miércoles, 12 de abril de 2017

LA MEJOR MEDICINA PARA VENEZUELA... MI REFLEXION SOBRE LA GRAN CRISIS QUE ATRAVIESA MI PAIS

Venezuela esta en este momento tan profundamente corrupta que no hay vuelta a nuestra antigua creencia en la virtud fundada en la fe. Los fundamentos morales de Venezuela siguen siendo fuertes y una generación de jóvenes fieles podría levantarse y recuperar sus viejas instituciones para siempre. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es cierta?

Tito Livio (Livio), uno de los grandes historiadores romanos del primer siglo antes de Cristo, vio los dos lados de la moneda: ¿Roma todavía era grande? ¡claramente!. ¿Había una gran corrupción en su corazón? Nadie podía negarlo. Y en su historia de Roma Tito Livio representó el tipo de retraso gradual y el acelerado colapso cultural que vemos en nuestro país ahora. Además, dijo que su nación había llegado al punto en que no podía "soportar mas los vicios ni los remedios necesarios para curarlos". Y es precisamente ese problema el que nos hace conservadores culturales de corazón. Vemos que nuestros vicios nacionales nos están destruyendo (aunque aún no estamos destruidos por ahora...), pero también vemos que al parecer ya no hay estómago para remedios fuertes. Pero Tito Livio tiene una respuesta: el estudio de la historia. Escucha lo que dice:

"El estudio de la historia es la mejor medicina para una mente enferma. Porque en la historia tienes un registro de la infinita variedad de experiencias humanas claramente expuestas para que todos las vean; Y en ese registro puedes encontrar para ti y para tu país, tanto ejemplos como advertencias: cosas finas y buenas que tomar como modelos; Y las cosas negativas y podridas que se pueden evitar ".

Ahora, por supuesto, la única medicina para la enfermedad final de la depravación humana es el evangelio de Jesucristo. Pero eso no es lo que dice Livio; Él está hablando de la clase de enfermedad en el corazón que mencionamos antes -la angustia o casi desesperación que sentimos los amantes de nuestro país mientras miramos a su alrededor y vemos vicios que la destruyen y no hay soluciones, esta enfermedad que carcome el pais está tentada a pensar que no hay solución. Esa clase de enfermedad puede ser aliviada por el estudio de la historia.

El estudio de la historia es "medicina para el corazón patrio") porque revela lo que no podríamos saber: que esta no es la primera vez que esto sucede, que hay causas que podemos comprender, que el carácter humano individual Y el juicio (bueno y malo) y no las fuerzas impersonales grandes, son los motores que impulsan la historia, que puede haber soluciones que nunca habríamos adivinado que podría conducir a la recuperación cultural, que hay modelos de valor y virtud para imitar incluso Frente al vicio casi universal, y que si de hecho no hay precedentes para recuperarse de una situación como la nuestra, todavía hay lecciones que aprender y transmitir. En otras palabras, el estudio de la historia nos da una perspectiva, un telón de fondo sobre el cual podemos establecer nuestras propias circunstancias modernas y hacer mejores juicios sobre ellas.

El gran Tito Livio

martes, 11 de abril de 2017

EL MITICO EMPERADOR CHINO YAHOO

En China, durante el reinado del mítico emperador Yahoo, una gran catástrofe puso fin a una edad mundial. durante diez días el Sol no se ocultó. Los sucesos en los días del Emperador Yahoo merecen un examen minucioso... Veamos...

Según la cronología china mas antigua, en esos días, el agua del océano se abalanzó contra la tierra, (tsunami?) y amenazaron al cielo con inundaciones... Las llamas quemaron bosques enteros en gran extensión... 

El gran rey "legislador" que gobernaba cuando sucedió esta catástrofe planetaria era Yahoo. En el prefacio de Shu King, atribuido a Confucio, se dice: el nombre original de Yahoo el emperador, era Fang- heun. Su nombre fue cambiado después del Diluvio, al parecer inspirado en el sonido de los gemidos de la tierra. 

Se considera que la personalidad de Yahoo y su periodo de reinado, fueron los mas fecundos en los anales chinos. La historia de China anterior a su reinado se atribuye al perido mítico del pasado chino.


En las memorias históricas de Se- Ma T´sìen, así como en los anales de Shu King, citado anteriormente, se dice que el Emperador Yahoo envió a sus astrónomos al Valle de la Oscuridad y  a la Residencia Sombría para observar los nuevos movimientos del Sol y de la Luna y las sigicias, o puntos orbitales de las conjunciones, así como también investigar e informar al pueblo acerca del orden de las estaciones. También se dice que Yahoo introdujo una reforma en el calendario: hizo que las estaciones concordaran con las observaciones: lo mismo hizo con los meses; e igual con los días.

