jueves, 26 de marzo de 2015

LAS LINEAS DE NAZCA Y SU MISTERIO


LAS LINEAS DE NAZCA Y SU MISTERIO





En el Perú, a 400 kilómetros al sur de Lima y a 50 kilómetros de la costa del Pacífico, se extiende la meseta desértica de Nazca, cubierta de gran cantidad de dibujos y figuras geométricas que solo pueden apreciarse desde el aire.
No fue sino hasta 1927, mil años después de la presunta desaparición de los nazcas, que comenzamos a vislumbrar la magnitud del misterio, cuando un piloto peruano descubrió casualmente la increíble red dibujada en el suelo. El arqueólogo americano Paul Kosok, el primer investigador que intento resolverlo, llegó al lugar en 1939.



Un Inmenso Yacimiento Arqueológico

Extendiéndose sobre más de 500 Km2, las líneas de Nazca fueron trazadas despejando la fina capa de piedras oscuras que cubren el desierto para dejar al descubierto el suelo más claro.

Hay marcas de tres tipos bien definidos: líneas rectas, en zigzag o dibujos espirales que pueden alcanzar hasta 5 Km de largo; figuras geométricas en forma de franjas de gran tamaño que se asemejan a las "pistas de aterrizaje"; representaciones de animales que sobrepasan frecuentemente los 150 metros de largo.

En la ladera de ciertas elevaciones que bordean el desierto, dibujos de seres humanos de una ejecución diferente y más primitiva que son atribuidos a los paracas, predecesores de los nazcas en la región.


Las figuras trazadas geométricamente a través de los relieves del terreno, como si estos no existieran, y recubiertas por el polvo de los siglos resurgieron en todo su esplendor gracias al trabajo de una matemática alemana llamada María Reiche. Les dedicó toda su vida a partir de 1945, dividiendo su tiempo entre la investigación y la conservación de las líneas trazadas en el cielo.


¿El Mayor Libro Astronómico?

Al igual que Paul Kosov, al que comenzó por secundar y a quién debemos la definición anterior, María Reiche piensa que las líneas rectas (que forman generalmente motivos solares que se entrecruzan) constituyen una especie de calendario astronómico que permite calcular fechas y estaciones.

Sin embargo los estudios por computación realizados en 1968 por el astrónomo norteamericano Gerald Hawkins (famoso por descubrir los alineamientos astronómicos de Stonehenge) no permiten encontrar una cantidad de alineamientos suficiente para sobrepasar el simple efecto de la casualidad.


Sin embargo la etnóloga Simone Waisbard y su hijo Jack, experto en informática, se percatan al estudiar el plan del conjunto de figuras geométricas y de representaciones de seres vivos, de que se trata de un calendario meteorológico. O más bien de numerosos calendarios superpuestos en el curso de los siglos, lo que deja suponer por ejemplo la sobreimpresión de una "pista" sobre un magnífico pájaro de más de 100 metros de longitud. Otro experto en el tema, el explorador inglés Tony Morrison, atribuye a los dibujos trazados un significado religioso, basado en las costumbres y en la religión de los nazcas. Para él, las líneas son senderos sagrados que unen altares (que pueden ser materializados por los numerosos montículos de piedras unidas por estas líneas); los dibujos, homenajes a los dioses del cielo, y las grandes "pistas", los lugares de reunión para el culto.




Transportar y Levantar Estatuas

¿Cómo pudieron los nazcas trazar dibujos tan perfectos sin verlos? María Reiche afirmó que lo hicieron agrandando "maquetas", de las que encontró huellas cerca de algunas figuras animales.
El norteamericano Jim Woodman, junto al aeronauta inglés Julian Nott, intentó probar que los nazcas sabían fabricar globos aerostáticos para supervisar el trazado de las figuras. Trabajando a partir de dibujos encontrados sobre piezas de alfarería y después de constatar la presencia de huellas de fuego al centro de la red de las pistas, fabricó un globo en 1975, el Cóndor I, con cuerdas y telas del mismo tipo de las que fueron encontradas en las momias nazcas, y le colgó una barquilla de caña en forma de pequeña góndola. El globo se elevó 90 metros antes de caer, salvándose milagrosamente ambos aeronautas. Pero existen pruebas de que los nazcas pudieron volar... Hipótesis osada pero más sensata que la del suizo Erich von Daniken, para quien las "pistas" serían un aeropuerto rudimentario para extraterrestres que vinieron a visitar nuestro planeta en el pasado. A menos que los magníficos dibujos de animales sean una señalización gigante edificada por los fieles en el curso de los siglos para guiar a unos "dioses" para su hipotético retorno.

martes, 24 de marzo de 2015

MIS COMPRAS EN LA FERIA DEL LIBRO FILVEN 2015¡¡

Hola amigos del blog, hoy les mostrare una breve reseña de los libros que adquirí en la extraordinaria Feria del libro, celebrada en Caracas la pasada semana, donde se evidenció una fenomenal variedad en géneros literarios, desde historia infantil, a libros especializados, Novelas, Historia, religión y un sinfín de temas, me gusto mucho ir a dicha feria¡ una de las mejores que he visitado, y sin mas a reseñar mis libros comprados¡¡

BREVE HISTORIA DE LOS ESTADOS UNIDOS




TITULO: Breve Historia de los Estados Unidos
AUTOR: Samuel E.Morison, Henry S. Commager y William E. Leuchtenburg
PAGINAS: 941 Pags.
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2014 (reimpreso)
PAÍS: México

En 1976 se celebró el bicentenario del país que la escritora Gertrude Stein llamó el más joven  del mundo. Los Estados Unidos, en efecto, han pasado vertiginosamente por varias etapas  históricas en un período de tiempo relativamente corto si se compara con el desarrollo y el  crecimiento de otras grandes naciones a lo largo de la aventura humana. esta Breve Historia de  los Estados Unidos compendia ese extraordinario desenvolvimiento; se remonta a los orígenes mismos del país, es decir, a la llegada de los primeros indígenas a la región norteña del continente. Los autores Morison, Commager y Leuchtenburg, consumados estudiosos de su vasto tema, han preferido una visión solidaria de la nación estadounidense, al frío distanciamiento de quienes sólo registran fechas y material onomástico sin darle el relieve que les proporciona la viva materia de la tarea histórica. Su obra es, por esa razón, un fruto intelectual estupendo de la historia social, en la que han quedado plasmados los rasgos fundamentales de los Estados Unidos: su esplendor, su dramatismo, sus luchas y su intenso crecimiento.

ESTADOS FALLIDOS



TITULO: Estados Fallidos
AUTOR: Noam Chomsky
PAGINAS: 368 Pags
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2007
PAÍS: España

Estados Unidos ha reafirmado su derecho a intervenir militarmente contra los «estados fallidos» de todo el mundo. En esta esperada continuación de Hegemonía o supervivencia, Noam Chomsky aborda la cuestión desde otro punto de vista y nos muestra que Estados Unidos comparte rasgos con otros estados fallidos, y en consecuencia supone un peligro cada vez mayor para sus habitantes y el mundo. Contundente, lúcido y meticulosamente documentado, Estados fallidos ofrece un exhaustivo análisis de una superpotencia global que desde hace tiempo se arroga el derecho de intervenir en otras naciones, mientras sus propias instituciones democráticas atraviesan una grave crisis y sus políticas y prácticas imprudentes sitúan el mundo al borde del desastre nuclear y medioambiental.

YO, JULIO VERNE




TITULO: Yo, Julio Verne
AUTOR: J.J Benitez
PAGINAS: 310 Pags.
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2005
PAÍS: España

   “Me siento el más desconocido de los hombres.” Esta frase, pronunciada por Julio Verne, entraña un gran enigma. No creo equivocarme si afirmo que la inmensa mayoría de los ciudadanos ha leído alguna vez al escritor francés. Pero ¿qué sabemos realmente de este genial bretón? ¿Fue un “iluminado”? ¿Un “profeta”? ¿Cómo pudo adelantarse a su tiempo tan certera y magistralmente? ¿Cuál era su “secreto”?   Quizá ha sido una de las investigaciones en la que he invertido más tiempo y más cariño: ocho largos meses buceando en su vida y en su obra. Y lo que he encontrado me ha dejado perplejo.  Verne arrastró, no uno, sino varios secretos...

Pero, para desvelarlos, es preciso sobrevolar su desconocida y agitada existencia. Es más: yo diría que su gran secreto es, justamente, su propia vida. Julio Verne negó siempre que fuera un “iluminado”. Sus novelas, afirmaba, habían sido escritas en base a unos exhaustivos estudios de su tiempo y de los numerosos inventos de la época. Personalmente no estoy del todo de acuerdo con el creador del Nautilus. Es cierto que los primeros ensayos de navegación submarina se remontan a finales del siglo XVIII, con La Tortue de Buslinel (1776) y el Nautille de Fulton (1796”. Pero ¿qué decir de la navegación subpolar? El Nautilus norteamericano que llevaría a cabo semejante hazaña tendría que esperar al 3 de agosto de 1958...

Verne llevaba razón, en parte. Todos sus libros fueron cuidadosamente documentados. De la Tierra a la Luna, por ejemplo, contó con los cálculos matemáticos de su primo Henri Garcet, pero la “visión” de Verne, en mi opinión, fue genial. Hasta esos momentos, la conquista de la Luna, de la mano de escritores como Luciano, Sorel, Cyrano de Bergerac o Alían Poe, sólo había sido un intento puramente romántico. Verne daría el salto, adentrándose en el posibilísimo científico. ¿Y qué decir de sus correcciones de trayectorias, cohetes auxiliares y de su precisión en los puntos de lanzamiento y recogida del “obús”? El astronauta Frank Borman, cuyo vehículo espacial cayó en el Pacífico, a sólo cuatro kilómetros del punto señalado por Verne, llegaría a manifestar: “No puede tratarse de simples coincidencias.” 


