que una vez hicieron temblar al mundo en otros tiempos."


Ernst Walter Andrae (Leipzig, 18 de febrero de 1875 – Berlín, 28 de julio de 1956). De profesión arquitecto, con sólo 23 años, y recién terminados sus estudios, fue contratado como dibujante para participar en el primer gran proyecto arqueológico alemán en Mesopotamia, llevado a cabo entre 1898-1903. Bajo la dirección de Robert Koldewey, pretendían excavar los restos de la antigua Babilonia con el apoyo del káiser Guillermo II, maravillado por la cultura oriental tras su viaje a Turquía en 1898 y firme impulsor de los trabajos alemanes en la zona para conseguir equiparar, en cuanto a la antigüedad oriental, en prestigio e importancia el Museo de Berlín con el Louvre o el British. Ello le ayudó para, poco después y entre 1903-1914, convertirse en el director de la excavación de Assur (trabajo llevado a cabo con gran meticulosidad para sacar a la luz sus palacios y templos), junto con Julius Jordan y que no le impidió, al mismo tiempo, realizar estudios en Borsippa, Fara y Hatra, o en la ciudad hitita de Sam´al.



En 1921, y tras quince años de trabajos en Oriente, regresó a Alemania donde sucedió a Koldewey como conservador en el Vorderasiatisches Museum Berlin. Llegó a alcanzar el cargo de director, que ocuparía entre 1928-1952, encargándose de la apertura de las recién creadas salas dedicadas a Babilonia en 1930 y donde se muestra su trabajo de reconstrucción y recuperación de la impresionante Puerta de Ishtar o de la Vía de las Procesiones de Babilonia. Al mismo tiempo, en 1923 obtuvo la cátedra extraordinaria en la Universidad Técnica de Berlín, donde impartió clases de Historia de la arquitectura desde ese año, recibiendo el título de profesor emérito en 1946 y retirándose en 1952 para fallecer solo cuatro años después a la edad de 81 años, habiendo ostentado también la presidencia de la Koldewey-Gesellschaft y de la Deutsche Orient-Gesellschaft. Sus incansables trabajos en Oriente le brindaron la oportunidad de escribir decenas de obras científicas, estudios y memorias de excavación.

lunes, 2 de marzo de 2015

FRANCISCO DE ORELLANA Y SU LEGENDARIA AMBICIÓN POR EL ORO

FRANCISCO DE ORELLANA Y SU LEGENDARIA AMBICIÓN POR EL ORO


"Muchas de las cosas que están enterradas no están muertas." 
Álvaro Cunqueiro. 


Orellana, como Cortés, Pizarro, Gaspar de Carvajal, García de Paredes y otros ilustres extremeños que dieron tanta grandeza a España, nació en Trujillo –cuna de “grandes” donde los haya–, predestinado a cabalgar a lomos de una de esas grandes olas con las que la historia se reivindica. Se podría decir que la gesta del “descubrimiento” había sido hecha a su medida, esto es, a la medida de gente soñadora.

En algún momento temprano del siglo XVI y con la perspectiva de un presente sin posibles, un horizonte sin expectativas y un tiempo sin mas esperanza que el monótono discurrir del lento paso de los días, este hidalgo de aspecto rudo tomó la determinación de quebrar la desesperante sensación del tiempo detenido y dio un paso al frente para conjurar un destino de incertidumbre. No tenía todavía dieciséis años cuando se encontró en la bocana de Sanlúcar de Barrameda y navegando hacia el oeste siguiendo la estela de otros grandes exploradores. De innata valentía y fuerte en las apuestas que requerían gente de talla, no dudó en alistarse a las órdenes de Pizarro en la conquista del vasto imperio Inca. Sus quebraderos de cabeza le traería esta decisión al tiempo que jugosos dividendos, ya que su inveterada inclinación por el saqueo a las poblaciones indígenas lo convirtió en un hombre de inmensa fortuna.

Por aquel entonces los partidarios de Diego de Almagro y los de Pizarro andaban a la greña por una fruslería tal que era el control del inmenso virreinato y por ende, de todas sus riquezas y explotación de encomiendas. Entretanto, los indígenas, atónitos, imploraban a Viracocha –el supremo Dios viento de los mares– una intervención salvadora. Los españoles lo estaban arrasando todo y, no contentos con ello, se habían enzarzado en una cruenta guerra civil en paralelo a los acontecimientos ya reseñados.

Una venganza natural

Allá por 1541, se puso a la faena junto con el primo hermano de Francisco Pizarro, Gonzalo, a buscar el País de la Canela y El Dorado, ni más ni menos. Con “algo” de retraso (dos semanas tardó en acudir a la cita previamente acordada con los expedicionarios) y, tras enormes calamidades, consiguió el rezagado dar alcance a su paisano finalmente en el valle de Zumaco. Cruzando los Andes se había dejado la mitad de hombres y pertrechos y su legendaria osadía había ganado enteros. Mas las secuelas psicológicas de una andadura tan extrema no habían sido en balde. La inhóspita  naturaleza local ya le había susurrado lo que seria el anticipo del fatal desenlace que le sobrevendría después. El 26 de diciembre, Orellana, ante la acuciante falta de alimentos (se le moría de hambre el personal), toma la decisión de ir río abajo con cincuenta y siete hombres elegidos en búsqueda de alimentos para aprovisionar a la tropa de Pizarro. Nunca más volvería a verlo. Como si de una verdad revelada se tratara, lentamente el oscuro río comenzaba a tragarse a los expedicionarios.

Cabe destacar la imaginación y recursos desplegados para la construcción de la nave que los acompañaría durante el resto del viaje, el bergantín Victoria, un prodigio de ingenio náutico. Fueron usados prolijamente todos los metales susceptibles de ser fundidos -armaduras, estribos, etc.- para transformarlos en clavos y todo tipo de ferretería ad hoc. Para cuando se había tomado la decisión de navegar el río Coca y el Napo a favor de corriente, aproximadamente ciento cuarenta de los doscientos veinte españoles que iniciaron la aventura en Iquitos ya habían cruzado el umbral de la vida. Idéntica suerte habían corrido mas de tres mil indios que les servían de apoyatura. La “transición”, les visitó antes de lo previsto. Un alto precio. Aquellas gentes pensaban que la belleza era una prolongación de sus ojos, pero era una belleza cruel y muda ante sus expectativas de supervivencia. El omnipresente y turbador silencio y una humedad mas voraz que cualquier alimaña los tenia sumidos en un letargo muy contraproducente para la alerta que requería tan magna expedición. Puntualmente desde la espesura, el sonido de una lluvia de flechas rasgaba la rutina y había que volver a la macabra contabilidad de restar algunos expedicionarios.

Un cronista de excepción

Este grupo, a la postre, pudo pasar a la posteridad gracias a los relatos del fraile Gaspar de Carvajal, cronista de excepción, gracias al cual se conocen relevantes temas etnográficos, geográficos  y detalles de lo cotidiano que ilustran magníficamente el estado de la tropa y sus contratiempos a la par que su cada vez mas deteriorada moral durante su errática singladura hasta la desembocadura del Amazonas. Hacía ya cerca de ocho meses desde su partida en búsqueda de vituallas y condumio y las esforzadas plegarias elevadas al altísimo no solo no habían conseguido mitigar la hambruna sino que habían diezmado la tropa hasta limites intolerables. El fraile se esmeraba en mantener la fe en un estado aceptable pero aquella cohorte de atípicos parroquianos se estaba dando de baja –literalmente– a un ritmo tan vertiginoso que, cuando menos, a los restantes supervivientes les hacia cuestionarse la eficacia de sus estériles rezos. Además, para corregir cualquier desviación, duda o desmayo doctrinal, siempre estaba el aplicado y largo brazo de la Inquisición con sus expeditivas  soluciones.

En octubre de 1542 asomaba la proa de la nave al Atlántico después de recorrer 4.800 km. fluviales y mas de 2.200 a pie. Entretanto, Pizarro, con solo ochenta hombres, había vuelto a Quito algo contrariado. De retorno a España y al llegar a Portugal, el rey luso lo trató con deferencias inusuales y le ofreció amplia financiación para un proyecto a priori incontestable. No hay que olvidar que la escuela de cartógrafos de Chagres era en aquel momento probablemente la mas informada del mundo conocido y sus medios técnicos solo eran comparables a los que manejaban sus pares chinos de la época. Esto venia a significar que se le ofrecían conocimientos muy avanzados de navegación y astronomia que los portugueses llevavan manejando un siglo ya al menos. Pero la fidelidad a su monarca prevaleció y el tratado de Tordesillas con sus balbuceos y demarcaciones discutibles pesó mas en el adelantado que las firmes y serias propuestas del rey vecino.