Estos sitios (el Valle de la Oscuridad y la Residencia Sombría) eran los observatorios astronómicos de la China Imperial antigua. Hay que acotar que por esos días los astrónomos chinos avistaron una estrella "llameante" ... Realidad o Mito?



Por esos días de acontecimientos astronómicos aterradores, los anales chinos cuentan que la tierra se vio infestada de animales repugnantes, y casualidad¡ por esos tiempos igualmente, caía en Egipto las plagas de las ranas, la plaga de las moscas y la muerte de los animales¡¡

Que ocurrió realmente en la época del Emperador Yahoo? que catástrofe astronómica planetaria sumó al planeta entero en caos? podría ser una de las causas de las invasiones de los pueblos del mar? 


(RESEÑA DEL LIBRO "MUNDOS EN COLISIÓN" IMMANUEL VELIKOVSKY

jueves, 6 de abril de 2017

LA CAMPAÑA DE DOMICIO CORBULON EN ARMENIA

En definitiva, el poder de Augusto y de sus sucesores descansaba en el control que ejercían sobre el ejercito. Augusto pudo confiar en su extensa familia para librar las guerras mas importantes de su principado, cosa que no podrían hacer sus sucesores. Tiberio empleo a Germánico y a Druso, pero sus tempranas muertes, en el 19 y el 23 d.c respectivamente, no hubo nadie que los sustituyera en los 14 años siguientes. Caligula, Claudio y Nerón no tuvieron parientes masculinos, y tampoco tenían experiencia militar. Allí entra Corbulon en escena...


Conocemos muy poco sobre los primeros años de vida de Corbulon, salvo que procedia de una familia rica y acomodada. Su padre fue Consul sustituto en el 39 d.c; en el 47 d.c el Emperador Claudio lo nombro Legatus en la Germania Inferior. Antes de su llegada la provincia se vio afectada por una devastación causada por el pueblo de los Caucos. Estos, dirigidos por Gannasco se dedicaban a las labores de piratería y saqueo en dicha provincia. Al llegar Corbulon rápidamente empleó al ejercito, rearmó los navíos  de la escuadra naval Classis Germanica, haciendo continuos patrullajes en el Rin y en el Mar del Norte, se enviaron grupos de soldados pocos numerosos para interceptar cualquier saqueador de camino que hubiera desembarcado; los saqueadores eran rapidos en sus ataques, pero, eran especialmente débiles cuando cargaban su botín. Los Caucos fueron expulsados muy rápidamente, Corbulon se dedico la mayor parte del tiempo posterior a su victoria a re-entrenar al ejercito rigurosamente. 

Cuando Corbulon consideró que el ejercito ya estaba lo suficientemente entrenado y fortalecido, con buena moral y disciplina, decidio cruzar el Rin, y avanzon por tierra bordeando la costa del Mar del Norte. El primer pueblo que encontró fueron los Frisones, que habian sistematicamente atacado a los romanos 11 años atras en el 28 d.c. Los frisones viendo tal cantidad de legioanrios decidieron rendirse sin oponer resistencia, permitiendo a los soldados romanos establecer una guarnicion permanente. 

Corbulon siguió adelante dispuesto a llegar hasta las tierras de los Caucos, mandando adelante a mensajeros exigiendo rendicion incondicional. Igualmente dicha embajada preparo el asesinato del lider Cauco, Gannasco. Dicho asesinato, en vez, de provocar la rendición del pueblo, tal como sucedió con Yugurta o Viriato, provoco el efecto contrario, pues los Caucos decidieron resistir con mas ahínco, a medida que Corbulon se adentraba en sus tierras. En ese momento recibió instrucciones directas del Emperador Claudio... debía volver...

Apesar de regresar con un mal sabor de boca, se vio recompensado aun con honores triunfales en Roma. Dicha actuacion de Corbulon en Germania le valio cierta fama en el Imperio. Pero seran sus posteriores campañas en el este las que serviran para establecer su reputacion como uno de los mas grandes generales romanos del siglo I d.c.

SITUACIÓN POLÍTICO MILITAR EN ARMENIA Y LA FRONTERA PARTO-ROMANA

Tirídates, un príncipe parto, había asumido el trono de Armenia. Tras la muerte de Claudio, los consejeros jefe del nuevo emperador adolescente, Nerón, le persuadieron de que Roma debía arrebatar a Partia el control sobre Armenia. Esos consejeros —el secretario jefe de Nerón, el afamado filósofo Lucio Séneca, y el prefecto del pretorio, Sexto Burro— afirmaron que el hombre adecuado para ese trabajo era Lucio Domicio Corbulón.