¿Y son “coincidencias” sus repetidas premoniciones sobre el nazismo, sobre el futuro auge de Estados Unidos o sobre la creación de la bomba atómica? Yo invito a los lectores a que se paseen por su novela Frente a la bandera. Quedarán sobrecogidos. Y en La caza del meteoro (publicada en 1908), Verne va mucho más allá. Anticipándose a Einstein, Bohr y Rutherford, uno de sus héroes, Xirdal, asegura: “. . .por mucho que se descomponga [se refiere a la materia] en moléculas, átomos y partículas, siempre quedará una última fracción por la que se replanteará íntegramente el problema y su eterno recomienzo, hasta el momento en que se admita un principio primero que no será ya materia. Este primer principio inmaterial, es la energía”. Las posibles explicaciones a esa genial “intuición”, “visión de futuro”, “iluminismo” o “anticipación” (podemos etiquetarlo como queramos), sólo podrían ser dos. Primera: en base a su erudición y enciclopédicos conocimientos científicos, Julio Verne llegó a “presentir” el ulterior desarrollo de aquellas máquinas, apenas intuido por la sociedad del siglo XIX. Segunda: además de lo anterior, Verne pudo tener acceso a unas “fuentes” del conocimiento, mucho más depuradas y secretas. Son numerosos los biógrafos y “vernianos” que han empezado a descubrir una lectura iniciática en la obra de Verne. El Viaje al centro de la Tierra, El castillo de los Cárpatos, el propio capitán Nemo, etc., contienen para quien pueda y sepa leerlo todas las claves de los viajes iniciáticos, de la simbología alquímica, de la trascendencia, en el más puro sentido de la expresión. Hombres como Lamy, Moré y Michel Carrouges, entre otros, han apuntado la existencia en los Viajes extraordinarios de todo un secreto “formalmente inscrito, objetivamente proyectado”.
Estoy absolutamente convencido. Después de conocer su vida, sus numerosas cartas, su obra y, en especial, después de haber estudiado su magnífica tumba en Amiens, sólo puedo desembocar en una conclusión: Julio Verne fue un iniciado y un iniciador. Michel Lamy, por citar un solo ejemplo, dedica 323 páginas a este fascinante y, hasta ahora, ignorado aspecto del escritor, mal llamado “de juventud” Es casi seguro que Verne conocía las ocultas doctrinas de los masones, rosacruces, alquimistas y que, incluso, hubiera podido pertenecer a hermandades tan secretas y esotéricas como los “Iluminados de Baviera” o la “Sociedad angélica”. Las exigencias de la puritana sociedad burguesa a la que perteneció y el estrecho “marcaje” de que fue objeto por parte de Hetzel, su editor, le encasillaron en un título que hoy todavía está vigente: escritor de aventuras para adolescentes y jóvenes. Nada más erróneo. Ciertamente, Verne tuvo que someterse a estas servidumbres. Pero, si se analiza desde esta otra perspectiva, se observará que el escritor, bajo el ropaje de la aventura, ha introducido, “de contrabando”, un sinfín de “secretos”, directamente relacionados con sus propios dramas personales y con 105 conocimientos aprendidos de esas sociedades y hermandades iniciáticas. 


No quiero concluir este apresurado apunte sobre Julio Verne sin hacer mención de “algo” que, en mi opinión, guarda una estrecha vinculación con todo lo expuesto. Más aún: me atrevo a decir que  su monumento funerario, en el camposanto de La Madeleine, en Amiens, viene a ser la síntesis final del auténtico Verne. El Verne mágico, secreto, esotérico, iniciado e iniciador, ha sido plasmado en piedra y mármol, merced al talento y a la no menos secreta intención del escultor e íntimo amigo de Julio Verne, Albert Roze. He pasado muchas horas estudiando, midiendo y observando esa tumba. Y he sometido cada uno de los detalles contenidos en la misma a expertos kabalistas y hombres sabios, conocedores del mundo de la simbología. El resultado es fascinante. Verne, que elaboró en vida alrededor de 4.000 criptogramas, ha dejado en su sepultura su último gran enigma: el que sintetiza su vida, sus sueños y su obra. Una rama de palmera, símbolo de la inmortalidad del “phoenix” que resurge de sus cenizas; el “etz hajaím” o Arbol de la vida de los kabalistas y la “tariqat” o asociación iniciática sufí... Una estrella de seis puntas (!)  flotando sobre la palmera: la unión del fuego celeste y el agua para la reconstrucción interior, en palabras de Mario Satz, y que los kabalistas llaman “shamaim”... Una cruz inscrita en un círculo, que alude a la “cuadratura del círculo”: el opus alquímico completo, acabado y  realizado... Una rama de olivo: “la paz del justo” (una versión bíblica del laurel olímpico)...  Una lápida sepulcral pentagonal sobre las espaldas de ese Verne de mármol que 'renace” de la  tierra... Una losa pitagórica, que nos recuerda la “salud microcósmica”... La propia leyenda funeraria, con cinco de sus letras “especial y estratégicamente” destacadas sobre el resto: “J”, “L”, “V”, “R” y “E” y que los expertos en kábala y numerología han descifrado como una “pista” más que nos habla de “resurrección”... Una mano derecha alzada hacia el Oeste, con una muy específica posición de sus dedos (uno-tres-uno)... Un rostro igualmente orientado hacia el oeste, hacia el rojo alquímico... hacia el “renacimiento”... Una mano izquierda firmemente asentada en la tierra... Un sudario que cubre la cabeza de este Verne “que no ha muerto”... los siete abetos, formando un semicírculo, que guardan tumba por su cara este... No olvidemos que “Verne” significa “árbol”...

LA GUERRA FRIA



TITULO: La Guerra Fria
AUTOR: Ronald E. Powaski
PAGINAS:432 Pags.
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2000
PAÍS: España

La «guerra fría» ha sido el acontecimiento central de la segunda mitad del siglo XX: una confrontación que ha abarcado la. totalidad del planeta y ha tenido consecuencias decisivas en todos los campos de la actividad humana. Resulta imposible comprender el mundo actual, si no entendemos cómo surgió -en unos orígenes que arrancan del gran miedo a la revolución bolchevique- y cómo se ha desarrollado a lo largo de cerca de cincuenta años. Ha sido preciso, sin embargo, que la guerra fría llegara a su fin para que podamos tener, en este gran libro de Ronald E. Powaski, la primera visión informada y objetiva de todo el proceso, que nos invita a reflexionar acerca de los costes sociales que estamos pagando, y pagaremos en el futuro, por los gigantescos gastos de un conflicto que, con sus millones de muertos en Corea, Vietnam, Indonesia o el Congo, nos parece hoy menos «frío» de lo que el tópico pretende.


NEMESIS LA DERROTA DEL JAPON




TITULO: Nemesis La derrota del Japón
AUTOR: Max Hastings
PAGINAS: 880 Pags
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2008
PAÍS: España

El teatro de operaciones del pacífico es de la II Guerra Mundial el gran desconocido. Quién no haya oído hablar del “día de la infamia” el 7 de Diciembre de 1941 es que no vive en el planeta tierra. Iwo Jima, Midway o Hiroshima y Nagasaki son los hechos y localizaciones más conocidas por el público general.Sin embargo hubieron otros muchos frentes en el escenario del Pacífico que han pasado desapercibidos; China, Birmania, Okinawa, Manchuria, Filipinas y otros lugares menores donde se desarrollaron batallas y hechos que deben ser recogidos y estudiados en profundidad para conocer con todo detalle la campaña del Pacífico. El libro que tenemos entre manos se centra en el último año de la guerra, 1944-1945 pero analizando las causas que llevaron a esa situación. Los motivos que llevaron a Japón a establecer una política expansionista, tanto en Asia como en Oceanía y que derivó a una guerra contra los Estados Unidos y en definitiva contra los Aliados. 

Tras una elocuente introducción que explica con profundidad la situación geopolítica de cada nación contendiente. Los antecedentes, las primeras invasiones del Japón en China y Manchuria, los movimientos políticos y las razones establecidas por los Estados Unidos para bloquear a Japón y por fín el desenlace con el ataque nipón a Pearl Harbor. El autor resta importancia al éxito japonés del ataque del 7 de Diciembre. Afirma que solo hundieron 4 destructiores viejos y ningún portaaviones, pero que lograron una cosa, poner a los Estados Unidos en una situación de unión y fuerza como nunca había sucedido en un país aislacionista por definición para entrar en la Segunda Guerra Mundial e ir a por todas. En este libro se descubren y relatan otras campañas, otros frentes a los acostumbrados. Estudios sobre el desastre Británico en Birmania, una gran pérdida para el imperio británico y que supuso su retirada a la india o la inesperada desaparición de la guerra de Australia desde 1943.

El libro va recorriendo los frentes más importantes y los hechos del último año de la guerra, hasta terminar con la rendición incondicional del Japón. Apoyado con testimonios y relatos de testigos de ambos bandos, con documentación, cartas y mapas el autor nos lleva de la mano por infinidad de situaciones para intentar analizar el alcance de la guerra en ese teatro de operaciones. Situaciones contadas por soldados, algunos puedieron vivir para contarlo. Otros testimonios sobre actos excepcionales han sido recogidos por sus compañeros al morir los protagonistas. Pasamos por todo tipo de situaciones que una vez más superan lo inimaginable, superan la ficción de sobra. Hechos que si vieramos en una película pensaríamos que eso es imposible; si vemos a un teniente en medio d euna acción contra un nicho de ametralladoras tirase encima de una granada para salvar la vida de sus soldados, por ejemplo. Pues eso pasó y otras muchas cosas que cuando uno las lee se da cuenta de lo que tuvieron que pasar los soldados de ambos bandos. Las descripciones de algunas situaciones en islas llenas de barro, sin agua potable, aislados, sin apoyo aéreo o artillero de unidades sitiadas y sometidas a fuego constante pone la carne de gallina. El intentar imaginar escenas que escapan a la razón. El libro está repleto de escenas y testimonios de uno y otro bando que hace sentir escalofríos, no es un estudio aséptico y frío de la guerra. No es una mera descripción de hechos, es una historia contada y relatada por sus protagonistas. Desde simples soldados en el frente de batalla de uno y otro bando a Generales, diplomáticos y políticos. Analizando en profundidad personajes como MacArthur y sus relaciones con Nimitz o con el propio presidente Roseevelt. 