Una vez en tierra española, Orellana fue a Valladolid a ver al monarca. Tras nueve meses de arduas negociaciones y no sin antes bregar con una denuncia por traición promovida por Pizarro, de la que fue absuelto, el rey le concedió las capitulaciones de lo que sería dado en llamar la Nueva Andalucía.


Tras buscar incesantemente financiación para su segunda campaña, su incondicional tío Cosmo de Chaves tiró de patrimonio dándole aliento para afrontar con solvencia su segundo asalto a un sueño esquivo, de tal manera que el obstinado Orellana volvió a la carga. Después de contratar en Cádiz una tripulación un tanto heterogénea y poco marinera, los alguaciles vinieron en descubrir que la mayoría no eran castellanos sino gente poco recomendable entre la que había algunos genoveses y pisanos, algo inaceptable habida cuenta de que estos últimos eran propensos a las ofertas del mejor postor y por lo tanto de poco fiar. Después de algunas incidencias sobrevenidas, el conquistador tuvo que esconderse fingiendo ser parte de la carga, en las bodegas de uno de los barcos que embocarían de nuevo Sanlúcar. Afortunadamente, sería el único de los cuatro que partieron que llegaría a su destino.

En 1546 y tras forzar sus cartas, Orellana, exhausto y sobrepasados sus limites, entregó su vida y personal apuesta, sucumbiendo hasta el último hombre en un lugar sin determinar del delta del Amazonas muy probablemente a manos de una horda de indios locales. Los sueños tenían un precio.


viernes, 27 de febrero de 2015

LA CONJURA DE CATILINA

LA CONJURA DE CATILINA

El partido popular romano ya no contaba con líderes idealistas que buscaran realmente el beneficio del pueblo, sino que en él se reunían todos aquellos que creían poder satisfacer sus ambiciones o sus deseos de venganza logrando el apoyo de las masas. Sin duda los conservadores tampoco contaban con muchos dechados de virtud, pero hay que reconocer que entre sus filas se encontraban al menos dos hombres de buena fe. Uno era Cicerón, y el otro Marco Porcio Catón, bisnieto del viejo censor del mismo nombre, también conocido como Catón el Joven. Había servido a las órdenes de Lúculo, y admiraba su sentido de la disciplina. Si admiraba a un hombre con fama de antipático e intolerante era sin duda porque él pecaba de lo mismo. Catón ajustó su conducta a los principios morales implícitos en las historias sobre los antiguos romanos. Nunca dejaba de hacer ostentación de su virtud, por lo que no resultaba muy simpático. Además era inflexible con toda debilidad ajena, y sus escrúpulos le impedían toda clase de compromiso donde hubiera indicios de algo turbio, así que en Roma no tenía nada que hacer. Cicerón, en cambio, era más operativo. Ambos coincidían en que el hombre más peligroso en la Roma de la época era Lucio Sergio Catilina. Éste volvió a presentarse como candidato al consulado junto a su colega Marco Antonio. Cicerón decidió presentarse también, y los elegidos fueron Cicerón y Marco Antonio, que tomaron posesión del cargo en 63.

Cicerón

Ese año falleció el Pontifex Maximus, la máxima autoridad sacerdotal de Roma, y César presentó su candidatura, pese a que se le consideraba muy joven para el cargo. Su rival, Catulo, intentó sobornarle para que renunciara a la candidatura, pero la respuesta de César fue "Pediré prestado para luchar aún más contra ti". Catulo era muy influyente, y César era consciente de que estaba corriendo un grave riesgo al enfrentarse a él, pues la mañana de la elección le dijo a su madre: "Madre, hoy verás a tu hijo convertido en Pontifex Maximus o en un proscrito". Afortunadamente para su madre, fue elegido.

Ese año Catilina volvió a presentar su candidatura para el consulado del año siguiente, y Cicerón también se presentó a la reelección. Incidentalmente, Cicerón descubrió que Catilina estaba planeando asesinarlo el mismo día de las elecciones. Se proveyó de una escolta y frustró así el plan de Catilina. Poco después, Catilina empezó a reclutar un ejército en Etruria con la intención de tomar Roma. Convocó una reunión clandestina de la que Cicerón tuvo noticia, pero apenas tenía unos pocos datos sobre lo tratado, y no tenía pruebas de nada. Al parecer, Catilina había dispuesto que unos sicarios asesinaran a Cicerón en su casa. Al amanecer, Cicerón se aseguró de tener testigos que vieran a los enviados para asesinarlo, los cuales se dieron a la fuga. Logró que el Senado declarara el estado de excepción, protegió la ciudad y acudió al Senado con la escasa información que poseía. También fue Catilina (era senador), y Cicerón pronunció un soberbio discurso en el que aparentó conocer la conjuración hasta el último detalle y que estaba esperando a averiguar los nombres de todos los conjurados para arrestarlos a todos. A medida que acusaba a Catilina, los senadores sentados a su alrededor se iban levantando para sentarse lejos de él, de modo que al final quedó aislado. Cicerón le incitó a abandonar Roma y ciertamente lo atemorizó lo suficiente para que siguiera su consejo. Con ello su culpabilidad quedaba de manifiesto.

Cicerón en un gran discurso acusando a Catilina

Con otro discurso ante el pueblo, puso a toda Roma en contra de los conspiradores. Entre ellos estaban, sin duda, César y Craso, pero Craso supo mantenerse al margen y César fue más allá y aportó datos sobre la conjuración en una carta a Cicerón. Hubo otras delaciones, y al cabo de unas semanas Cicerón tuvo todas las pruebas que necesitaba para emprender acciones legales. Hubo muchas detenciones y el paso siguiente era procesar a los detenidos, pero Cicerón temió que el juicio fuera demasiado lento, o que la corrupción imperante en la ciudad permitiera que los detenidos se escabulleran. En su lugar, reunió al Senado para que tomara una decisión sobre ellos. Básicamente, estaba pidiendo que autorizara un linchamiento.

Tal y como esperaba Cicerón, las primeras intervenciones solicitaron un "castigo ejemplar", que era una forma fina de decir "pena de muerte". Sin embargo, César sorprendió con una pieza maestra de oratoria. Aconsejó no dejarse llevar por los sentimientos. En su opinión, los dirigentes del estado no debían ceder al amor, al odio o a la cólera, máxime cuando ningún castigo sería suficiente para los criminales. César no dudaba de la legalidad de la pena de muerte, aunque la consideraba contraproducente. Creía que la ejecución inapelable de ciudadanos tan distinguidos e ilustres no respondía ni a la costumbre ni al derecho, ni siquiera tratándose de una situación de emergencia:

Todos los malos ejemplos se han originado a partir de buenas acciones [...] En el consulado de Cicerón se ha conjurado el peligro, pero en el futuro puede no suceder lo mismo. Quizá otro cónsul con un ejército a su disposición pueda hacer creer lo falso como cierto. Siguiendo con nuestro ejemplo, si un cónsul desenvaina la espada por orden del Senado, ¿quién limitará su acción o la devolverá a su vaina? [...] ¿Quiere esto decir que soy partidario de liberar a los detenidos para que refuercen el ejército de Catilina? ¡En absoluto! Yo propongo la confiscación de sus bienes y el confinamiento, bien custodiados, en las ciudades más poderosas de Italia.


El argumento de César bien podría suscribirlo hoy en día cualquier detractor de la pena de muerte, pero teniendo en cuenta cuándo fue elaborado, lo único que delataba es que César estaba implicado en la conjuración. Craso ni siquiera se atrevió a acudir al Senado. En su réplica, Cicerón llamó a Cesar, no sin ironía, el más clemente y compasivo de los hombres, pero el discurso de Cicerón no surtió pleno efecto, algunos senadores cambiaron de opinión, y explicaron que se les había malinterpretado. Hasta el hermano de Cicerón se mostró partidario de la propuesta de César. Sin embargo, la intervención del moralista Catón volvió a cambiar el rumbo de la discusión, y finalmente se votó mayoritariamente la pena de muerte más la confiscación de bienes, tal y como había propuesto César. Éste protestó aduciendo que despreciaban el lado humano de su propuesta y aplicaban la resolución más dura, pero lo único que consiguió es que los senadores arremetieran contra él. Los equites que custodiaban la asamblea irrumpieron en ella y amenazaron a César con sus espadas, los senadores se apartaron de él como habían hecho con Catilina, hasta que un grupo de amigos lo rodearon y lo sacaron de allí salvándole la vida.