En 54 d.C., Corbulón se dirigió hacia el este para planear una ofensiva en Armenia. Oficialmente, Corbulón era el nuevo gobernador de las provincias de Capadocia y Galatia, ambas compartían frontera con Armenia, pero el Palatium le había otorgado poderes superiores a los de los demás gobernadores provinciales. Cuando Corbulón llegó a su puesto, se encontró con que el estado de las cuatro legiones estacionadas en Siria era deplorable. Seleccionó a la legión VI Ferrata y a la X Fretensis para encabezar su campaña, pero decidió que antes de embarcarse en ninguna operación militar se ocuparía de poner en forma a esas unidades. Muchos de los soldados habían vendido sus cascos y escudos, la mayoría no había hecho una guardia jamás, algunos se habían convertido en «elegantes comerciantes que se estaban enriqueciendo con su negocio» [Tác., A, XIII, 35].

Puede que sus estandartes identificaran esas unidades como la VI y la X, pero ninguna de las dos eran legiones según los criterios de Corbulón. Licenciando a aquellos que eran demasiado mayores o débiles, Corbulón sometió al resto a un riguroso programa de entrenamiento. Al final del año, llevó a sus legiones a las montañas de la Capadocia, donde hizo que pasaran el invierno, durmiendo en sus tiendas de campaña sobre la nieve.
Las condiciones eran tan severas que a los hombres encargados de la guardia se les congelaban los pies y las manos. Corbulón sufrió las gélidas temperaturas junto a sus hombres y, a medida que se iban endureciendo, a regañadientes, empezaron a mostrar respeto por el inflexible general. Corbulón era un hombre que nunca se precipitaba. Para cuando se dio por satisfecho con el estado de hombres y sus propios preparativos, había llegado el año 58 d.C. Tras añadir seis cohortes de la legión III Gallica, llegadas de su cuartel en Judea, a la fuerza que había reunido en Capadocia, en la primavera de 58 d.C., Corbulón invadió Armenia.

PRIMERA CAMPAÑA DE CORBULON EN ARMENIA

Para la operación, puso al legado Cornelio Flaco al frente de la legión VI Ferrata y de los duros sirios de las cohortes de la III Gallica. El propio Corbulón capitaneó la X Fretensis, respaldada por unidades auxiliares. Su adversario era el ejército armenio, entrenado y equipado de la misma manera que sus aliados, los partos.

Los romanos habían enviado a sus nuevos aliados, la tribu de los moschi, a recorrer y atacar el norte de Armenia como maniobra de distracción, dejando sus líneas de suministro bien resguardadas en las montañas, mientras las legiones de Corbulón invadían el oeste de Armenia desde dos direcciones, pillando a los comandantes de Tirídates totalmente por sorpresa. En un solo día, las tropas romanas asaltaron tres fortalezas distintas. En la fortaleza de Volandum, la más poderosa de Armenia, Corbulón dividió a sus unidades en cuatro grupos, asignando un método diferente de asalto a cada uno de ellos, que compitieron entre sí para ser los primeros en abrirse camino hacia el interior de la fortificación. Volandum cayó ante Corbulón en cuestión de horas, «sin que [los romanos] perdieran un solo soldado y con muy pocos heridos».

Todos los varones adultos hallados en Volandum fueron ejecutados. «La población no militar fue vendida en una subasta pública. El resto del botín fue para los conquistadores» [Tác., A, XIII, 39]. Corbulón premió el valor y el triunfo de sus soldados, pero era un hombre que no soportaba la cobardía. Sexto Frontino, un exitoso general romano que le conocía, escribió que, cuando dos escuadrones de caballería y tres cohortes cedieron ante el enemigo cerca de la fortaleza armenia de Initia, Corbulón obligó a sus hombres a dormir fuera de los muros del campamento «hasta que expiaron su vergonzosa acción mediante trabajo constante y razias victoriosas» [Front., Strat., IV, I, 21]. Por ese mismo delito, Corbulón hizo que le arrancaran la ropa al prefecto de caballería Emilio Rufo, haciendo que permaneciera en el pretorio con la espalda desnuda hasta que decidió dejarle marchar [ibíd., 28].



Uniéndose, los dos contingentes de Corbulón avanzaron sobre la capital de Armenia, Artaxata, vadeando el río Avaxes para luego dar una vuelta con el fin de asaltar la ciudad desde el este. La
VI Ferrata, que ocupaba la izquierda de la columna, marchaba en orden de batalla, flanqueada por los arqueros a pie y los escuadrones de caballería, que se extendían hasta las colinas, mientras la III Gallica se situaba a la derecha. La X Fretensis marchaba entre ambas, con el bagaje. La caballería y los auxiliares constituían la retaguardia. El rey Tirídates llevaba consigo a miles de jinetes arqueros, que irrumpieron con estruendo en la llanura para intimidar a las tropas romanas y se situaron fuera del alcance de los proyectiles, en los flancos, avanzando al mismo paso que la columna. Un joven prefecto de caballería romano que, en un arrebato de ira, galopó demasiado cerca del enemigo, acabó ensartado por las flechas armenias.