Hay infinidad de documentos que le hacen a uno pensar, como dice el autor, que todo lo relativo a la guerra en Europa goza de un salud histórica envidiable, que todo lo relativo al nazismo goza de un atractivo, una hasta casi obsesión enigmática, pero que la guerra en los atolones, en las islas insignificantes y áridas, en los portaaviones, submarinos y cazas está olvidada. Estos testimonios sirven para dar fe de una guerra que no fue ni mucho menos fácil, a pesar de su resultado, a pesar de la increible maquinaria bélica desarrollada por los Estados Unidos. Fue una guerra de desgaste que inflingió mucho sufrimiento.

Es un libro de estudio que recomiendo, que debe estar en toda biblioteca de estudiosos de la 2º Guerra Mundial, es un libro que está cargado de profundidad y del que se deben marcar ciertos capítulos y ciertas páginas para consultarlas varias veces, imprescindible es la palabra.Como siempre, una edición muy cuidada de la editorial Crítica. Un libro muy bien presentado con tapa dura y voluminosos, 844 páginas.

lunes, 23 de marzo de 2015

LA DESTRUCCIÓN SOBRENATURAL DEL EJERCITO DE SENAQUERIB

LA DESTRUCCIÓN SOBRENATURAL DEL EJERCITO DE SENAQUERIB

Alla por el año 722 A.C, después de tres años de sitio, Samaria, capital de las diez tribus de Israel, fue tomada por Sargón II, y la población del reino del norte, o Israel, fue llevada al cautiverio, del que nunca regresó. 
Cerca del año 701 A.C, Senaquerib, Hijo de Sargon, emprendió la tercera campaña de su reino; la dirigió al sur, dentro de palestina. La historia de estas y otras campañas suyas, esta escrita y conservada en caracteres cuneiformes, en los lados de prismas de barro cocido.



 La historia de la tercera Campaña que aparece en estos prismas corresponden a los datos conservados en Reyes II, 18:13-16. De acuerdo con ambas fuentes, Senaquerib tomo muchas ciudades, "El orgulloso Ezequias Rey de Juda, quedó encerrado cual pájaro en jaula" en su capital, Jerusalen, pero Senaquerib no tomó Jerusalen; quedo satisfecho con un tributo de oro y plata, que le fue enviado a Laquis, en el sur de Palestina. Después, se retiro con su botín.



Ezequias no podía hacer otra cosa que someterse; las defensas de sus dominios eran inadecuadas. Aprovecho el tiempo, que reconoció que era solo un respiro para construir baluartes amurallados, y proveerlos de guarnición, y prepara los arroyos y los pozos de su territorio de suerte que pudiesen ser tapados y destruidos a la primera señal. Esto se describe en Cronicas II 32:16.
Senaquerib, alarmado por la rebelión de Ezequias, quien se alió con el rey de Etiopia y Egipto, Tirhakah, llegó de nuevo con su ejercito y una vez mas estableció su cuartel general cerca de Laquis. Uno de los generales de Senaquerib, Rabsaces, fue a Jerusalen y hablo con los emisarios de Ezequias, en voz alta y en Hebreo para que los guerreros de las murallas pudieran oírlo también (léase la proclama en Isaias 36:18 y siguientes).

El rey etíope Tirhakah llego a combatir a Senaquerib fuera de las fronteras de Egipto y se preparo a presentar batalla. Rabsaces envió de nuevo una demanda a Ezequias, de que se sometiera. "que tu dios no te engañe diciendo que Jerusalen no caerá en manos del Rey de Asiria".
Isaias Profetizó que Jerusalén no caería en manos del rey de Asiria y que el soberano que blasfemaba contra el señor seria destruido por "una ráfaga" enviada por el Señor.



Esa historia la describe detalladamente tres veces la escrituras en Reyes II 18-20, Cronicas II 32 e Isaias capítulos 36-38. solo la primera versión contiene la primera parte de la historia acerca de Senaquerib, quien conquisto todas las ciudades amuralladas de Juda, y a Ezequias Rey de Juda quien se sometió al Rey Asirio y le pagó tributo. las tres fuentes de las escrituras relatan que Ezequias se rebelo contra Senaquerib y se negó a someterse o a pagar tributo. es evidente que, a pesar de la repetida mención de Laquis, hubo dos campañas diferentes: en la primera Ezequias se sometió y convino en pagar Tributo; la segunda campaña fue varias años después. Entre tanto Ezequias había reconstruido "todas las murallas que habían sido rotas y las había elevado hasta las torres y otra muralla exterior y reparado Milo, en la Ciudad de David, y fabricado muchísimos dardos y escudos. Ademas, nombró capitanes de guerra que mandaran al pueblo. y cuando Senaquerib llego y entró en Juda, Ezequias ordenó tapar todas las fuentes fuera de Jerusalen, y dijo al pueblo de la ciudad que fuese fuerte y valiente". entonces ocurrió la destrucción milagrosa del ejercito asirio.

Los anales de Senaquerib relatan únicamente la primera parte de la historia: la tomas de las ciudades del pis, la sumisión de Ezequias, y el tributo que éste pagó. el sitio de Laquis no se menciona en el prisma, pero se conserva el relieve asirio de ese sitio. Nada dicen las fuentes asirias acerca de ninguna derrota en Judea, y únicamente el epilogo, la muerte de Senaquerib a manos de sus hijos se describe en forma idéntica en las escrituras y en la inscripción cuneiforme de Esarhadon (Asarhaddon) hijo de Senaquerib.
La destrucción del ejercito de Senaquerib, que ocurrió en una campaña posterior - evidentemente la ultima de Senaquerib antes de ser asesinado - no fue insertada en el prisma de las ocho campañas. Tal derrota debe haber ocurrido en su novena campaña, tal vez en la décima, sus resultados desastrosos, posiblemente no inspiro al Rey a ordenar un nuevo prisma que incluyese también esa campaña.

La destrucción del ejercito de Senaquerib, la describe lacónicamente, el Libro de los Reyes: "Y aconteció que aquella misma noche salió el angel de Jehová, y mato en el campamento de los Asirios a 185.000; y cuando se levantaron por la mañana, e aqui que todo era cuerpos de muertos. Entonces Senaquerib, rey de Asiria se fué, y volvió a Ninive, donde se quedó". Algo semejante se describe en el libro de Crónicas: " Mas el Rey Ezequias y el profeta Isaias hijo de Amos oraron por esto, y clamaron al cielo. Y Jehova envio un ángel, el cual destruo a todo valiente y a todos los jefes y capitanes en el campamento del Rey de Asiria. Este (Senaquerib) se volvió por tanto avergonzado a su tierra".



¿Que clase de destrucción fue esa? Malach, traducido como "Ángel", significa en Hebreo "El que es enviado a ejecutar una orden", que se supuso que fue una orden del Señor. Se explica en los textos de los libros de los Reyes y de Isaias que fue una "ráfaga" enviada contra el ejercito de Senaquerib. "He aquí, pondré yo en él un espíritu y oirá ráfaga, y volverá a su tierra" fue la profecía que precedió inmediatamente a la catástrofe. La muerte simultanea de decenas de miles de guerreros no podía obedecer a una plaga, como generalmente se supone, porque una plaga no cae tan de repente; se extiende por contagio en unos cuantos días, si tal cosa ocurre rápidamente, y puede infectar un campamento grande, pero no afecta a grandes multitudes sin mostrar una curva de casos que crecen día por día.
Son numerosas las fuentes del Talmud, y del Midrash y todas convienen en que todo el ejercito Asirio fue aniquilado: una ráfaga cayo del cielo sobre el campamento de Senaquerib. No fue llama, sino una ráfaga consumidora: "Sus almas se quemaron, aunque sus ropa se conservaron intactas". el fenómeno estuvo acompañado de un ruido terrible.

Herodoto da otra versión de la destrucción del ejercito de Senaquerib. Durante su visita a Egipto, oyó de sacerdotes egipcios, o de los guías que conducían a las antigüedades, que el ejercito de Senaquerib, cuando amenazaba las fronteras de Egipto, fue destruido en una sola noche. De acuerdo con esa versión, la imagen de una deidad que sostenía en la palma de la mano la figura de un ratón, se erigió en un templo egipcio para conmemorar el milagroso suceso. Se dijo a Heródoto, como explicación de esa figura simbólica, que millones de ratones invadieron el campamento asirio y rolleron las cuerdas de sus arcos y otras armas; privadas de sus armas, las tropas huyeron aterrorizadas. 
Flavio Josefo, repitió la versión de Heródoto, y añadió que había otra versión, del Historiador caldeo - helenista Beroso. Josefo escribió unas palabras de introducción a una cita de Beroso, pero la cita misma falta en el texto presente de Antigüedades Judaicas. Evidentemente, era una explicación diferente de la de Herodoto. El relato del propio Josefo, algo racionalista, como de costumbre, dice que la peste (bubónica) fue la causa de la muerte repentina de 185.000 guerreros en el campamento de los asirios, ante las murallas de Jerusalén, en la primera noche del sitio. Como cosa sospechosa también hay que acotar que posteriormente a estos sucesos el Rey Ezequias enfermó también de peste bubónica, y posteriormente fue sanado....
Saquemos nuestras conclusiones.... ¿Qué fue lo que mató al ejercito asirio de Senaquerib?

jueves, 19 de marzo de 2015

LA LEYENDA DE AKAKOR

LA LEYENDA DE AKAKOR


La Crónica de Akakor forma parte de los mitos y leyendas de una de las civilizaciones más primitivas de la Tierra. Si hasta la fecha ha permanecido totalmente desconocida, se debe a las características especiales del relato y al completo aislamiento de los pueblos cuya historia refiere. Los últimos descubrimientos originados por la sistemática invasión de la Amazonia corroboran el relato del cacique Tatunca Nara sobre su pueblo, dando así crédito a algo que ya no puede seguir siendo ignorado.