Catilina execrado en el Senado romano

Los conspiradores fueron ejecutados sin juicio. En 62 un ejército se enfrentó al de Catilina a unos 300 kilómetros al norte de Roma. Catilina fue derrotado y terminó suicidándose. Cicerón fue aclamado como el salvador de Roma. Ese año se produjo un incidente relacionado con César. Publio Clodio Pulcro era famoso en Roma por vividor, juerguista y carente de escrúpulos. Se había encaprichado de Pompeya, la segunda esposa de César, y pensó que la festividad de Cibeles sería una buena ocasión para abordarla. Ese día se celebraba una fiesta sólo para mujeres en la casa del Pontifex Maximus, o sea, César, y Clodio se presentó disfrazado de mujer, pero fue descubierto por la madre de César antes de que pudiera acercarse a Pompeya, y tuvo que huir al galope. César se divorció de Pompeya y Clodio fue procesado por sacrilegio. Cuando César fue llamado a declarar en el juicio afirmó que él no había estado presente en la fiesta y que no sabía nada de los cargos que se imputaban a Clodio.  Se le preguntó entonces por qué había repudiado a Pompeya, y su respuesta fue que la mujer de César ha de estar por encima de toda sospecha. En el juicio, Cicerón intervino como testigo. Sus sarcásticas intervenciones le valieron el odio del acusado, que finalmente fue absuelto gracias a sustanciosos sobornos. César había salvado su imagen al tiempo que mantuvo una buena relación con Clodio, cuya enemistad con Cicerón debió de parecerle interesante.

jueves, 26 de febrero de 2015

EL GOLPE DE ESTADO CONTRA VENEZUELA FRACASÓ

      GOLPE DE ESTADO FINANCIADO POR EEUU CONTRA VENEZUELA FRACASÓ

El presidente Obama había emitido un claro aviso. Lo puso por escrito en su nueva doctrina de defensa (National Security Strategy): «Estamos del lado de los ciudadanos cuyo pleno ejercicio de la democracia está en peligro, como los venezolanos». Siendo Venezuela, desde la adopción de la Constitución de 1999, uno de los Estados más democráticos del mundo, esa frase presagiaba lo peor en materia de intentos destinados a impedir su marcha por el camino de la independencia y la redistribución de la riqueza nacional.


Era el 6 de febrero de 2015. Washington terminaba de planificar el derrocamiento de las instituciones democráticas de Venezuela. El golpe de Estado estaba planificado para el 12 de febrero.

La «Operación Jericó» contaba con la supervisión del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), bajo la responsabilidad de Ricardo Zúñiga. Este «diplomático» es el nieto de otro Ricardo Zúñiga, el presidente del Partido Nacional de Honduras que organizó los golpes militares de 1963 y de 1972 a favor del general López Arellano. El Ricardo Zúñiga que ahora trabaja en la Casa Blanca dirigió desde 2009 hasta 2011 la estación de la CIA en La Habana, donde reclutó agentes y los financió para fabricar una oposición contra Fidel Castro a la vez que negociaba la reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba, finalmente anunciada en 2014.


Como siempre en ese tipo de operaciones, Washington se esfuerza por no parecer implicado en los acontecimientos que sin embargo dirige. La CIA organiza y dirige a los golpistas a través de organizaciones supuestamente no gubernamentales: la NED (National Endowment for Democracy) y sus dos tentáculos de derecha, el International Republican Institute (IRI) y de izquierda, el National Democratic Institute (NDI); la Freedom House y el International Center for Non-Profit Law.

Además, Estados Unidos siempre recurre a sus aliados utilizándolos como contratistas en ciertos aspectos del putsch. Esta vez participaron al menos Alemania –a cargo de la protección de los ciudadanos de los países de la OTAN durante el golpe–, Canadá –a cargo del control del aeropuerto internacional civil de Caracas–, Israel –encargado de garantizar los asesinatos de varias personalidades chavistas– y el Reino Unido –a cargo de la propaganda de los golpistas. Finalmente, también moviliza sus redes políticas para que reconozcan a los golpistas: en Washington, el senador Marco Rubio; en Chile, el ex presidente Sebastián Piñera; en Colombia, los ex presidentes Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana; en México, los ex presidentes Felipe Calderón y Vicente Fox; en España, el ex presidente del gobierno José María Aznar.

Para justificar el putsch, la Casa Blanca había estimulado grandes empresas venezolanas a retener en sus almacenes enormes cantidades de productos de primera necesidad. La no distribución de esos productos tenía como objetivo provocar grandes colas ante los comercios y el estallido de motines estimulados por la acción de provocadores infiltrados entre los consumidores descontentos. La maniobra fracasó ya que, a pesar de la escasez artificialmente provocada durante enero y febrero y de las colas ante las tiendas, los venezolanos nunca llegaron a atacar los comercios.

Para reforzar el sabotaje económico, el presidente Obama había firmado, el 18 de diciembre de 2014, una ley que impone sanciones contra Venezuela y contra varios de sus dirigentes. Oficialmente, Washington decía querer sancionar a las personalidades responsables de la represión contra manifestaciones estudiantiles. En realidad, desde el inicio del año, Washington estaba pagando un salario -4 veces superior al ingreso medio de los venezolanos– a los miembros de pandillas que se dedicaban a agredir a las fuerzas del orden. Estos falsos estudiantes asesinaron a 43 personas en varios meses y sembraban el terror en las calles de Caracas.

La acción militar estaba bajo la supervisión del general Thomas W. Geary, desde la sede del SouthCom en Miami, y de Rebecca Chavez, desde el Pentágono. Como subcontratista de la parte militar del golpe aparecen el ejército privado Academi (ex Blackwater); una firma actualmente administrada por el almirante Bobby R. Inman (ex jefe de la NSA) y John Ashcroft (ex secretario de Justicia de la administración Bush).


Según esa parte del plan, un avión militar Super Tucano, matrícula N314TG, comprado por Academi en Virginia, en 2008, para asesinar a Raúl Reyes, número 2 de las FARC colombianas, avión falsamente identificado con las insignias de las fuerzas armadas de Venezuela, debía bombardear el palacio presidencial de Miraflores y otros objetivos entre los que se encontraban la sede del ministerio de Defensa, la dirección de Inteligencia y la sede de TeleSur, el canal de televisión multinacional creado por el ALBA. El avión se hallaba en Colombia, el cuartel general de los putchistas había sido instalado en la embajada de Estados Unidos en Bogotá –la capital colombiana– con la participación del embajador estadounidense Kevin Whitaker y de su segundo, Benjamin Ziff.

Varios oficiales superiores, activos y retirados, habían grabado de antemano un mensaje a la Nación anunciando que habían tomado el poder para restaurar el orden en el país. También estaba previsto que suscribirían el plan de transición, publicado en la mañana del 12 de febrero de 2015 en el diario El Nacional y redactado por el Departamento de Estado estadounidense. El plan incluía la formación de un nuevo gobierno, encabezado por la ex diputada María Corina Machado.

María Corina Machado fue presidenta de Súmate, la asociación que organizó y perdió el referéndum revocatorio contra el presidente Hugo Chávez Frías, en 2004, utilizando para ello –ya en aquel momento– los fondos de la NED (National Endowment for Democracy) y los servicios del publicista francés Jacques Seguela. A pesar de aquella derrota, María Corina Machado fue recibida con honores por el presidente George W. Bush en el Buró Oval de la Casa Blanca el 21 de marzo de 2005. Después de ser electa en 2011 como representante del Estado de Miranda, el 21 de marzo de 2014 María Corina Machado se presentó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) como jefa de la delegación de Panamá a ese foro continental y fue inmediatamente destituida de su cargo de diputada por haber violado así los artículos 149 y 191 de la Constitución de Venezuela.

Para facilitar la coordinación del putsch, María Corina Machado organizó en Caracas, el 26 de enero, un coloquio denominado «Poder ciudadano y Democracia hoy», en el que participaron la mayoría de las personalidades venezolanas y extranjeras vinculadas a la intentona golpista.