Cuando atardeció, los jinetes arqueros de Tirídates se esfumaron en la oscuridad. Al día siguiente, los exploradores romanos anunciaron que Tirídates y su ejército se estaban retirando hacia el este. Cuando Corbulón llegó a las afueras de Artaxata, los habitantes abrieron las puertas de par en par. Puesto que no tenía capacidad suficiente para defender la expuesta ciudad, Corbulón dijo a los habitantes que recogieran sus posesiones y se marcharan y, después, ordenó que la redujeran a cenizas. A continuación, puso rumbo al oeste, mientras sus tropas se quejaban porque se había terminado el suministro de trigo para su ración diaria de pan y solo podían alimentarse de carne. A pesar de todo, los legionarios asaltaron dos fortalezas antes de que el ejército alcanzara la segunda ciudad de Armenia, Tigranocerta, junto al río Niceforio, en el suroeste.

Al saber por su amigo Frontino que era muy probable que los tigranocertanos presentaran una resistencia tenaz, Corbulón ejecutó a Vadando, un noble armenio que había hecho prisionero, y ordenó a un ballestero que lanzara su cabeza hacia el interior de la ciudad. «Cuando los líderes de Tigranocerta la vieron», cuenta Frontino, «se sintieron tan consternados que se apresuraron a rendirse». Tigranocerta abrió sus puertas para dejar pasar a Corbulón y sus legiones [Front., II, 5].

Nerón había elegido a un noble de Capadocia, Tigranes, para asumir el trono de Armenia, y el príncipe se presentó en ese momento en Tigranocerta. Dejando al nuevo rey con una guardia personal de dos cohortes de legionarios, mil quinientos auxiliares de infantería y algunos jinetes, Corbulón se retiró a Siria, de la que pasó a ser gobernador tras el fallecimiento del titular del cargo, Umidio Cuadrato. Después de la veloz e imparable campaña de las tres legiones de Corbulón, Armenia se encontraba de nuevo bajo dominio romano.

SEGUNDA CAMPAÑA ARMENIA DE CORBULÓN

En el año 62 d.C., volvió a estallar un conflicto en Armenia cuando Partia invadió el país reivindicando su derecho sobre él. La fuerza de invasión parta estaba capitaneada por Moneses, el mejor general del rey de Partia, Vologases. Los partos rodearon la nueva capital armenia, Tigranocerta, donde la guardia romana del rey instalado en el trono por el imperio, Tigranes, le defendió ferozmente. Cuando Corbulón, que se encontraba en Siria, fue informado de la invasión, ordenó a dos legiones, dirigidas por Verulano Severo, que partieran a toda velocidad hacia Armenia para socorrerlos.

Al ver a las dos legiones aproximándose, los partos suspendieron el asedio y se retiraron de Armenia. La guarnición romana también abandonó Tigranocerta y se unió a las dos legiones en un campamento situado al otro lado de la frontera, en Capadocia, para pasar el invierno. A continuación, Corbulón solicitó refuerzos de Roma y el nombramiento de un general de alto rango para ocuparse de la defensa de Armenia. En respuesta a su petición, el Palatium envió al fanfarrón Gayo Cesenio Peto, cónsul en el año 60 d.C., junto con la legión IV Scythica de Macedonia y la V Macedonica de Mesia
(cuyas filas acababan de ser reabastecidas con nuevos reclutas de su propia provincia). Peto decidió dejar la V Macedonica en Ponto después de que esta hubiera desembarcado tras el viaje a través del mar Negro. Pecando de exceso de confianza, Peto estaba seguro de que únicamente necesitaría dos legiones en Armenia y llamó a una legión de los cuarteles de Siria, la XII Fulminata, para unirse a la recién llegada IV Scythica.

En ese espacio de tiempo, los partos habían enviado una embajada a Roma, pero al no llegar a un acuerdo con Nerón, el rey Vologases reanudó las hostilidades, buscando ahora no solo ocupar Armenia sino también invadir Siria. Para defender Siria, Corbulón hizo que la VI Ferrata, la X Fretensis y varias cohortes de la legión III Gallica se atrincheraran a lo largo de la orilla del río Éufrates, la frontera natural entre Siria y Partia. Entretanto, Peto, declarando que obtendría una victoria total, cruzó el Éufrates con las legiones IV Scythica y la XII Fulminata y penetró en Armenia. Desde el principio, los augurios fueron negativos: el caballo que portaba los emblemas consulares del propio Peto se asustó mientras atravesaba el puente sobre el Éufrates y se desbocó, echando a correr hacia la retaguardia.

A continuación, el inepto Peto acampó en Rhandeia, en el noroeste de Armenia, durante el invierno,
permitiendo incluso que algunos de sus hombres se fueran de permiso. Desde Rhandeia, Peto escribió una carta a Nerón «como si la guerra hubiera concluido, en un lenguaje pomposo, pero vacío de hechos». Allí, en Rhandeia, el ejército parto rodeó el campamento romano y lo sometió a un durísimo asedio. A medida que transcurrían las semanas, las tropas de Peto, cada vez más hambrientas y acusando la falta de un liderazgo sólido, fueron perdiendo la voluntad de emprender acciones ofensivas. En ese momento, Peto escribió a Corbulón, rogándole que fuera a rescatarle [Tác., A, XV, 8].