Los científicos no son los únicos en lograr grandes hallazgos al explorar lo desconocido. Karl Brugger (nacido en 1942), tras completar sus estudios en historia contemporánea y en sociología, partió para América del Sur como periodista. Allí tuvo noticias de Akakor. Desde 1974, Brugger es asimismo corresponsal de varias emisoras de radio y de televisión de la República Federal de Alemania. Está considerado actualmente como un especialista en temas indios.
En 1972 conoció en Manaus a Tatunca Nara, el hijo de un caudillo indio. Manaus está situada en la confluencia del río Solimoes y del río Negro, es decir, en la primera mitad del Amazonas. Tatunca Nara es el jefe de las tribus indias Ugha Mongulala, Dacca y Haisha.



Brugger, concienzudo y escéptico investigador, escuchó la historia realmente increíble que el mestizo le relató. Después de haberla verificado punto por punto, decidió publicar la crónica que había registrado en cinta magnetofónica.
Personalmente, no me sorprendo con facilidad, ya que estoy habituado a lo fantástico y siempre preparado para lo más extraordinario, pero he de confesar que me sentí extrañamente conmovido por la Crónica de Akakor de Brugger. Nos des cubre una dimensión que hará que incluso los escépticos vean que lo impensable es a menudo imaginable.
Incidentalmente, la Crónica de Akakor se ajusta con precisión a un cuadro que es familiar para los mitologistas de todo el mundo. Los Dioses vinieron «del cielo», instruyeron a los primeros humanos, dejaron tras de si algunos misteriosos aparatos y desaparecieron nuevamente «en el cielo». Los devastadores desastres que Tatunca Nara describe pueden relacionarse hasta en sus más mínimos detalles con la obra de Immanuel Velikovsky Worlds in Colisión. La historia del príncipe indio que nunca vio los trabajos de Velikovsky, sus extraordinarias descripciones sobre el curso de una catástrofe global mundial, e incluso la cronología exacta y precisa, son sencillamente asombrosas. Asimismo, la afirmación de que algunas partes de Sudamérica están recorridas por pasadizos subterráneos artificiales no puede sorprender a los expertos.




El auténtico Amazonas comienza en la confluencia del Solimoes y el Negro. Un bote tarda veinte minutos en alcanzar Manaus, ya que no existen comunicaciones por carretera. Aquí fue donde conocí a Tatunca Nara. La fecha: 3 de marzo de 1972. M., al mando en Manaus del contingente brasileño en la jungla, facilitó el encuentro. Fue en el bar Gracas á Deus («Gracias a Dios») donde por primera vez me enfrenté con el blanco caudillo indio. Era alto, tenía el pelo largo y oscuro y un rostro finamente moldeado. Sus ojos castaños, ceñudos y suspicaces, eran los característicos del mestizo. Tatunca Nara vestía un descolorido traje tropical, regalo de los oficiales, como posteriormente me explicaría. El cinturón de cuero, ancho y con una hebilla de plata, era realmente sorprendente. Los primeros minutos de nuestra conversación fueron difíciles. Con cierta indiferencia, Tatunca Nara expuso en un deficiente alemán sus impresiones de la ciudad blanca, con sus miles de personas, la prisa y la precipitación en las calles, los altos edificios y el ruido insoportable. Sólo cuando hubo vencido sus reservas y su suspicacia inicial, me contó la más extraordinaria historia que jamás había escuchado. Tatunca Nara me habló de la tribu de los ugha mongulala, un pueblo que había sido «escogido por los dioses» hacía 15.000 años. Describió dos grandes catástrofes que habían asolado la Tierra, y habló de Lhasa, el legislador, un hijo de los dioses que gobernó el continente sudamericano, y de sus relaciones con los egipcios, el origen de los incas, la llegada de los godos y una alianza de los indios con 2.000 soldados alemanes. Me habló de gigantescas ciudades de piedra y de los poblados subterráneos de los antepasados divinos. Y afirmó que todos estos hechos habían sido registrados en un documento denominado la Crónica de Akakor.
La parte más extensa de su historia se refería a la lucha de los indios contra los blancos, contra los españoles y los portugueses, contra los plantadores de caucho, los colonos, los aventureros y los soldados peruanos. Estas luchas habían empujado cada vez más a los ugha mongulala —cuyo príncipe sostenía ser— hacia los Andes, e incluso hacia el interior de los poblados subterráneos. Ahora estaba apelando a sus enemigos más encarnizados, a los hombres blancos, para obtener su ayuda a causa de la inminente extinción de su pueblo. Antes de hablar conmigo, Tatunca Nara había dialogado con importantes funcionarios brasileños del Servicio de Protección India, pero sin éxito. En cualquier caso, ésta era su historia. ¿Iba a creérmela o a rechazarla? En el húmedo calor del bar Gracas á Deus se me reveló un extraño mundo, el cual, de existir, convertiría las leyendas mayas e incas en realidad.
El segundo y el tercer encuentro con Tatunca Nara tuvieron lugar en la habitación con aire acondicionado de mi hotel. En un monólogo que se prolongó durante horas y horas, únicamente interrumpido por mis cambios de cinta, me narró la historia de los ugha mongulala, las Tribus Escogidas Aliadas, desde el año cero hasta el 12.453 (es decir, desde 1 0.481 a. de C. hasta 1 972, según el calendario de la civilización blanca). Pero mi entusiasmo inicial había desaparecido. La historia parecía demasiado extraordinaria: otra leyenda más de los bosques, el producto del calor tropical y del efecto místico de la jungla impenetrable. Cuando Tatunca Nara concluyó su relato, yo tenía doce cintas con un fantástico cuento de hadas.
La historia de Tatunca Nara sólo comenzó a parecer creíble cuando me reuní de nuevo con mi amigo, el oficial brasileño M. Éste formaba parte del «Segundo Departamento»: era un miembro del servicio secreto. Conocía a Tatunca Nara desde hacía cuatro años y confirmó por lo menos el final de su aventurera historia. El caudillo había salvado las vidas de doce oficiales brasileños cuyo avión se había estrellado en la provincia de Acre, conduciéndolos de vuelta a la civilización. Las tribus indias de los yaminaua y de los kaxinawa reverenciaban a Tatunca Nara como su caudillo, aun cuando él no pertenecía a dichas tribus. Estos hechos estaban documentados en los archivos del servicio secreto brasileño. Decidí realizar algunas averiguaciones más sobre la historia de Tatunca Nara.

Escritura encontrada en el Amazonas; de los "padres antiguos"


Mi investigación en Río de Janeiro, Brasilia, Manaus y Río Branco produjo unos resultados sorprendentes. La historia de Tatunca Nara se halla recogida en los periódicos a partir de 1968, cuando por vez primera se menciona a un caudillo indio que salvó las vidas de doce oficiales, le fueron concedidos un permiso de trabajo brasileño y un documento de identidad. Según diversos testimonios, el misterioso caudillo habla un deficiente alemán y sólo comprende algunas palabras de portugués, pero está familiarizado con varias lenguas indias habladas en las zonas altas del Amazonas. Unas pocas semanas después de su llegada a Manaus, Tatunca Nara desapareció súbitamente sin dejar huella.

¿Existe realmente Akakor? ¿Existe una historia escrita de los ugha mongulala? Mis propias dudas me han hecho dividir el libro en dos partes estrictamente separadas. En La Crónica de Akakor me he limitado a transcribir el relato de Tatunca Nara. En el Apéndice se contiene el material que he logrado reunir de las respectivas fuentes. Mi propia contribución no es mucha si la comparamos con la historia de un pueblo misterioso, con Maestros Antiguos, leyes divinas, poblados subterráneos y cosas por el estilo. Es ésta una historia que puede tener su origen en una leyenda, pero que todavía puede ser confirmada. Y el lector debe decidir por sí mismo si se trata de un relato, inteligentemente inventado y basado en los vacíos de la historiografía tradicional o, por el contrario, de un fragmento de historia auténtica, escrita «con buenas palabras, con lenguaje claro».

Amigos del blog aquí les traigo el libro y que cada uno saque sus propias conclusiones: 

miércoles, 18 de marzo de 2015

EL MITO DE LAS CALAVERAS DE CRISTAL

EL MITO DE LAS CALAVERAS DE CRISTAL

Las calaveras de cristal están cortadas con la forma de una calavera humana, varían en forma, tamaño y tipo de cristal. Algunas son auténticas, talladas por los mayas y otras culturas, mientras que la mayoría que podemos contemplar en la actualidad, fueron talladas recientemente.


Los lugares en que se han hallado estos objetos están ubicados generalmente en Centroamérica, especialmente en ruinas aztecas y mayas, aunque han habido noticias y rumores de posibles hallazgos en Suramérica, pero no han sido confirmados.

Además de asombrarnos con la forma en que fueron talladas, o la incapacidad para determinar como lo hicieron, existen afirmaciones de que a su alrededor se producen fenómenos inexplicables y extraños.

La más conocida de estas calaveras, así como la más misteriosa es el "Cráneo del Destino" o "Calavera del Destino", descubierta por Mitchell-Hedges. Tiene características muy similares a la de una verdadera calavera humana, como dientes y una mandíbula con movimiento. Hasta ahora no se ha logrado determinar la forma en que fue tallada, ya que se trata de un trabajo imposible de realizar por los más talentosos escultores de su época.