¡Mala suerte! La Inteligencia Militar venezolana estaba vigilando a las personalidades sospechosas de haber fomentado un complot anterior para asesinar al presidente Maduro. En mayo de 2014, el fiscal de Caracas había acusado a María Corina Machado, el gobernador Henrique Salas Romer, el ex diplomático Diego Arria, el abogado Gustavo Tarre Birceño, el banquero Eligio Cedeño y el hombre de negocios Pedro M. Burelli, quienes negaron haber escrito sus propios e-mails afirmando que habían sido falsificados por la Inteligencia Militar. Por supuesto, todos eran cómplices.

Al seguir la pista de estos conspiradores, la Inteligencia Militar descubrió la «Operación Jericó». En la noche del 11 de febrero, los principales líderes de la conspiración y un agente del Mosad israelí fueron arrestados y se reforzó la protección aérea de la capital venezolana. Otros implicados fueron arrestados el 12 de febrero. El día 20, las confesiones de los arrestados permitieron la detención de otro cómplice: el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma.

El presidente Nicolás Maduro compareció de inmediato en televisión denunciando a los conspiradores. Mientras tanto, en Washington, la portavoz del Departamento de Estado hacía reír a los periodistas que recordaban el golpe de Estado organizado por Obama en 2009 en Honduras o más recientemente, en enero de 2015, en la intentona golpista de Macedonia, al declarar: «Esas acusaciones, como todas las anteriores, son ridículas. Es una política de hace tiempo, Estados Unidos no apoya las transiciones políticas por medios no constitucionales. Las transiciones políticas deben ser democráticas, constitucionales, pacíficas y legales. Hemos visto varias veces que el gobierno venezolano trata de desviar la atención de sus propias acciones acusando a Estados Unidos u otros miembros de la comunidad internacional por los acontecimientos en el interior de Venezuela. Esos esfuerzos reflejan falta de seriedad de parte del gobierno de Venezuela al enfrentar la grave situación que está confrontando.»

Para los venezolanos, este golpe de Estado abortado plantea un grave dilema: ¿Cómo mantener la democracia cuando los principales líderes de la oposición están en la cárcel por haber preparado crímenes en contra de la democracia?

Para quienes aún creen, erróneamente, que Estados Unidos ha cambiado, que ese país ha dejado de ser una potenciar imperialista y que ahora defiende la democracia en el mundo, la «Operación Jericó» es un obligado tema de reflexión.

miércoles, 25 de febrero de 2015

HUGO CHAVEZ, EL LECTOR Y SU BIBLIOTECA

HUGO CHAVEZ, EL LECTOR Y SU BIBLIOTECA 


En su obra Sociedades Americanas, Simón Rodríguez hace una caracterización de la lectura y del lector, sobre el cual sostiene "los hay inmejorables y hasta puede decirse (aunque de pocos) que son inimitables", ambas cualidades pueden hoy atribuírselas al comandante supremo Hugo Chávez, quien fomentó en el pueblo el amor por la lectura para la batalla de las ideas.
"Cuando uno recuerda a Chávez, uno dice 'Chávez: lector'. Eso es uno de los legados más hermosos que nos dejó", expresa Marialcira Matute, conductora del programa La librería mediática, que transmite Venezolana de Televisión.
En entrevista con la Agencia Venezolana de Noticias en los espacios de la 5ta Feria del Libro de Caracas, Matute resalta la característica de que en cualquier actividad o tarea en la que estuviera presente el comandante Chávez, siempre ofrecía alguna referencia o comentario relacionados con la lectura.
"Así era Chávez con los libros, no se podía quedar solo con los libros para él, por eso su interés, sabiendo el poder de los medios, su interés de divulgar en cada intervención pública que tenía, el valor del libro, y en su consejo de ministros, también, y en sus conversaciones íntimas con sus más cercanos allegados, también", recuerda.


En artículo de opinión Yo conocí al Chávez lector, publicado en 2013 por el Correo del Orinoco, Mariajosé Escobar describe a Chávez como un atesorador de libros, de esos cuyos textos están subrayados y trabajados. "Era el tipo de lector estudioso, detallista", dice.
Figuran en su biblioteca —que suma 14.000 obras y de las cuales 3.000 están comentadas por él— autores como Simón Rodríguez, Eduardo Galeano, Antonio Gramsci, Paulo Freire. Además de sus temas esenciales de consulta como filosofía, economía, guerra de cuarta generación, multiculturalidad y movimientos insurgentes.
"Lo bonito de Chávez lector era su interés inagotable por todos los temas, su fascinación por un libro nuevo que el recibía y su interés por volver a los libros que para él habían sido importantes en la vida", comenta Matute.
En esta pasión por la lectura, Chávez destacó por ser un eficiente promotor de libros, hasta lograr generar un impacto importante en los índices de ventas, como ocurrió en 2006 con Hegemonía y supervivencia, de Noam Chomsky, al que hizo referencia en su discurso ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
"Yo creo que los primeros ciudadanos que deben leer este libro son los hermanos y hermanas de Estados Unidos, porque la amenaza la tienen en su propia casa", dijo Chávez en aquella oportunidad a la comunidad internacional.
Lo mismo ocurrió en 2009 con Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, texto que le obsequió al presidente estadounidense Barack Obama en la V Cumbre de las Américas, celebrada en Trinidad y Tobago, asimismo, con las constantes referencias de uno a 10 libros hechas en cada una de las 378 emisiones de Aló, Presidente.


"Creo que esa es una de las facetas más fascinantes, el estadista, el hombre. Pero el lector, en verdad, yo nunca había visto una figura pública que manifestara tanta pasión por los libros", expresa Matute, "Era capaz de emocionarse ante las cosas más sencillas y hermosas, como descubrir una frase que te impacta en un libro y quererla compartir con otro".
Chávez, quien inició las lecturas con la revista Tricolor y la enciclopedia el Quillet de los niños, fomentó esta actividad en el pueblo tanto desde el escenario mediático, como a través de las políticas culturales y educativas.
Uno de los logros fue que Venezuela haya sido declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Territorio Libre de Analfabetismo en 2005, y además se promovieran las ediciones masivas en todo el país.
A partir de ese año, el ministerio para la Cultura imprimió para su distribución gratuita la Biblioteca Básica Temática (25.000.000 de ejemplares), Biblioteca Literaria de Monte Ávila Editores (1.500.000), Don Quijote de la Mancha (1.000.000), Los Miserables (500.000).
También, Doña Bárbara (100.000), Las más hermosas cartas de Manuela y Simón (100.000), la Biblioteca para los Consejos Comunales (2.500.000) y los libros infantiles para Corazón Adentro (2.000.000), además de otras ediciones hechas por ministerios e instituciones del Estado.
Chávez inspiró la lucha a través de la lectura. "Todos nosotros vamos a leer El Quijote para nutrirnos aún más del espíritu de un luchador", dijo en un Aló, Presidente, y con el poema Florentino y el Diablo, movilizó al pueblo en la contienda electoral del Referéndum Revocatorio en 2004.


"Cuánto beneficio ha significado su amor a la lectura para Venezuela", destaca Matute, "Convertirnos en verdaderos divulgadores del valor del libro y la lectura es importante para mantener ese legado de Chávez".
El 22 de abril de 2013 el presidente Nicolás Maduro anunció la creación de un Centro de Altos Estudios del Pensamiento del Comandante Chávez en el que se resguardará su biblioteca personal y permanecerán, disponibles para consulta, aquellos subrayados por el líder durante sus lecturas, con las que continuará acompañando al pueblo, en cada momento, en cada página, como una dijo en una oportunidad ante la Asamblea Nacional: "Hoy la historia está más viva que nunca, que no es pasado, es el eterno retorno".

martes, 24 de febrero de 2015

GENERAL MOSHE DAYAN..... LA LEYENDA...