Corbulón, después de rechazar el ataque de los partos en el Éufrates, formó metódicamente una columna de auxilio, que incluía un ala de camellos cargados de grano. Cuando Corbulón estaba ya marchando hacia Armenia, Peto accedió a que los romanos se retiraran de acuerdo con los humillantes términos establecidos por los partos. Tras abandonar su bagaje y altas pilas de cadáveres romanos en Rhandeia y construir un puente para los partos, las dos legiones de Peto se retiraron de Armenia arrastrando los pies. Cuando Peto se topó con Corbulón, que venía en dirección contraria, abogó con entusiasmo por unir fuerzas y retornar a Armenia, pero el disciplinado Corbulón replicó que no había recibido «tales instrucciones» del emperador y ambos contingentes romanos se retiraron. Cuando la noticia de este revés llegó a Roma, «todos se mostraron tremendamente decepcionados con Peto», explica Tácito. Peto recibió orden de volver a la capital, pero Nerón le perdonó «con una broma» [Tác., A, XV, 17; 25].

Corbulón, tras reforzar sus tropas con las legiones V Macedonica y XV Apollinaris, entabló negociaciones con el rey parto Vologases desde una posición de fuerza. Al final, se acordó que Corbulón retiraría sus tropas del suelo parto al este de Éufrates, mientras que los partos se retirarían de Armenia. Por otro lado, lo que era igualmente importante, el tratado de paz negociado por Corbulón estipulaba que el hermano de Vologases, Tirídates, reasumiría el trono de Armenia, pero se convertiría en aliado de Roma y prestaría juramento ante Nerón. Varios años más tarde, como parte
de ese tratado, Tirídates se presentaría en Roma para inclinarse personalmente ante Nerón.

Corbulon consiguió demostrar una gran capacidad sin convencer a sus respectivos gobernantes de que no albergaban ambiciones imperiales. Demostró su lealtad y venció en esta campaña a nombre del Emperador. En este proceso también consiguió la gloria y el respeto de otros senadores. Corbulon es el único general del Principado que no pertenecía a la familia imperial y que figura en "las estratagemas" de Faustino.

Años después, en el 67 d.c, cuando Neron se encontraba en su viaje a Grecia, se descubrio un complot para asesinarlo, en la que participaban miembros del Senado; siendo uno de los cabecillas el yerno de Corbulon Lucio Viniciano. Corbulon fue convocado a Grecia y le dieron la oportunidad de o enfrentar el juicio o suicidarse. Un gesto que permitía a los miembros de la familia acusada, de quedarse con los bienes... Corbulon se suicidó... Una prueba mas que el cargo de Legado imperial era mucho mas peligroso que el de comandante de un ejercito romano durante las guerras civiles que azotaran la república.

martes, 28 de marzo de 2017

CULTURA ESTRATEGICA Y POLÍTICA EXTERIOR DE LOS EEUU

A menudo se dice que cada nación tiene un código cultural único, y si el enemigo logra romperlo, puede derrotar fácilmente a dicha nación. De hecho no sólo existe un sistema espiritual y psicológico, puede ser considerado como una matrioska o poseer propiedades híbridas, tales como el establecimiento de objetivos y la memoria nacional que contiene un gran potencial y es la conexión entre las generaciones. La cultura estratégica va de la mano con la posibilidad de revisar la misión histórica y, por lo tanto, los intereses nacionales. Por ejemplo, los expertos hablan a menudo del tipo de civilización anglosajón. Pero ¿cuál fue la razón por la que las colonias británicas en Norteamérica comenzaron la guerra de independencia y, como consecuencia, la formación de los Estados Unidos de América? ¿Cuál es el papel de las sociedades secretas? Se sabe que los masones dispusieron el llamado Boston Tea Party, con el que se inició el movimiento por la independencia de la corona británica. Viendo cómo Gran Bretaña sostuvo vastos territorios en los que era posible llevar a cabo casi cualquier experimento político, ¿de qué carecían los anglosajones en Norteamérica? ¿Por qué los Estados Unidos deciden atacar a sus “hermanos de sangre y espíritu” en Canadá en 1812 (la guerra tuvo consecuencias tanto para los británicos como para los estadounidenses: en agosto de 1814, los británicos capturaron Washington y quemaron la Casa Blanca y el Capitolio)? Una aventura tal difícilmente puede explicarse por los intereses territoriales.