Fabricada con cristal puro de cuarzo, tanto la mandíbula como el cráneo provienen de la misma roca. Exceptuando pequeñas anomalías, es anatómicamente perfecta, posiblemente la representación de un cráneo femenino debido a su pequeño tamaño, 12,7 cm. de altura, mientras que su peso es de 5 kg. 

Tantos los prismas ubicados en la base, como las lentes pulidas a mano de los ojos, se combinan para producir un brillo muy intenso. El cráneo, perfectamente tallado en cristal de roca, presenta un alto grado de dureza (siete sobre diez, en la escala de Mohs), de lo que se deduce que sólo mediante fundición del mineral y utilizando un molde, el tallado con otras piedras preciosas de igual o superior dureza (como el diamante) o un laser podría obtenerse algo parecido. Pero los mayas no poseían la suficiente capacidad técnica como para enfrentarse a semejante empresa.

Fue el explorador británico F.A. Mitchell-Hedges quien afirmó que fue desenterrada por su hija, Anna, en 1924, durante una expedición realizada en las ruinas mayas de Lubaantum, Belize, mientras buscaban huellas de la Atlántida, en uno de los templos, tras mover unas grandes piedras que cubrían un altar.

En 1970 la familia Mitchell-Hedges entregó el cráneo a los laboratorios de Hewlett Packard para su estudio, en los cuales pudo comprobarse que el cristal fue tallado en contra del eje natural del cristal, a pesar de que los modernos escultores no lo harían, porque esto provocaría la rotura de la pieza de cuarzo, ni siquiera utilizando la tecnología láser, ya que tendría idénticos resultados sobre el cristal. Otro de los hallazgos sorprendentes consistió en que no hallaron evidencia ni rastros de que se hayan utilizado herramientas metálicas. La calavera fue hecha de pura roca cristalina en un proceso de construcción que, generación tras generación, abarcó entre 150 y 300 años. Y dice que durante todos los días de muchas vidas los mayas rasparon la pieza cristalina original con arena.

Los expertos del British Museum hacen remontar la calavera a la civilización azteca, fechando el origen (con muchas dudas ) alrededor del 1300/1400 después de Cristo. Sin embargo, los indígenas que acompañaron a Mitchell-Hedges en Lubaantum (lugar de las piedras caídas) y siempre según sus propias palabras, aseguraron que el "Cráneo del Destino" tenía más de 3.600 años de antigüedad.

Otras dos calaveras de cristal se encuentran en el Museum of Mankind, en Londres, Inglaterra, y en el Trocadero Museum, en París, Francia. Ambas fueron halladas por soldados en México durante la década de 1890, y están talladas sobre puro cristal de cuarzo, aunque no tan elaboradamente como la de Mitchell Hedges. 

La calavera expuesta en el Museum of Mankind se considera gemela de la de Mitchell-Hedges, salvo por un detalle. La calavera de Mitchell-Hedges, en efecto, tiene la mandíbula articulada, como en un cráneo verdadero; mientras que la llamada Calavera Británica tiene la mandíbula fija. Los investigadores están de acuerdo en afirmar que los dos objetos han sido construidos por las mismas manos. El Museum of Mankind lo adquirió de Tiffany's, el célebre joyero de Nueva York, en el 1898, por 120 libras. Él encargado de la transición fue cierto Kunz, que en un libro suyo sobre los minerales, cita la calavera. Los ejecutivos de Tiffany's no fueron capaces de (o no quisieron) dar explicaciones sobre su origen.

Unos 12 años después, sería el British Museum quien entró en posesión de esta calavera. La llegada de la calavera al British Museum, coincidió con una serie de extraños acontecimientos. A parte las afirmaciones, antes escasamente probadas, de repentinos desplazamientos de objetos o repentinas invasiones de perfumes diferentes e inexplicables, fue el personal de limpieza del museo en las horas nocturnas, quienes alimentaron las creencias que atribuyen a la calavera poderes ocultos. Finalmente consiguieron que la calavera fuera cubierta por un pesado paño durante las horas nocturnas.



El antropólogo Morant realizó un estudio comparativo de ambas calaveras, llegando a conclusiones que no son compartidas por otros estudiosos. Morant dejó constancia de que ambas eran similares en muchos detalles anatómicos, llegando a afirmar que, por su forma, ambas habían sido modeladas sobre la calavera de una mujer, que eran representaciones de un mismo cráneo y que la una era copia de la otra, siendo la de Mitchell-Hedges la primera.

En el 1950, la calavera del British Museum fue examinada de nuevo y de tal examen se descubrió qué la calavera tenía su origen en México, que se remontaba 1400 - 1500 d.C. y qué el material fue cuarzo brasileño.

Una tercera calavera de cristal expuesto al Musèe de El Homme de París, idéntica en el estilo a los otras dos pero de dimensiones menores, puede proveer informaciones particularmente interesantes. Los expertos del Museo afirman que hizo parte de un "cetro mágico" azteca del siglo XIII o XIV d.C., y que fue usado para alejar a las serpientes y prever el futuro. Tiene un agujero que la atraviesa de arriba a abajo (supuestamente hecho por un grupo cristiano para colocar en ella una cruz) y el estilo, la forma y el corte son similares a otras calaveras descubiertas en diversas ruinas de México.

Un Misterio sin Resolver

Existen incontables hipótesis acerca del origen real de las calaveras, llegando algunos a pensar que puedan ser el legado de inteligencias superiores o extraterrestres. La respuesta más obvia sería que los nativos de Centroamérica, aztecas y mayas, las tallaron por sí mismos, pero esta hipótesis no explica la los medios con que fueron creadas, ya que ninguna de esta culturas, por lo menos hasta donde sabemos, poseían la tecnología o el conocimiento necesarios para completar esta labor, a menos que realmente empleasen la técnica de fricción con arena, pero eso sería extremadamente pesado y costoso y como ya explicamos precisaría el trabajo de vidas enteras dedicadas a tan ardua labor ya que por este metodo se tardarían entre 150 y 300 años en conseguir tal perfección.

A las abundantes anécdotas y creencias surgidas alrededor de estas raras piezas, y a las originarias atribuciones de poderes utilizados en los rituales en los que, presumiblemente, fueron usadas, son sumadas muchos otras que van desde el ocultismo, lo paranormal y la ufología.

El misterio de las calaveras es enriquecido también por una leyenda que se remontaría a los mayas. Tal leyenda cuenta que en el mundo existen 13 calaveras de cristal a tamaño natural, y cuando todas sean redescubiertas y asociadas, les transmitirán a los hombres todo su conocimiento. La leyenda, en cambio, nos advierte que eso ocurrirá solamente cuando los hombres sean íntegros moralmente. Esta leyenda que se transmite como una tradición oral, ha contribuido al nacimiento de un mito, aquel de las calaveras malditas. Todo eso, además, no es inmune al atractivo que los mayas suscitan como pueblo.

martes, 17 de marzo de 2015

EL MITO DEL DORADO

En busca de El dorado


Un anciano, quizá bajo tortura, contó a los conquistadores europeos del pueblo chibcha de Colombia la historia del hombre dorado. Esto bastó para que los opresores partieran hacia el este, pero también inició una búsqueda de siglos de la mítica tierra. Cientos de miembros de una tribu vinieron de lejos para reunirse a la orilla de un profundo y oscuro lago en el cráter de un volcán extinto, a 3.000 metros sobre el nivel del mar. Un murmullo recorrió a la multitud mientras se hizo la solemne ceremonia. El jefe fue desvestido por ayudantes, se le puso arcilla en el cuerpo desnudo y se le salpicó con polvo de oro hasta que se convirtió -como lo describió un cronista español en 1636- en El dorado. Fue llevado hasta una balsa, donde se le unieron cuatro caciques. Después de ser cuidadosamente cargada con ofrendas de oro y esmeraldas, se empujó la balsa hacia el lago. Los cantos y la música reverberaron desde las montañas vecinas conforme el ritual llegaba a su clímax. Luego, silencio. Los caciques tiraron las ofrendas al agua y después el jefe se tiró, emergiendo de las profundidades con el cuerpo limpio de su capa áurea. La música se reanudó para Ilegar a un nuevo crescendo. Juan Rodríguez Freyle, el español que tan vívidamente describió la escena, nunca presenció la ceremonia. Ciertamente que cuando lo escribió, el ritual de El dorado, si es que alguna vez se Ilevó a cabo, era cosa del pasado. Casi un siglo antes, los conquistadores españoles convergieron en el altiplano de lo que ahora es Colombia para buscar su legendario tesoro, y sólo lograron exterminar la cultura chibcha. Remoto y oculto de los valles cercanos, el lago colombiano Guatavita está situado a una altura de 3000 m. A la izquierda del lago puede verse la zanja con la que los europeos quisieron vaciar sus aguas. Fracasaron todos los intentos para recuperar los tesoros del lago.

Llegan los conquistadores:
El apetito de conquista y riquezas se vio estimulado por la relativa facilidad con que Hernán Cortés conquistó el imperio azteca en 1521, similar a la de Francisco Pizarro con los incas del Perú 12 años más tarde. En abril de 1536 unos 900 europeos y un número no especificado de nativos partieron del asentamiento de Santa Marta en la costa noroeste de Colombia.