GENERAL MOSHE DAYAN... LA LEYENDA

GENERAL MOSHE DAYAN... LA LEYENDA



Hola amigos del Blog hoy quiero profundizar en una reseña hecha por mi el año pasado del general Moshe Dayan, uno de los mas grandes estrategas del siglo XX,  ( véase mi reseña referente a la gran campaña del Sinaí: http://bibliofiliaycolecciones.blogspot.com/2015/01/3-libros-tres-grandes-campanas-militares.html y una breve reseña del libro "Moshe Dayan el soldado, el hombre y su leyenda: http://bibliofiliaycolecciones.blogspot.com/2013/11/resenas-de-noviembre-1.html ) y lo que fue su perdida del ojo izquierdo, su milagroso rescate:


"Suele ocurrir que que los inválidos tarden un poco en comprender la trascendencia de los cambios que sus heridas imponen a sus vidas. Moshe Dayan no fue una excepción en ese sentido, y, al principio, estuvo convencido plenamente de seguir en la guerra en cuanto se recuperase.... pero la realidad es que tuvo inactivo por casi 7 años licenciado ya del ejercito británico, y relegado a otros puestos en la famosa HAGANAH, no seria hasta la primera guerra de independencia israelí de 1948 que Moshe Dayan participara como tropa activa en combate; la perdida de un ojo constituye un obstáculo muy grave para un Jefe de Pelotón y hasta para un Comandante de Compañía". ¿Pero Cómo ocurrió esto? veamos....  



"Eran las 7:00 de la mañana del 08 de Junio de 1941, las fuerzas británicas y Australianas combatían en el medio oriente, cerca de la frontera palestina con el Líbano a las posiciones de avanzada de un destacamento de la Francia de Vichy, Colaboracionista de los nazis. Moshe Dayan manejaba una ametralladora desde un tejado, proporcionando fuego de cobertura, cuando se vieron sorprendidos por una contraofensiva francesa, Dayan en el tejado agacho la cabeza y agarró un prismático que había en el suelo, propiedad de un francés muerto, y procedió a mirar a través de ellos, tratando de localizar de que punto provenían los disparos, cuando, fue herido por una bala a travez de los prismáticos. Dayan permaneció consciente todo el tiempo....


La bala dio contra los vidrios del lado izquierdo del prismático, e hizo astillas la montura. fragmentos de cristal y de metal se clavaron en la órbita de Moshe Dayan y en una de sus manos seccionando los músculos digitales. Su amigo Mart había regresado urgentemente para atender a su malogrado amigo, postrado en el suelo, y vaya que paradoja¡ acostado sobre la bandera francesa. Según Dayan, su amigo Mart intento sacar con todas sus fuerzas extraer la montura de los prismáticos del ojo pero le fue infructuoso. Moshe le replicó que no lo hiciera mas con la esperanza de evitar una hemorragia. Mart le dijo a su amigo herido: ¿Qué crees perderás el ojo? Dayan replicó: "he perdido un ojo, pero si logro ir al hospital rápido salvare la vida". pero ¿cómo lo lograría en plena contraofensiva francesa y rodeados? la batalla recrudecía y su amigo, Mart que ya lo había vendado y estaba procediendo a retirarlo de la zona de combate tuvo que dejarlo de lado por ordenes del mismo Dayan, y sustituir un australiano caído en combate que manejaba un a ametralladora, así que Mart tuvo que disparar y atender a su amigo que yacía en el suelo. 

.Al final llegaron los refuerzos australianos, y Moshe fue retirado en un camión frances decomisado y llevado al hospital de Haifa donde, claro está los doctores no pudieron salvarle su ojo izquierdo; logrando solamente sacar toda la metralla de su cavidad orbital y cerrarle la herida, como necesitaba tratamiento decidieron remitirlo al Hospital de Jerusalen, donde, como lo hemos dicho ya, paso 7 años fuera de toda actividad militar...

lunes, 23 de febrero de 2015

ASIRIA EL IMPERIO GUERRERO 3 PARTE

LA CAÍDA DE ASIRIA

En la segunda mitad del siglo VII el mundo civilizado vio muchos cambios. En la India empiezan a reaparecer las ciudades, extinguidas desde la invasión aria. Egipto parecía haber vuelto al pasado.  Bajo el gobierno de Psamético experimentó una renovación económica y un renacimiento artístico. Los tiempos de los constructores de las pirámides fueron ensalzados, se estudiaron los rituales religiosos que se describían en las tumbas antiguas, se recordaron los clásicos literarios del Imperio Medio y se repararon los daños causados en Tebas por los asirios. 


Asiria, en cambio, vivía un momento delicado. El ejército de Asurbanipal tuvo que enfrentarse al de su hermano en Babilonia. En 648 éste se vio acorralado y se suicidó. El rey asirio comprendió que Elam estaba detrás de todos los problemas que ocasionaba Babilonia, así que emprendió una campaña contra dicho reino.

En 642 murió el rey Manasés de Judá, y fue sucedido por su hijo Amón, que continuó la política de su padre de total sumisión a Asiria.

En 640, tras sólo dos años de reinado, fue asesinado el rey Amón de Judá, y fue sucedido por Josías, su hijo de ocho años. No sabemos exactamente cómo ocurrió, pero es razonable conjeturar una intriga de los sacerdotes yahvistas, pues los últimos reyes habían adoptado el culto asirio y un rey de ocho años sería fácil de manipular. De esta forma había muchas posibilidades de restaurar el culto a Yahveh, como en efecto ocurrió.

El debilitamiento de Asiria favoreció la prosperidad de Fenicia. Aunque los griegos se estaban apoderando del Mediterráneo oriental, los fenicios se aventuraron hacia el oeste. Crearon bases en la que ahora es Argelia, ocuparon las islas Baleares y extendieron su ocupación de la costa española. Más aún, sus barcos se adentraron en el océano Atlántico y bordearon la costa hasta llegar a las que llamaron "islas del estaño", que al parecer eran las islas Scilly, situadas frente a la costa de Cornualles, al suroeste de Inglaterra. De allí y tal vez de la misma Cornualles llevaban estaño a Tartesos, donde lo usaban para fabricar bronce.

En 639 Asurbanipal logró la victoria definitiva frente a Elam. Tomó su capital, Susa, y la destruyó. Todo el país quedó devastado y el reino que había existido desde tiempos de los sumerios desapareció finalmente de la historia. Por esta época el rey debía de rondar los sesenta años y probablemente estaba cansado. Ya no emprendió más campañas militares y los pueblos sojuzgados por Asiria empezaron a notar que sus cadenas se debilitaban.

En 627 murió el virrey que Asurbanipal había impuesto en Babilonia cuando derrotó a su hermano, y varios pretendientes a la sucesión se disputaron el poder por un breve tiempo. Finalmente venció un caldeo llamado Nabopolasar.  Por esta época, los escitas habían estado luchando contra los medos, pero ante el declive de Asiria decidieron aliarse contra ésta. El mando fue asumido por un jefe medo llamado Ciaxares.

Cuando Asurbanipal murió en 622, Asiria se encontró rodeada de enemigos preparados para abatirse sobre ella. Ciaxares se erigió en rey de Media, dominando un territorio aproximadamente igual al del Irán actual. Nabopolasar también declaró la independencia de Babilonia. Naturalmente, esto supuso la guerra con Asiria. Por su parte, el ejército de Judá avanzó rápidamente hacia el norte y se adueñó del territorio que antaño ocupaba Israel. El rey Josías ordenó la renovación del templo, que estaba muy deteriorado desde los tiempos del último rey yahvista. En un hueco de la construcción, el sumo sacerdote Helcías afirmó haber encontrado una primera versión del Libro de la Ley, un libro presuntamente escrito por Moisés del que hasta entonces no se tenía noticia. No conservamos este libro, pero parece que era una primera versión del Deuteronomio, el quinto libro de la Biblia. En él se recordaba la historia de Moisés, se detallaba minuciosamente la ley mosaica, así como todo el ritual del culto, se establecía el Templo como único lugar admisible para dicho culto y se exhortaba al pueblo a obedecer a los profetas que hablaban en nombre de Dios. Todos los santuarios locales, yahvistas o no, fueron clausurados, de modo que el Templo de Jerusalén quedó como único santuario.

En 616 Nabopolasar pactó una alianza con Ciaxares. El sucesor de Asurbanipal no estaba a la altura de su padre y Nabopolasar avanzaba lentamente hacia Nínive, pero quería asegurarse de que su suerte no cambiaría por un revés imprevisto. El acuerdo fue sellado con el matrimonio entre la hija de Ciaxares y el hijo de Nabopolasar. Ciaxares no tardó en tomar Assur, la antigua capital.