Probablemente, la frontera desempeñó un papel especial en los Estados Unidos, es decir, la zona de desarrollo continental hasta la costa del Pacífico adonde se dirigieron, a finales del siglo XVIII, cientos de colones destruyendo la población indígena en su camino.

Es más, el folclore norteamericano absorbió la historia de los primeros pioneros de la frontera, y todavía son muy populares y son considerados como símbolos del espíritu americano. Los primeros personajes históricos de Estados Unidos, Davy Crockett, Paul Bunyan, Mike Fink, Pecos Bill, etc., son la quintaesencia de la aventura, el engaño, la vulgaridad, la brutalidad y la estafa a sangre fría. Además, estos personajes tienen una fuerza fantástica y una ??salud capaz de tragar con facilidad un rayo o echar el lazo a un tornado. Incluso sus cosas particulares tienen nombres distintivos: el arma de Crockett fue llamada La Muerte del Diablo, y las de los Fink Old Bang-all. Mientras que el pueblo alemán lee a sus hijos Pulgarcita, Caperucita Roja, La Reina de las Nieves y Blancanieves, y los rusos se empapan con los cuentos de leche maternos sobre Ilya Muromets, Ivan Tsarévich y Basilisa la bella, el estándar norteamericano son estos hombres ordinarios pero fuertes, y las maravillas, si ocurrieron, se asociaron con la conquista y sus, por lo general, crueles y despiadadas luchas.


La Homestead Act [Ley de Asentamientos Rurales] de 1862, resultado de la política del Partido Republicano de Estados Unidos, que llegó al poder dos años antes, organizó la frontera, disponiendo el suelo no urbanizable en áreas separadas. Los yanquis ganaron el acceso al Océano Pacífico, pero eso no fue suficiente para saciar su sed de expansión, que los obligó a moverse hacia el norte y hacia el sur. Si no habían tenido éxito en liberar a los canadienses del control británico, había sido bastante fácil liberar la Florida española. Y luego fue capturada una gran parte de México, costándole al país perdedor un tercio de su territorio.

Obviamente, tal éxito de los militares del gobierno de Estados Unidos inspiró la idea de un pueblo invencible y elegido por Dios. Los teólogos, historiadores e ideólogos norteamericanos en la segunda mitad del siglo XIX iniciaron la base científica y política del mesianismo, creando los fundamentos para la exclusividad geopolítica.

Cabe señalar que la cultura estratégica en sí (al menos, según los estadounidenses), comúnmente es entendida como el sistema estable de valores comunes de los líderes del grupo o de los líderes del estado y está ligada al uso de la fuerza militar [1]. Por lo tanto, la cultura estratégica no es la idea del desarrollo del estado y su lugar en el mundo, sino que se establece orientada claramente hacia el conflicto y algunas ideas básicas del mismo.

Sin entender estos principios sería difícil comprender las razones y los métodos de guerra que ayudaron al “Occidente ilustrado” a iniciar conflictos en todo el mundo. El crecimiento tecnológico y la idea de progreso, sea cual sea, no pueden eclipsar la ideología y los valores que fueron utilizados por la élite política occidental para seguir adelante en diversas aventuras. Más seguro es que el progreso científico y tecnológico en manos de estas personas se convierta en un medio para la guerra. Durante muchos años, China utilizó la pólvora sólo para los fuegos artificiales, pero, una vez llegó a Occidente, comenzó a ser utilizada para el asesinato y la destrucción. Es la misma situación que con la tecnología nuclear: en los EEUU, la investigación tenía como objetivo la creación de una nueva arma mortal que casi inmediatamente después se probó contra Japón.


La unificación del sistema político-militar de Estados Unidos y de la ciencia en el siglo XX estaba claramente dirigida a la guerra. Un grupo secreto desarrolló la doctrina que justificaba el conflicto como la norma del orden internacional, y preparó algunas dulces píldoras de propaganda para las masas crédulas.

Una de estas doctrinas fue el famoso informe Iron Mountain, preparado por un grupo de especialistas de diferentes ámbitos. En 1967, los Estados Unidos publicaron un libro llamado The Report from Iron Mountain: On the Possibility and Desirability of Peace [2] [Informe Iron Mountain: sobre la posibilidad y la conveniencia de la paz], afirmando que en agosto de 1963 había sido creado un equipo especial de investigación que terminó su trabajo en un plazo de tres años. El grupo incluía al Ministro de Defensa de las administraciones Kennedy y Johnson, Robert McNamara, al asesor de política exterior de las administraciones Kennedy y Johnson, William Bundy, y al Secretario de Estado de 1961 a 1969, Dean Rusk. Aunque el gobierno de Estados Unidos negó cualquier implicación en la investigación, algunas personas involucradas en su creación confirmaron la autenticidad de su participación.