Su plan era seguir el río Magdalena hasta su manantial, encontrar una nueva ruta por los Andes hacia el Perú y, quizá, descubrir otro imperio nativo listo para ser saqueado. El comandante era el austero y piadoso vicegobernador de la provincia, un abogado de Granada de 36 años, de nombre Gonzalo Jiménez de Quesada. Durante 11 meses la expedición de Jiménez de Quesada pasó enormes penurias, abriéndose camino con machetes por lo que parecía una vegetación impenetrable y vadeando pantanos sumergidos hasta la cintura. Sufrieron el peligro de serpientes, cocodrilos y jaguares. Nativos ocultos los atacaron con flechas envenenadas. Muchos de los conquistadores murieron de hambre y fiebre, y los sobrevivientes subsistieron a base de lagartos y ranas. Cuando a Jiménez de Quesada sólo le quedaban 200 hombres sanos y estaba dispuesto a regresar, su maltrecha expedición se topó con la meseta de Cundinamarca. Ante los asombrados intrusos se extendían parcelas de papa y maíz cuidadosamente cultivadas, salpicadas de pulcras y muy prósperas aldeas. Al lado de cada puerta finas hojas de oro ondulaban y tintineaban· al viento, creando lo que los europeos describieron como la "melodía más dulce" que habían oído. Habían Llegado por fin al deseado hogar de los chibchas. Sorprendidos por la llegada de los extranjeros, temerosos de sus caballos, muchos nativos abandonaron sus aldeas y huyeron del temido encuentro. Otros recibieron a los visitantes como dioses que descendían del cielo, ofreciéndoles comida, mujeres y el oro que los europeos tanto codiciaban. Los chibchas obtenían el oro fácilmente de otras tribus, trocándolo por sal y esmeraldas que ellos tenían en abundancia. Pero le daban poco valor intrínseco: apreciaban su lustre y maleabilidad, que permitía a sus artesanos hacer delicados ornamentos para ser usados o para decorar casas y templos. Pero nada parecía satisfacer a los europeos, que tomaban por la fuerza lo que no se les ofrecía amistosamente. Los garrotes y jabalinas de los chibchas no fueron obstáculo suficiente para las superiores armas de fuego europeas. En cuestión de pocos meses, Jiménez de Quesada sometió a la región entera sin perder un solo hombre. Sin embargo, los rapaces europeos no podían descubrir la fuente de abastecimiento del oro chibcha. Pero un día, un anciano, tal vez bajo tortura, les reveló el secreto de Eldorado. Les dijo que ilimitados tesoros yacían al este, en las imponentes montañas donde estaba enclavado el lago Guatavita. Ahí, dijo a los crédulos europeos, un cacique ofrecía cada año a los dieses una porción de su inmensa riqueza, echando oro y esmeraldas a las aguas del lago. Después de cubrir su cuerpo con polvo de oro, el cacique se sumergía para añadir este oro a la ofrenda. Fuese un hecho, una leyenda o una artimaña para alejar a los opresores de su tierra, la historia del anciano fue aceptada inmediatamente por los europeos. El dorado ingresó en los anales de la conquista del Nuevo Mundo, y con el tiempo pasó de ser la leyenda del extraño ritual de un cacique al objetivo de multitud de buscadores de tesoros, la tierra de increíbles riquezas que siempre se encontraba oculta y promisoria tras la siguiente montaña o al cruzar el siguiente río.



Tres mentes, un pensamiento:
Antes de llevar a sus hombres en busca de El dorado, Jiménez de Quesada decidió volver primero a Santa Marta para confirmar su gubernatura del territorio montañoso que sometió y al que bautizó Nueva Granada; Pero interrumpió su partida cuando en febrero de 1539 le llegó la noticia de que otra expedición de europeos se acercaba por el noreste a su recién fundada capital, Santa Fe de Bogotá. Los extraños resultaron ser una banda de unos 160 hombres comandados por el alemán Nikolaus Federmann, en representación de la empresa comercial Welser de Augsburgo. Para compensar el apoyo financiero que Welser dio a Carlos I de España para elegirse emperador del Sacro Imperio Romano, éste otorgó a la empresa alemana la provincia de Venezuela. Federmann, que también buscaba conquistar algún imperio nativo, partió del asentamiento costero en Coro, meses después de que Jiménez de Quesada saliera de Santa Marta. Desde hacía dos años buscaba un camino por las montañas para llegar a la meseta de Cundinamarca. Jiménez de Quesada dio una cauta bienvenida a los hambrientos, agotados y semidesnudos extranjeros: les dio comida y ropa, y pensó en la forma de aprovecharlos para su conquista de la tierra de El dorado. No pudo pensarlo mucho tiempo, pues supo poco después que una tercera expedición se aproximaba a Santa Fe de Bogotá, esta vez por el suroeste. Su comandante era Sebastián de Benalcázar, segundo de Pizarro en Perú. Al perseguir al remanente del ejército inca hasta el norte de Ecuador, donde fundó Quito, Benalcázar también se enteró de las riquezas de tierra adentro. Casi coincidiendo con la partida de Jiménez de Quesada de Santa Marta, Benalcázar marchó al norte desde Quito. Llegó a Santa Fe de Bogotá con una sólida tropa de europeos bien equipados, muchos de ellos montando caballos fines. También tenía una columna de siervos nativos, una vajilla de plata y 300 cerdos, una bien recibida adición a la dieta de los carnívores europeos que habían Llegado antes a la meseta. Por una muy curiosa coincidencia, cada una de las tres expediciones tenía exactamente 166 hombres cuando unieron fuerzas. Como hubo desacuerdo respecto a quién tenía prioridad para conquistar un nuevo imperio nativo, los tres líderes fueron simultáneamente a España para presentar sus reclamos ante la corte. Federmann quedó fuera del alegato cuando su compañía perdió Venezuela ante un aventurero español, y murió en el anonimato. Belalcázar recibió el mando de una de las ciudades que fundó en camino a Santa Fe de Bogotá, pero al parecer cayó después en desgracia. A Jiménez de Quesada se le negó la gobernatura y tuvo que conformarse con el título militar honorario de mariscal de Nueva Granada. Aunque murió a los 80 años y siempre sonó con hallar El dorado, sus días de gloria habían terminado. El modelo de oro de delicada hechura, hallado en 1969, muestra una gran figura central y varios ayudantes en una balsa, tal vez sea una antigua imagen de la ceremonia. Pocos objetos como éste sobrevivieron al saqueo de Europa.

EI lago Guatavita guarda su secreto:
Mientras los tres líderes alegaban sus casos ante el rey de España, la búsqueda de Eldorado ya había comenzado. Hernán Pérez de Quesada, hermano del conquistador de Nueva Granada, fue el primero en tratar de recuperar el tesoro que supuestamente estaba en el fondo del lago Guatavita. En la temporada seca de 1540, ordenó a sus hombres vaciar el lago con guajes. Luego de tres meses de paciente labor, consiguieron bajar tres metros el nivel del lago. Se recuperaron entre 3.000 y 4.000 piezas pequeñas de oro de la orilla del lago, pero nunca consiguieron llegar al centro, donde supuestamente se encontraba el codiciado botín. Cuatro décadas después se hizo un intento más audaz para vaciar el lago. Un comerciante de Bogotá empleó a miles de nativos para excavar una zanja en una de las colinas que rodeaban el lago. Cuando fue terminada, las aguas salieron del lago, esta vez bajando su nivel más de 20 metros. Se halló una esmeralda del tamaño de un huevo y varios objetos de oro, pero esto no compensó el esfuerzo. Otro cazador de tesoros excavó un túnel para vaciar el agua, pero tuvo que abandonar el proyecto cuando debido a la improvisación el túnel se derrumbó y casi todos los trabajadores murieron. Pero la leyenda seguía y llamó la atención del naturalista alemán Alexander von Humboldt, quien visitó Colombia en una expedición científica a principios del siglo XIX. Aunque su interés era solamente teórico, calculó que en el lecho del lago Guatavita yacía un tesoro de 300 millones de dólares. Llegó a esta conclusión especulando que durante un siglo participaron unos 1.000 peregrinos por año en el ritual, cada uno ofrendando cinco piezas de oro. En 1912 se hizo un intento final de vaciar el lago, cuando unos británicos buscadores de tesoros usaron bombas gigantes. Aunque vaciaron casi todas las aguas, el lodo suave del lecho hundió a los que se aventuraron a entrar. Al día siguiente el lodo se secó y su consistencia se hizo tan impenetrable como el concreto. Los británicos gastaron 160.000 dólares y recuperaron 10.000 en objetos de oro. En 1965 se puso fin a los inútiles esfuerzos para llegar al fondo del lago Guatavita, cuando el gobierno colombiano lo declaró sitio histórico.

Otras búsquedas:
En 1541, cinco años después de que Belalcázar salió de quite hacia Colombia, Gonzalo Pizarro, hermano del conquistador del Perú, salió de la ciudad en busca del El dorado, luego de oír que el tesoro, además de oro, incluía canela, entonces muy preciada. Se le unió un mercenario Ilamado Francisco de Orellana. Luego de cruzar los Andes y descender a las junglas tropicales del este, la expedición se dividió: Pizarro regresó a Quito, pero Orellana siguió un ancho y lento río hasta Ilegar al océano Atlántico. En el trayecto se topó con una tribu cuyas mujeres eran mejores arqueras que los hombres. Vinculándolas con la leyenda griega de las mujeres guerreras, bautizó al río corno Amazonas. Otros aventureros españoles siguieron a Pizarro y Orellana, ampliando el recorrido de su misión de descubrir El dorado por los ríos Amazonas y Orinoco.



Entre ellos, el expedicionario más persistente fue Antonio de Berrío, gobernador de una vasta franja de tierra entre los dos ríos. Al igual que otros que partieron antes que él, Berrío estaba convencido de que El dorado estaba en un lago enclavado en la cima de una montaña. Pero él afirmaba que los incas, al ser derrotados, no fueron al Guatavita, sino a un lago en las montañas de Guayana, donde fundaron una fabulosa ciudad, Manoa, de la que se contaba que incluso sus calles estaban pavimentadas con oro. Entre 1584 y 1595, Berrío comandó tres expediciones a Guayana. En la tercera prosiguió hasta la isla de Trinidad, donde se encontró con sir Walter Raleigh, quien trataba de restaurar su mermada reputación de colonizador. Durante una ronda de bebidas, el inglés sonsacó de Berrío el secreto de El dorado, aprisionó temporalmente al español y regresó a Inglaterra para describir las bellezas de Manoa y El dorado, como nombró al reino del hombre de oro. Raleigh no necesitó ver para creer a pie juntillas que las riquezas de El dorado eran mayores que las del Perú. Ciertamente, escribió, "por su grandeza, por sus riquezas y por su excelente situación, (Manoa) excede con mucho a cualquier otra del mundo..." Pero el libro de Raleigh sobre Guayana no despertó interés y su propio intento de Llegar a El dorado también fracasó. Por una coincidencia, tres buscadores de tesoros se encontraron en 1539 cerca de la recién fundada Santa Fe de Bogotá (actual capital de Colombia). El mapa muestra sus rutas separadas por la meseta.