Volviendo a la acorralada Asiria, en su desesperación se vio obligada a pedir ayuda a Egipto. Psamético aceptó ayudarla, no por simpatía, ciertamente, sino porque a Egipto le interesaba una Asiria débil, pero no una Asiria acabada que fácilmente fuera reemplazada por otra potencia amenazadora, como Babilonia o Media. Pero la ayuda egipcia fue escasa y tardía. En 612 Nabopolasar y Ciaxares sitiaron conjuntamente Nínive y la tomaron, para regocijo de todo el Oriente Próximo. Nínive fue literalmente arrasada y jamás se consintió que fuera reconstruida. De no haber sido porque su historia aparece en la Biblia, su nombre habría quedado completamente olvidado en los siglos posteriores. De todos modos, algunos fragmentos del ejército asirio sobrevivieron al desastre y se retiraron a la ciudad de Harrán, al norte de la Media Luna Fértil, donde resistieron un tiempo bajo la conducción de un general llamado Ashur-Ubalit.


El ejército de Necao I avanzó hacia el norte, pero llegó demasiado tarde. Nabopolasar había tomado Harrán y Ashur-Ubalit tuvo que huir hasta encontrarse con el ejército egipcio, con ayuda del cual trató de recuperar Harrán, pero fue inútil. A partir de 605 no hay noticias de Ashur-Ubalit y con él desapareció definitivamente el último resto de Asiria. En ese momento Nabopolasar se sintió enfermo y regresó a Babilonia, pero dejó a su hijo Nabucodonosor (el que se había casado con la hija de Ciaxares) con la misión de deshacerse de los egipcios. Tras un enfrentamiento en Karkemish, Necao I tuvo que retirarse precipitadamente a Egipto. Nabucodonosor podía haberle seguido, pero le llegó la noticia de la muerte de su padre y tuvo que ir a Babilonia para asegurarse la sucesión. En efecto, allí se convirtió en Nabucodonosor II, rey de los caldeos.


Nabucodonosor II y Ciaxares se repartieron amistosamente los territorios asirios conquistados. Mientras el primero se enfrentaba a Egipto, el rey medo destruyó el reino de Urartu, que a partir de aquí desaparece de la historia, convertido en una parte de Media. Ciaxares se quedó con la Media propiamente dicha (el actual Irán), lo que había sido Urartu y la parte oriental de Asia Menor (la parte occidental estaba en manos del rey lidio Aliates). Por su parte Nabucodonosor II se quedó con toda la Media Luna Fértil, un territorio más pequeño pero mucho más rico, que ahora conformaba el Imperio Caldeo o el Nuevo Imperio Babilónico.

En 601 Nabucodonosor II condujo sus ejércitos contra Egipto, pero Necao I pudo rechazarlo en la frontera. 

domingo, 22 de febrero de 2015

EEUU ACEPTA QUE CREÓ EL ESTADO ISLÁMICO

EEUU ACEPTA QUE CREÓ EL ESTADO ISLÁMICO

El general Wesley Clark, político y antiguo general de las Fuerzas Armadas de EEUU, ha declarado en una entrevista con la cadena norteamericana CNN que “(la organización terrorista de) el Estado Islámico fue creada gracias a la financiación de nuestros amigos y aliados... con el fin de luchar hasta la muerte contra Hezbolá”.

Las declaraciones de Westley siguen a otras de los dirigentes israelíes, que afirman que la principal amenaza para la seguridad de Israel proviene de Irán, Siria y Hezbolá, y no del EI o Al Qaida, informa Non Aligned Media.

En otros términos, el objetivo principal de crear el EI, según Clark, fue la de garantizar la seguridad de Israel frente a Hezbolá, su principal bestia negra.

Las declaraciones de Wesley vienen a confirmar también las acusaciones iraníes, iraquíes y sirias, según las cuales el EI fue creado por la CIA y otros servicios de inteligencia.

Conviene recordar en este contexto la gran cantidad de municiones estadounidenses lanzadas por aviones al grupo takfiri durante los combates entre el Ejército y las fuerzas populares iraquíes.

El general Wesley Clark es el antiguo dirigente del Mando Europeo de EEUU, que comprende todas las actividades militares norteamericanas en los 89 países y territorios de Europa, África y Oriente Medio.

Por otro lado, él fue comandante supremo de los aliados en Europa (SACEUR), lo que le otorgó el mando total de las fuerzas de la OTAN en Europa de 1997 a 2001.


viernes, 20 de febrero de 2015

EL BARCO MARY CELESTE Y EL MISTERIO DE SU TRIPULACIÓN DESAPARECIDA

La Mary Celeste era una embarcación de 282 toneladas que, tras haberse hecho fama de estar maldita, fue vendida al mercader neoyorquino James H. Winchester por 11 mil dólares en 1869. Para quien serviría como nave mercante durante años, hasta que en 1872, uno de los sucesos más extraños de la historia tuviese lugar.



Bajo el mando del prestigioso capitán Banjamin Briggs, la Mary Celeste partiría el 5 de Noviembre desde la isla Staten en New York con rumbo a Italia. En sus entrañas cargaba un preciado cargamento de barriles de alcohol industrial, 4 veces más valioso que el navío en si. La tripulación, además del capitán, estaba compuesta por siete experimentados hombres de mar y dos pasajeras. Sarah, la esposa del capitán y Sophia Matilda, su pequeña hija de 2 años, ya que pasarían un tiempo en familia por Italia.






El gran misterio

Es aquí donde comienza uno de los misterios más apasionantes de la historia marítima. El 5 de Diciembre, aproximadamente a unas 370 millas de costas portuguesas, el timonel de un navío mercante de origen británico, llamado Dei Gratia, avistaría a la Mary Celeste. Tras años como marino inmediatamente notaría algo fuera de lo común, a pesar que la embarcación avistada se encontraba viajando con sus velas extendidas. Tras discutirlo con otros oficiales, alertarían al capitán de la nave, David Morehouse. Morehouse se sorprendería y preocuparía en gran medida, ya que Briggs -su fotografía hacia a la derecha- era su amigo, y sabía que para esas fechas la Mary Celeste ya debería haber arribado a Italia.

Benjamin Briggs Inmediatamente ordenaría a su tripulación a acercar la nave con cautela, y así lo harían hasta posicionarse a unos 400 metros de la otra embarcación, lugar desde el cual pasarían dos horas observando e intentando comunicarse con la tripulación de la Mary Celeste. No obstante, y a pesar que la nave no presentaba ningún signo de haber sido atacada o dañada la misma parecía estar vacía. Razón suficiente como para enviar un pequeño contingente a abordar la nave y ver así qué es lo que había ocurrido con la tripulación.


Tras horas de espera el contingente retornaría al Dei Gratia, reportando no haber encontrado ningún ser humano en la nave, y su valioso cargamento, salvo por nueve barriles, permaneciendo intacto. Más curioso aun era que a pesar que el único bote salvavidas de la nave no estaba presente, la ropa contra la lluvia y las provisiones de comida, así como también el agua fresca, aun se encontraban en los almacenes de la embarcación. Entre otros objetos hallados estaban las posesiones personales de la tripulación entera, joyas, la ropa de la niña, la bitácora del capitán, e incluso, las hojas de afeitar de los marinos aun encremadas -Arthur Conan Doyle luego exageraría esto diciendo que también hallaron platos con la comida de los tripulantes aun caliente-.

El por qué de la desaparición de la tripulación sería y sigue siendo un gran misterio. En el exterior de la nave no existía señal alguna de haber sido atacada o de haber pasado por un temporal, y en el interior de la misma no había señales de violencia y tanto la carga como las posesiones personales de la tripulación se hallaban intactas, por lo que no pudo haber sido un acto de piratería o un motín.

Así mismo, la bitácora no contenía registro alguno de mal tiempo. Siendo la última entrada realizada el 25 de Noviembre a 160 kilómetros de la Azores. Tras debatirlo, la nave sería llevada por la tripulación del Dei Gratia hasta el Estrecho de Gibraltar, donde una corte Británica en conjunto con el cónsul estadounidense en Gibraltar, Horatio J. Sprague, se encargaría de investigar lo ocurrido. Si bien en un primer instante creerían haber encontrado una espada ensangrentada, terminaría siendo óxido y, hasta el día de hoy, el destino de la tripulación permanece en el misterio.