Los autores señalaron que un estado de paz universal en el mundo daría lugar a cambios en la estructura social de todos los estados en una escala revolucionaria y sin precedentes. El efecto económico del desarme general, que es la consecuencia más evidente de la paz, sería la reconstrucción del modelo de producción y distribución del mundo a un nivel tal que los cambios ocurridos en los últimos 50 años parecerían insignificantes. Los cambios políticos, sociológicos, culturales y ambientales tendrían igualmente consecuencias de gran alcance. La conclusión era que el mundo no estaba preparado en absoluto para hacer frente a esta situación. Por lo tanto, la guerra era absolutamente normal e incluso un fenómeno útil, necesario para el funcionamiento de los estados modernos. “La guerra no es, como se reconoce ampliamente… un instrumento político utilizado por las naciones para la difusión o para la protección de sus principios políticos o intereses económicos. Por el contrario, es la base principal de la organización de las sociedades modernas“. Y más adelante: “… La raíz de todas las diferencias significativas de los intereses nacionales se basa en la dinámica de las necesidades del sistema militar en los conflictos armados periódicos“.

A la guerra como principal fuerza organizadora se le atribuyen una serie de funciones: económicas, políticas, sociológicas, ambientales, culturales, científicas y psicológicas. Se le asignó incluso un papel en el control de la calidad y el nivel de empleo.

El autor señaló que “el sistema militar permite la regulación estable de la sociedad… debemos hacer hincapié en la necesidad de encontrar un enemigo convincente en calidad y alcance. Lo más probable, a nuestro juicio, es que esta amenaza deba ser inventada, en lugar de creada en circunstancias poco claras“. Sin embargo, este enemigo es identificado por el gobierno de Estados Unidos usando términos como “terrorismo islámico”; “Imperio del Mal”, es decir, Rusia; “Eje del mal” (que incluye a Irán, Corea del Norte, Siria y Venezuela); y otros términos extraños como “fascismo islámico” o “hegemonía china”.




Por otro lado, a lo largo de los últimos años y décadas, una serie de propuestas hechas en este informe se llevaron a cabo con escrupulosa exactitud. De modo que no es conspiración ficticia, porque ideas tales como la creación de Cuerpos de Paz, o el proyecto global sobre el tema del cambio climático, pueden ser llevadas a cabo únicamente por una estructura altamente organizada con una visión estratégica, representada por la red del Council of Foreign Relations [Consejo de Relaciones Exteriores], la RAND Corporation y los diversos centros de análisis y la clase política.

Bien, entonces ¿cuál es la cultura de los militares estadounidenses? Su núcleo es una manera particular de comprensión global, que es transmitida naturalmente a parientes, simpatizantes y seguidores de los militares. De acuerdo con este punto de vista, hay tres tipos de personas: ovejas, lobos y perros que custodian a las ovejas. La posición de los militares es el papel de los perros, que se ven obligados a matar a los lobos para salvar a las ovejas [3]. Y este simple esquema les permite matar fácilmente a millones de personas en todo el mundo año tras año.

Los Estados Unidos, como los más experimentados y poderosos (en términos militares), utilizan todo tipo de armas en los conflictos, incluidas las armas nucleares. Su presupuesto de defensa es el más grande en el mundo, mientras que al mismo tiempo sus líderes abogan constantemente por la paz. Tal vez, conociendo los intereses nacionales del país podamos comprender los mecanismos de toma de decisiones sobre la guerra o la intervención.




Quizá deberíamos comenzar por el hecho de que los dos partidos gobernantes en los Estados Unidos, los republicanos y los demócratas, siguen diferentes enfoques en las relaciones internacionales. Los republicanos promueven el realismo, que establece que cada país tiene sus propios intereses nacionales que defender y que deben ser respetados. Los intereses de los estados pueden chocar, y por lo tanto aparecen conflictos. Así, la guerra es un proceso natural y lógico (como dice el informe Iron Mountain. Por cierto, uno de sus principales autores, Robert McNamara, fue republicano). La pregunta es hasta dónde pueden llegar en la defensa de sus intereses (sobre todo si la zona de interés está lejos de sus fronteras) y hasta dónde están dispuestos a sacrificar sus propios recursos y ciudadanos. Los demócratas prefieren la escuela liberal de relaciones internacionales y creen que debe lograrse el consenso universal (por supuesto, de acuerdo con los patrones occidentales), y que la oposición debe ser castigada y reeducada. Por lo tanto, los dos partidos no niegan la posibilidad de la guerra, e incluso, por el contrario, la consideran una herramienta esencial en las relaciones internacionales.

En cuanto a los intereses, por supuesto, los demócratas y los republicanos tienen diferentes puntos de vista sobre este tema, pero es más complicado de lo que parece en un principio.

El politólogo estadounidense Christopher Paul argumenta que el interés nacional es la construcción social, y su uso, definido por la misma estructura social, es coordinado a través de los procesos sociales. Si se trata de una construcción, por lo tanto, en muchos aspectos no es natural. Por ello, los intereses nacionales pueden cambiar en este sentido. Hay tres estructuras básicas diferentes, pero relacionadas, de intereses nacionales: el interés nacional, el interés nacional del presidente (esto es, según el presidente), y el interés nacional (por) la legitimidad.