La leyenda que no muere:
Durante cuatro siglos la leyenda del hombre dorado -posiblemente arrancada a un hombre desesperado que sólo quería que los conquistadores se fueran- ha fascinado y estimulado a buscadores de tesoros. Ninguno de estos aventureros encontró un lago cuyo lecho tuviera oro ni ciudades pavimentadas con el metal. El oro que hallaron consistió más bien en curiosos objetos de ornato personal y decoración de casas. Como estos objetos no cubrían las normas europeas de mérito artístico, casi todos fueron fundidos y enviados a Europa como lingotes. Los relativamente pocos objetos que sobrevivieron son hoy considerados valiosas piezas de museo. En sus frenéticos recorridos por las montañas, junglas y sabanas sudamericanas, los aventureros europeos nunca satisficieron su apetito por ganancias fáciles. Pero casi por accidente exploraron y cartografiaron todo un continente. Los impelía su codicia de oro, un incentivo que les permitió soportar increíbles penurias impuestas por el terreno desconocido, el duro clima y los nativos hostiles. En lo que respecta a los nativos, su tragedia fue la de poseer un metal tan preciado por los europeos. Para los pueblos precolombinos del Nuevo Mundo, el oro era un objeto bello para adornar gente, casas y templos. Cuando llegaron los extranjeros de allende el mar, los nativos no podían entender por qué lo deseaban tanto. No abrigaba del frío como una cobija, no llenaba el estómago como el maíz, no provocaba placer como el tabaco o la bebida fuerte. Pero era el oro lo que los europeos querían a toda costa. Quizá la codicia fue el irónico castigo de los conquistadores, y es por esto que los indeseados visitantes creyeron tan fácilmente en El dorado, el hombre de oro, quien -si existió- desapareció mucho antes de que ellos salieran a buscarlo. El orgulloso conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada sometió fácilmente, con menos de 200 hombres, a la población chibcha, que tal vez era de un millón. Pero nunca halló las grandes riquezas que buscaba y tuvo que conformarse con un título militar honorario.




lunes, 16 de marzo de 2015

EL SANTO GRIAL Y HITLER... FUE REAL¡¡

EL SANTO GRIAL Y SU BUSQUEDA POR PARTE DE HITLER FUÉ REAL¡¡




La ópera "Parsifal" de Richard Wagner se estrenó en Barcelona antes que en ningún otro lugar de Europa. En la Ciudad Condal existía un numeroso grupo de wagnerianos que supieron apreciar los primeros versos del poema:

"En el cielo hay un castillo y su nombre es Montsalvat".

El grupo de intelectuales y artistas que figuraba en torno al Conde de Güell y que estaba creando la mitología catalanista, quiso entender que Montsalvat equivalía a Montserrat y que ésta era la montaña mágica del Grial.


Montserrat y el Grial

Montserrat encierra un mundo legendario por estar ligado a la ruta del Grial. Ciertamente un "Grial" apareció en Huesca en el período anterior a la invasión árabe. Un tal Audaberto, obispo de Huesca, huyó en 713 de su sede episcopal llevándose entre otras pertenecias, el preciado Grial. Audaberto escondió la copa en la cueva del monte Pano. Allí se fundaría el monasterio de San Juan de la Peña, que se convirtió en uno de los focos de la Reconquista. El 14 de diciembre de 1134, un documento consigna que en dicho cenobio de San Juan de la Peña se custodiaba el Cáliz de Cristo. El rey Martín el Humano, encontrándose en Zaragoza reclamó la copa. El documento de donación se conserva en Barcelona fechado el 29 de septiembre de 1399. El Grial, custodiado en el palacio de la Aljafería, pasó a la capilla de Santa Ágata, en Barcelona donde se encontraba el 31 de mayo de 1410, fecha de la muerte del rey Martín el Humano. De allí pasó al Palacio Real de Valencia bajo el reinado de Alfonso el Magnánimo. En 1424 fue trasladado a la Catedral donde puede verse en la actualidad. Montserrat no aparece en esta historia.

De Montsegur a Montserrat

... En los Juegos Florales de Barcelona de 1896 se estableció un paralelismo entre Montsegur y Montserrat y se identificó a ésta como la verdadera montaña del Grial. A ello contribuía un extraño paralelismo con Montsegur.

Una leyenda cátara asegura que poco antes de caer el castillo de Montsegur, en 1244, el Grial fue guardado en las entrañas de la montaña. Y junto al Grial el tesoro y la biblia cátara. A lo largo del siglo XX distintos investigadores, han intentado encontrar en el "pog" de Montsegur las cuevas del Grial, utilizando incluso dinamita para abrirse paso. Nada han encontrado; el bloque de piedra sobre el que está asentado el castillo parece compacto y sin fisuras. En cambio en Montserrat (al otro lado de la frontera franco-española) es todo lo contrario.

Montserrat: el mundo subterráneo

A diferencia de Montsegur, Montserrat cuenta no sólo con innumerables cuevas sino que además está asentada sobre un lago subterráneo...

El relato de un monje catalán del siglo XVIII, el padre Dr. Gerard Joana, fraile y científico a la vez, penetró por los pasadizos secretos del monasterio. Relatos posteriores confirman la existencia de una fuerte corriente telúrica que hiciera de Montserrat el "lugar mágico" que ha sido siempre.

El 30 de enero de 1933, el nazismo subía al poder en Alemania. Compuesto por distintas tendencias, algunas se mostraban interesadas en el esoterismo y en la búsqueda del Grial. Fue así como los nazis se interesaron por Montserrat intentando investigar la vía creada por el historicismo romántico catalán del siglo XIX.

Las SS y el Grial

"Das Schwarze Korps", revista de las SS dirigida por Günter Alquen, quien acompañó Himmler a Montserrat. A su lado el Grial custodiado en la Catedral de Valencia. Roma certifica que el cáliz guardado en Valencia es el de la Última Cena, y como tal consta en el prefacio de la Santa Biblia oficial de la Iglesia Católica, en estos términos:

"El Santo Cáliz es venerado en la Catedral de Valencia (España), donde se conserva actualmente, como el cáliz con el que nuestro Señor Jesucristo celebró la Última Cena. La altura del Santo Grial es de 17 centímetros. El vaso, tallado en un bloque de ágata, tiene 9 centímetros de diámetro. Las dimensiones de la base de su soporte, de forma elíptica, son 14 x 16 centímetros. El resto del Santo Cáliz es de oro y en la base lleva engastadas 28 perlas, dos balaxes y dos esmeraldas, aunque ahora faltan dos perlas y una de las esmeraldas..."

El resto del texto, al que acompaña una foto del cáliz más arriba reproducido, cuenta la historia de la sacra reliquia.

El enigmático Otto Rhan

En marzo de 1936 Otto Rhan entró en las SS, fue asignado al Estado Mayor Personal de Himmler y realizó allí su portentosa carrera. Existía un departamento al frente del que se encontraba Karl Maria Willigut, alias "Weisthor", un vidente que había sido llamado "El Rasputín de Himmler". Especializado en ocultismo y ariosofía, Willigut decía tener una facultad parapsicológica llamada "memoria ancestral": la posibilidad de "ver" episodios históricos del pasado, al encontrarse en los mismos lugares donde ocurrieron. Willigut formó un pequeño grupo de especialistas en ocultismo al servicio del Reichführer de las SS, Heinrich Himmler. Rhan fue uno de los elegidos.

Se había especializado en literatura medieval y catarismo. En 1931 fue por primera vez a Occitania; dos años después publicó su libro Cruzada contra el Grial y en 1937 La Corte de Lucifer . El primer libro es una historia del catarismo. El autor, sostiene que el Parsifal de Wolfram von Eschembach, uno de los libros fundamentales del ciclo del Grial escrito en el siglo XII, es una "guía" del catarismo y que la leyenda narra hechos que realmente sucedieron durante la cruzada contra los cátaros. El castillo del Grial, "Montsalvatje", es, para Rhan, en realidad, Montsegur de los Pirineos o Montserrat.

Sin embargo el trabajo de Rhan no era solamente cultural, y si ha pasado a la historia del esoterismo como renovador de los estudios cátaros, su trabajo como agente secreto de la inteligencia alemana, aun siendo desconocido, no ha sido menor.

En efecto, Rhan fue destinado por sus superiores a un lugar particularmente clave: la frontera franco-española. Resultaba evidente que en 1935 la situación en España era muy tensa y que el país se precipitaba hacia la guerra civil. Alemania estaba interesada en contar con un régimen aliado en España (el del General Franco) que situaría a Francia entre dos frentes. No es raro que Rhan, desde su atalaya privilegiada en los Pirineos, buen conocedor de la zona, arraigado en ella, fuera elegido para esta misión...

Otto Rhan en las cuevas de Ornolac

... La abuela de Rhan se llamaba Clara Hamburger y su bisabuelo Leo Cucer... dos nombres habituales en el judaísmo centroeuropeo. Rhan había colaborado con las SS ignorando su ascendencia judía. ¿Qué hacer ahora, cuando había alcanzado un alto grado dentro de las SS? La idea partió del General Wolf: había que "matar" a Otto Rhan y seguir contando con los servicios de este agente especial tan hábil. No fue la única vez que se realizó una operación de este tipo en las SS (dada la gran cantidad de alemanes que poseen sangre judía sin saberlo, o sin quererlo saber). Otto Rhan se convirtió en "Rudolph Rhan". Y desde Rhan los nazis estuvieron buscando el Grial.