El destino de la nave

La Mary Celeste sería vendida y utilizada durante 12 años más para transportar todo tipo de objetos y mercancias. Su destino final sería el Caribe, donde un un mercader venido a menos de nombre GC Parker la cargaría con cargamento basura, pasado previamente ante la aseguradora como cargamento valioso, y la intentaría hundir haciéndola colisionar contra un arrecife. Sin embargo, la maldición de la Mary Celeste caería sobre Parker, y la nave se negaría a hundirse. Incluso, tras que éste la prendiese fuego. Parker sería descubierto y enviado a juicio, aunque moriría a causa de una enfermedad desconocida antes de poder llegar al estrado. La nave sería dejada a la deriva en el Caribe, permaneciendo, hasta el día de hoy, junto al Holandés errante -navío al que le dedicaremos una entrada a futuro,- como otra de las naves fantasma que enriquecen el folclore marino.

Entonces, ¿qué es lo que ocurrió?

Nadie lo sabe a ciencia cierta. Pero una de las teorías más fuertes indica que durante una pequeña tormenta, el capitán, temiendo que su carga explotase, ordenara a su tripulación a bajar el bote salvavidas, y acto seguido atarlo a la popa de la nave mediante una larga cuerda. De esta manera, seguirían al barco desde el bote mientras eran remolcados. Pero algo imprevisto tendría lugar, y el bote se soltó, dejando a la deriva a la tripulación. La Wikipedia en inglés tiene una buena lista de teorías que va desde las más posibles hasta las más fantasiosas.



jueves, 19 de febrero de 2015

EL EMPERADOR ADRIANO

Hola amigos del blog hoy les traigo otra reseña dedicada al Imperio Romano, esta vez hablaremos del Emperador Adriano cuyo gobierno se preocupo mucho por el pueblo pobre de Roma, el campesinado, y mejoró notablemente el nivel de vida en aquella época.



La mayor prioridad de Adriano fue el bienestar de sus súbditos. Extendió las medidas humanitarias iniciadas por Nerva y Trajano. Hizo aprobar leyes para mejorar el trato a los esclavos, de los que sólo en la ciudad de Roma había unos 400.000 (sobre una población que debía rondar el millón de habitantes). No obstante, su número se iba reduciendo, pues los tiempos en los que Roma importaba enormes cantidades de esclavos como parte de los botines de guerra habían pasado. La agricultura sustituyó gran parte de la mano de obra esclava por arrendatarios libres, pero a menudo los agricultores dejaban su oficio por la milicia, con lo que a los terratenientes les costaba cada vez más encontrar mano de obra. Además, los jornaleros podían cambiar de patrón si otro ofrecía más dinero, por lo que el precio de la mano de obra aumentó (abusivamente, a juicio de los terratenientes). Durante el gobierno de Adriano se dictaron algunas leyes que tendían a impedir la movilidad de los agricultores vinculándolos a las tierras, para evitar así la inflación.

Adriano reorganizó la recaudación, con lo que pudo aumentar los ingresos del estado a la vez que aligeraba los impuestos. Mantuvo la política de respeto al Senado, si bien éste ya no tenía ningún poder legislativo. Por el contrario, el emperador se rodeó de un eficiente equipo de asesores.

En cuanto a su persona, Adriano era un intelectual, y mostró gran interés por la literatura, las antigüedades y las diferentes culturas que integraban el Imperio. Hizo cuanto pudo para que los dominios de Roma formaran no sólo una unidad política, sino también económica e intelectual. Fue el primer emperador que abandonó la costumbre de afeitarse el rostro, extendida en Roma desde hacía unos tres siglos, a imitación de Grecia. Adriano había recibido una educación griega. Amaba la cultura griega y la patrocinó de muchas formas. Entre sus protegidos se encontraba el escritor griego Plutarco. Tenía ya 67 años cuando Adriano se convirtió en emperador. Procedente de una familia acomodada, había estudiado retórica, filosofía y ciencias en Atenas. Viajó a Egipto y a Roma, donde dio conferencias en los círculos literarios. Adriano honró a Grecia nombrándolo procurador (así Grecia tuvo un gobernador nativo). Conservó el cargo hasta su muerte, y fue en este periodo cuando compuso sus principales obras.

La mayor diferencia entre Adriano y su antecesor, Trajano, fue la relativa a la política exterior. Adriano quería un Imperio en paz, y estaba dispuesto a hacer todo lo necesario para lograrlo. Sus primeras medidas en esta línea fueron devolver Mesopotamia a Partia en 120 y convertir de nuevo a Armenia en un reino satélite, en lugar de una provincia. Así el orgullo parto quedó restablecido y, puesto que la situación de Partia no era todavía muy boyante, la nueva frontera —fijada en el Éufrates superior— fue respetada durante mucho tiempo (aunque Cosroes no recuperó su trono de oro).

Es probable que Adriano hubiera abandonado con gusto la provincia de Dacia, pues el Danubio era una frontera más cómoda, pero por aquel entonces ya se habían asentado allí muchos colonos romanos a los que no podía abandonar. Durante el reinado de Adriano Dacia tuvo que ser defendida de numerosas incursiones sármatas.

Por esta época murió Tácito, que no pudo realizar su proyecto de escribir las biografías de Augusto, Nerva y Trajano.

En 121 Adriano inició el primero de una serie de viajes que le llevaron por todo el Imperio, viajes en los que se interesó por los problemas de cada región y trató de remediarlos con las reformas oportunas, a la vez que observaba con interés las culturas locales. Recorrió la Galia y Germania, desde donde pasó a Britania en 122. Allí le disgustó la prolongada guerra contra los nativos del norte, así que ordenó construir la Muralla de Adriano, que recorría la isla de este a oeste en uno de sus puntos más estrechos, que es justo la frontera actual entre Inglaterra y Escocia. Esto supuso un retroceso estratégico de unos 160 kilómetros hacia el sur, pero a cambio pasaba a ser una frontera mucho más segura y fácil de defender. La Muralla de Adriano estaba hecha de piedra, de dos a tres metros de ancho, cinco de alto y ciento veinte kilómetros de largo. Tenía delante un ancho foso, disponía de numerosas torres de observación y estaba reforzada por una línea de dieciséis fuertes.


La muralla cumplió bien su misión. Durante el reinado de Adriano, los ataques de los caledonios cesaron y Britania disfrutó de paz. Sus ciudades crecieron. Londres se había convertido en el puerto principal de la isla y llegó a contar con quince mil habitantes. Desde Londres partían en todas direcciones unos ocho mil kilómetros de caminos romanos y las clases superiores construían villas de estilo italiano (los arqueólogos han encontrado unas quinientas).

En 122 Adriano decidió prescindir de los servicios del que había sido su secretario, Cayo Suetonio Tranquilo. Había estudiado en Roma protegido por Plinio el Joven. A partir de este momento se dedicó a la literatura.

En 123 Adriano visitó Hispania y África. En 124 viajó al este, donde se entrevistó con Cosroes para resolver algunas tensiones entre los dos imperios, y en 125 fue a Grecia, sin duda el territorio que más admiraba y más le apetecía visitar. Allí hizo toda suerte de concesiones económicas y políticas, restauró edificios y monumentos, construyó otros nuevos y trató de revivificar las antiguas tradiciones. A diferencia de Nerón, fue admitido en los misterios eleusinos. En Tracia fundó la ciudad de Adrianópolis. Ese mismo año murió Plutarco. Dejó escritas numerosas obras, la más famosa de las cuales son las Vidas paralelas, una serie de biografías agrupadas en parejas de un personaje griego y otro romano de características similares (Teseo y Rómulo, Alejandro y César, etc.) Su intención es esencialmente patriótica y moral.

En 126 murió Suetonio. Dejó escrita la Vida de los doce césares, que recoge las biografías de Julio César y los once emperadores desde Augusto hasta Domiciano, así como otro libro, Hombres ilustres, del que sólo se conservan fragmentos. Su lenguaje es sencillo, pero sus relatos están llenos de chismes y no son nada imparciales, pues defiende el punto de vista de los senadores y denigra a todos los emperadores que se opusieron al Senado.

En 129 visitó Atenas por segunda vez, y luego se dirigió a Egipto y al este.

En 130 murió Epícteto. Él no escribió nada, pero uno de sus principales discípulos, Flavio Arriano, recogió sus enseñanzas en dos libros, de los que sólo sobrevive uno de ellos. Arriano era un militar griego, pero había obtenido la ciudanía romana por su brillante hoja de servicios. La filosofía de Epícteto era bondadosa y humanitaria. Sus consignas eran Vivir y dejar vivir, Soportar y resignarse, etc.