Himmler en Montserrat

En 1940 Himmler, jefe de las SS, realizó una enigmática visita a España y específicamente a Montserrat. Himmler fue en todo momento acompañado por un séquito de 25 oficiales de las SS, dirigidos por el capitán Günter Alquen (director del diario de las SS, "Schwarze Korps", "cuerpo negro") y el General Karl Wolf, jefe de su Estado Mayor. No hay que perder de vista que el General Wolf fue el hombre que introdujo a Otto Rhan en las SS y a cuya sombra realizó toda su carrera... incluso cuando tras su desaparición, volvió a reaparecer como "Rudolf Rhan". Rudolf Rhan fue enviado por Karl Wolf a Irak en 1941 para preparar una revuelta antiinglesa. Posteriormente y a la vista de su efectividad, sería nombrado embajador alemán en Roma en los últimos meses de la guerra. Wolf en aquella época estaba al mando de las SS que operaban en Italia. Para colomo, Wolf fue uno de los principales impulsores del esoterismo nazi: su propio hijo fue bautizado siguiendo el ritual elaborado por los "ariósofos" que trabajaban para las SS, y el mismo obtuvo uno de los primeros anillos que distribuyó Himmler entre los iniciados de alto rango en el esoterismo.

Cuando el 23 de octubre de 1940 Himmler fue a Montserrat llevaba consigo una guía singular: la elaborada por Rhan, La Corte de Lucifer , el libro que el jefe de las SS ordenó distribuir gratuitamente entre los altos oficiales del cuerpo. En función de este libro se sabe que Himmler no solamente buscaba la presencia del Grial en Montserrat, sino que también quería descubrir el secreto de la montaña mágica.

Ninguno de los dos abades de Montserrat, los padres Marcet y Escarré, quisieron recibir personalmente a Himmler. Se le atribuía una actitud contraria a los católicos alemanes y prefirieron que fuera el padre Ripoll, que hablaba perfectamente alemán, quien le hiciera los honores... sorprende que hablara de los cátaros en el curso de la visita: " En Montserrat se propugnó la herejía albigense con la que nosotros tenemos tantos puntos de contacto" , dijo al padre Ripio, según refirió él mismo... Himmler se negó a visitar el interior de la basílica católica. Lo que le interesaba era el mundo oculto de la montaña. Fue el general Wolf quien advirtió al padre Ripoll: "Perdone, pero a su Excelencia no le interesa el monasterio, sino la naturaleza"...

Quería conocer el mundo interior de Montserrat pero no se salió con la suya, porque en el hotel Ritz de Barcelona, donde se alojó el Reichführer y su séquito, desapareció su maletín negro. Corrieron todo tipo de rumores sobre el contenido de la maleta donde quizás estaban los planos de los conductos subterráneos de la montaña mágica...


Otto Rhan en Montserrat

En 1937 apareció el segundo libro de Otto Rhan, La Corte de Lucifer , la guía de un viaje iniciático realizado por toda Europa. Uno de los capítulos se titula "Puigcerdá en Cataluña". Rhan explica en este capítulo la "doctrina oficial" de los nazis en relación al Grial escondido en Montserrat.

Como buen espía, Rhan no da muchos datos sobre su viaje. Explica sólo que pasó por Puigcerdá de camino a Barcelona. La situación política de la época era extremadamente tensa y se comprende que hubiera de abandonar su "estación" situada a los pies de las cuevas de Lombrives y analizar directamente la situación. Por lo que se deduce de la lectura de su libro, Rhan conocía bastantes cosas sobre la montaña mágica catalana.

Rhan en su libro, realiza una contraposición entre el mundo de los jesuitas (aprovechando que San Ignacio de Loyola escribió precisamente sus Ejercicios Espirituales en Montserrat) y el mundo de los cátaros (que asocia al Grial)... ¿Qué es lo que buscaban los nazis en Montserrat? Exactamente igual a lo que hicieran cien años antes las tropas de Napoleón, destrozando el monasterio buscando algo desconocido. ¿No será que pretendían apoderarse de algún tesoro oculto?

Si tenemos en cuenta que el libro de Rhan fue editado por orden directa de Heinrich Himmler, jefe de las SS y que distribuyó 2000 ejemplares gratuitos encuadernados en piel de becerro entre los altos mandos de las SS, cuesta poco admitir que Himmler, cuando fue a Montserrat, estaba buscando el verdadero secreto de la montaña mágica. ¿Será el Grial?


La personalidad de Heinrich Himmler ha sido objeo de vivas controversias. Era un apasionado del esoterismo, fue iniciado en los secretos del ocultismo por el mago Louis Christian Hausser (llamado "el Precursor"), convirtiéndose en un "vampiro psíquico" cuya misión era controlar a la humanidad. Era un hombre sin una gran formación cultural, pero con inquietudes bien definidas: estaba atraído por el esoterismo y, más en particular, por las disidencias alemanas de la Sociedad Teosófica; en particular por la escuela "ariosófica". En su biografía oficial aparece como miembro de la "Sociedad Alemana de Palingenesia", es decir, que también se interesaba por la Alquimia y formaba parte de la secta esotérica "Thule", utilizando sus conocimientos ocultos para escalar al poder.

Tras ser nombrado por Hitler el segundo del Reichsführer de Alemania en 1934, transformó un grupo de 300 guardaspaldas en la más importante fuerza de élite del nazismo, las SS, un cuerpo de inteligencia militar organizado al estilo de los Caballeros Templarios y de raíces claramente esotéricas.

Desde muy joven Himmler practicaba el espiritismo, el memerismo-magnetismo y la astrología, además creía ser la reencarnación del Heinrich "el Cazador", fundador de la estirpe real de Sajonia, en el siglo X. Renegó del catolicismo y convertido al paganismo se transformó en adorador del dios Wotan. Sus creencias paganas tenían fiel reflejo dentro de las SS, quienes durante las noches de los solsticios y los equinoccios llevaban a cabo rituales mágico neopaganos ensalzando la raza aria para dominar el mundo.

Creo el departamento de investigaciones históricas de las SS, en el que se estudiaban las leyendas artúricas y también el Catarismo, todo ello conducido a la búsqueda del Grial; por ello fijaron su atención en Montsegur y Montserrat. Algo debieron descubrir porque todas sus investigaciones secretas y guardadas por las SS (manuscritos originales escritos en sánscrito, yidish, griego y latín), desaparecieron misteriosamente y su biblioteca fue quemada. ¿Qué extraño secreto guardaban los textos?


Guía del catarismo

Montsegur, los cátaros, el Grial, Otto Rhan, la prolongación del catarismo en España, han merecido el interés de muchos historiadores y divulgadores. A estos últimos pertenece Ernesto Milà, coordinador de la revista "Nuevos Horizontes" y al mismo tiempo autor de una formidable Guía de los Cátaros. Rutas heréticas de España, Francia y Andorra.

Es difícil encontrar reunidos en un solo libro todos los elementos necesarios para comprender el problema cátaro: su doctrina, su historia, no solo en Occitania sino en toda Europa y, finalmente, los recorridos turísticos relativos al catarismo que pueden vistarse tanto en Occitania como en España. Finalmente unos complementos nos llevan a dos temas específicos: las relaciones entre cátaros y templarios, frecuentemente mal entendidas y la prolongación del catarismo hasta nuestros días. Y es aquí donde reaparece la figura de Otto Rhan y sus relaciones con el ambiente neocataro occitano. Finalmente, el libro concluye con un anexo casi obligatorio: la ruta del tesoro de Rennes-le-Château. Resultaría difícil encontrar un compendio tan abigarrado de temas que haya sido tratado de manera tan completa.

De la entrevista realizada por el profesor D´Arbó al autor de este libro reproducimos algunas de las cuestiones más interesantes, que sin duda sorprenderán a más de uno, en lo referente, sobre todo, a las nuevos datos aportados sobre la relación entre cátaros y templarios:

P.- ¿Podía decirse algo nuevo sobre el catarismo?

R.- En la actualidad existe toda una corriente de estudios sobre el catarismo que está replanteando el tema. En los últimos diez años se ha producido un vuelco en el estado de la cuestión...

P.- ¿Un vuelco?

R.- Sí, en los años 30 Ferdinand Niel estableció que Montsegur era un "templo solar" orientado según los solsticios. Y logró demostrarlo... Sin embargo, hoy se sabe que el actual castillo de Montsegur fue construido tres décadas después de la rendición de los cátaros. Y por canteros vinculados a la Orden del Temple.

P.- ¿Así pues los templarios colaboraron con los cátaros?

R.- A decir verdad colaboraron en su exterminio... Hay que distinguir entre el esoterismo cátaro y el esoterismo templario. Son extremadamente diferentes.

p.- ¿Y la cuestión del Grial?

R.- Otto Rhan quiso ver en el Parsifal de Wolfram von Eschembach, verdadero relato griálico, una historia novelada de la cruzada contra los cátaros occitanos. Los trovadores serían los herederos de los cátaros. Y ya se sabe que los trovadores cantaban al amor y al Grial.

P.- ¿Es cierto que Otto Rhan no murió y vive actualmente en las proximidades de Montsegur?

R.- Rhan trabajaba para las SS y para la inteligencia alemana. Le interesaba el tema cátaro y, de hecho, es el renovador de los estudios cátaros; pero durante su estancia en Occitania elaboró una red de información que canalizaba datos procedentes de España. Rhan siguió trabajando para la inteligencia nazi durante la guerra y finalmente murió en los años sesenta dirigiendo un importante consorcio industrial alemán, víctima de una enfermedad pulmonar que ya se había manifestado en su juventud.