También murió el rey parto Cosroes, y fue teóricamente sucedido por Vologeso II, si bien su poder efectivo fue más bien nulo, ya que le fue disputado por muchos pretendientes al trono, y Partia se vio envuelta de nuevo en guerras civiles.

Ese mismo año Adriano pasó por Judea, y le inquietó comprobar que, aunque Jerusalén había sido destruida hacía más de medio siglo, sus ruinas seguían siendo objeto de veneración para los judíos. Para borrar este recuerdo decidió que se edificara allí una nueva ciudad romana y que donde se había alzado el Templo judío se erigiera un templo a Júpiter. Cuando los judíos conocieron esta decisión se dedicaron a organizar una nueva revuelta. El principal líder religioso fue Aquiba ben Josef, uno de los principales sabios judíos, que tenía más de ochenta años y recordaba cómo era el Templo antes de su destrucción. Parece ser que Aquiba había recorrido Judea buscando apoyos para la revuelta. No obstante, era obvio que él mismo no podía dirigirla, así que presentó como mesías a Simón bar Koziba, al que le cambió el nombre por el de Simón bar Kokhba (hijo de una estrella).

Mientras los judíos confabulaban, Adriano nombró a Arriano gobernador de Capadocia, que fue así el primer griego que condujo un ejército romano. Se enfrentó a los alanos, que realizaban incursiones en Armenia. Redactó un Plan de movilización contra los alanos.

Por fin, en 131 estalló la revuelta judía. Estuvo mejor organizada que la anterior. Las fuerzas romanas, cogidas por sorpresa, tuvieron que abandonar sus campamentos cercanos a Jerusalén. Los judíos rebeldes se apoderaron de las ruinas de la ciudad, restablecieron los antiguos ritos, acuñaron moneda y trataron de establecer un gobierno. Una legión enviada apresuradamente a Judea fue totalmente aniquilada, pero los romanos se reorganizaron rápidamente y el mismo Adriano volvió a Judea. Lentamente, fueron tomando una fortaleza tras otra. En 134 habían recuperado el dominio de prácticamente toda la región. Los judíos fueron expulsados de Jerusalén. Aquiba fue capturado y, según la tradición, fue despellejado vivo. Bar Kokhba se refugió en una ciudadela cercana que fue tomada en 135, tras lo cual fue ejecutado. En estos años de guerra, los romanos arrasaron Judea sin contemplaciones. Al final quedó prácticamente despoblada de judíos. Se les prohibió acercarse a Jerusalén y desde entonces el pueblo judío dejó de existir como estado y subsistió en pequeñas colonias dispersas por el mundo.

Por esta época los romanos ya habían comprendido que el judaísmo y el cristianismo no sólo eran religiones distintas, sino que se odiaban mutuamente. Comprendieron que en realidad los cristianos eran gente tranquila que nunca había hecho nada malo y que los únicos peligrosos eran los judíos, así que los cristianos recibieron un cierto apoyo como un medio para asfixiar a los judíos. El cristianismo siguió creciendo, especialmente en las ciudades. Los campesinos eran más rudos y siguieron aferrados a sus creencias. Tanto es así que la palabra "pagano" significaba propiamente "campesino" y terminó siendo sinónima de "no cristiano (ni judío)".

A lo largo de este siglo se fue generalizando entre los cristianos la costumbre de llamar Dies Dominica (día del Señor) al que los romanos llamaban Dies Solis (día del Sol). Según la tradición era el día de la semana en que Jesucristo había resucitado. Durante el siglo anterior los cristianos más afines a los judíos habían mantenido la festividad del Sábado (el equivalente al Dies Saturni de los romanos), mientras que otros la trasladaron al día de la resurrección. Tras la ruptura entre las dos religiones el domingo se convirtió definitivamente en el día santo cristiano.

El cristianismo había empezado nutriéndose del proletariado urbano, especialmente de las mujeres, los esclavos y las clases pobres en general, pues para ellos una vida eterna colmada de dichas resultaba todo un consuelo. Sin embargo, ya hacía algún tiempo que el cristianismo prosperaba también entre las clases cultas, pues san Pablo había sembrado una semilla de pensamiento lo suficientemente sutil para interesar a los filósofos, y paulatinamente habían surgido figuras que combinaban el pensamiento griego tradicional con la nueva religión. Esto fue dando fuerza a la nueva religión, en el sentido de que cada vez había más cristianos en posiciones influyentes, pero a la vez la debilitó, porque mezclar a los intelectuales en algo supone inevitablemente crear facciones divergentes. La combinación más descarada entre filosofía griega y cristianismo fue el gnosticismo, que —como ya hemos visto— demonizaba a Yahveh y santificaba a Platón, pero frente a él hubo siempre otras teologías más convencionales que consideraban igualmente divinos a Yahveh (el Dios Padre), a Jesucristo (el Hijo) y también al Espíritu Santo.

Entre los primeros cristianos filósofos tenemos a Justino, que había nacido en Judea a principios de siglo, pero era hijo de padres paganos y había recibido una educación griega. Pronto conoció la Sagrada Escritura y se convirtió al cristianismo. Marchó a Roma donde abrió una escuela y donde enseñaba la doctrina cristiana y afirmaba que toda la filosofía pagana estaba inspirada, consciente o inconscientemente, en la religión mosaica. Parece ser que sus escritos impresionaron favorablemente a Adriano, lo que confirmó su política de tolerancia hacia el cristianismo.

Otro pensador cristiano destacaba en Alejandría. Era Basílides, según el cual el Dios supremo cuya encarnación era Jesucristo había creado 365 cielos, de los cuales el nuestro estaba regido por un demiurgo subalterno, Yahveh. Evidentemente, Basílides era gnóstico. Su moral era austera y aconsejaba abstenerse del matrimonio. Tuvo muchos discípulos tanto en Egipto como en Europa.

En 136 Adriano adoptó como sucesor a Lucio Cejonio Cómodo Elio Vero, lo que causó un gran malestar, porque al parecer sus costumbres eran muy licenciosas, pero murió en 138, así que el emperador adoptó inmediatamente a Tito Aurelio Fulvio Antonino, que había sido cónsul y procónsul en la provincia de Asia. Le obligó a adoptar a su vez a Marco Elio Aurelio Antonino (sobrino de la esposa de Adriano, que tenía entonces diecisiete años) y a Lucio Elio Aurelio Cejonio Cómodo Vero (el hijo de seis años del difunto heredero).

Ese mismo año se terminó una de las construcciones más famosas realizadas durante el reinado de Adriano: la Villa Adriana, en Tibur (Tívoli), a unos 25 kilómetros de Roma. Se trataba de un complejo arquitectónico que incluía, además de una villa de descanso propiamente dicha, un templo a Serapis, un estadio, termas, etc. La construcción se había iniciado veinte años atrás y, aunque Adriano ya había pasado muchas temporadas en ella, apenas pudo verla terminada, pues murió antes de que acabara el año.

Poco antes de morir, el emperador había compuesto una famosa oda a su alma, testimonio de su afición a la poesía en la que insinúa su escepticismo respecto a la inmortalidad del alma:

Animula uagula blandula, 
Hospes comesque corporis, 
Quae nunc abibis in loca? 
Pallidula, frigida, nudula, 
Nec, ut soles, dabis ioca.

Amable, huidiza, pequeña alma, 
huésped y compañera de mi cuerpo, 
¿Adónde irás ahora?, 
Pálida, fría y desnuda, 
y sin inspirar alegrías, como ahora...

Adriano fue enterrado (al igual que su pretendido sucesor, Lucio Elio Vero) en un mausoleo que había ordenado construir en Roma a la orilla del Tíber, si bien no estuvo completamente terminado hasta el año siguiente de su muerte. Fue conocido como el Mausoleo de Adriano, pero en la actualidad es el Castillo de Sant'Angelo.



Si bien Adriano había sido muy popular en las provincias a causa de sus viajes, parece ser que sus largas ausencias de Roma no fueron bien vistas en la capital, hasta el punto de que el Senado pretendió no otorgarle tras su muerte los acostumbrados honores divinos. El nuevo emperador tuvo que intervenir vigorosamente en una de las sesiones antes de que el Senado accediera a cumplir la tradición. Esta intervención se interpretó como una muestra de amor filial del emperador hacia su padre adoptivo, y desde entonces fue conocido como Antonino Pío (el piadoso, o devoto).