Los ciudadanos en general utilizan el concepto de interés nacional para entender si la política es “buena” para el país en un sentido normativo.

De acuerdo con Alexander George, el concepto de interés nacional sigue siendo importante para la política exterior, a pesar de las limitaciones del enfoque teórico y científico. Los políticos lo utilizan de dos maneras diferentes: en primer lugar, como criterio para estimar las amenazas de la situación para determinar el mejor rumbo; en segundo lugar, como justificación de la decisión [4].

Se estima que durante los últimos cien años los EEUU han cambiado varias veces la definición del interés nacional.

En el período anterior a la guerra, la política exterior de Estados Unidos tenía como objetivo mejorar el bienestar material del pueblo estadounidense, no la puesta en práctica de los intereses nacionales. Era básicamente aislacionista respecto a la política de intervencionismo en la región (Iberoamérica), y se enfatizaba especialmente la reducción de la influencia de las potencias europeas en el Nuevo Mundo. Es conocida como la Doctrina Monroe. Además, el conocido analista político Samuel Huntington escribió que, desde el principio, los estadounidenses construyeron sus creencias personales sobre la diferencia de los no deseados “otros”. Los adversarios siempre definen a los Estados Unidos como lo opuesto a la libertad [5]. Este es un punto muy importante.




¿Quiénes son esos “otros”? Es muy sencillo: todo el resto. No por casualidad, otra obra de Huntington se llama Occidente y el Resto. El concepto del “otro” entró en la geopolítica y las relaciones internacionales desde la antropología cultural. En 1906, el sociólogo norteamericano William Sumner utilizó el término “etnocentrismo”. Éste describe la actitud de prejuicio o desconfianza hacia los extraños (que puede haber dentro del grupo social) y formula una idea muy fructífera sobre el impacto ambiental hostil o la agresión externa en la cohesión interna [6]. Señala que la constante amenaza de guerra contra los extranjeros es algo que une a los miembros del “grupo-nosotros” desde el interior y no permite el desarrollo de desacuerdos que debilitarían su poder militar. Esta necesidad de defensa también crea el gobierno y la ley en el “grupo-nosotros” para evitar conflictos y fortalecer la disciplina… La gente del “grupo-ellos” son los otros, cuyos antepasados ??lucharon con los del “grupo-nosotros”. Sus espíritus estarán encantados de ver a sus descendientes continuar la lucha y les ayudarán. La virtud es el asesinato, el robo y la esclavitud de los otros [7].

Este principio de dicotomía, junto con la idea de superioridad (recordando que el racismo y sus derivados, como el nacionalsocialismo y el fascismo, también fueron inventados por Occidente) causó gradualmente que la sociedad estadounidense se segregara tanto del Viejo Mundo como del resto de los relativamente nuevos estados, como los de Iberoamérica.

Las dos guerras mundiales influyeron en el cambio de tal enfoque. Los Estados Unidos se involucraron mucho más profundamente que antes en los asuntos de Europa y, a mayor distancia, en los de Eurasia, pero como el nuevo poder hegemónico del “mundo libre”. La red de la política exterior de la élite estadounidense comenzó su labor durante la Segunda Guerra Mundial, mucho antes del inicio de la Guerra Fría. Incluso entonces, el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) señaló “áreas importantes” para la demanda estadounidense de materias primas y nuevos mercados para garantizar la prosperidad económica [8].

En general, la Segunda Guerra Mundial fue una guerra organizada por los estrategas estadounidenses, que unieron a un montón de gente para desarrollar un plan tanto en las capitales como en la sede central. La estrategia y la logística se convirtieron en un negocio lucrativo para la industria americana, y esta lección fue bien aprendida por los planificadores militares estadounidenses. El general Marshall fue capaz de aplicar su experiencia en la I Guerra Mundial en las carreteras, ríos y ferrocarriles, pero esta vez la amplió y la adaptó al océano. El hecho importante es que fue la primera guerra mundial abierta a la participación de los Estados Unidos.



William Domhoff afirma que la nueva definición del interés nacional ofrecida por la red de planificación de la política exterior de la élite en la década de 1940, fue principalmente económica en su naturaleza y tenía como objetivo el cumplimiento de todas las funciones del sistema capitalista estadounidense, con cambios al mínimo [9].

Esto corresponde a los estándares de los valores fundamentales de los intereses nacionales; si los ciudadanos y la soberanía del país están a salvo, el interés principal que debe ser defendido es el bienestar de la economía. El CFR esbozó el orden mundial en general que podría satisfacer estos intereses económicos, y el gobierno de Estados Unidos lo adoptó como estrategia de futuro. Durante este período, el interés nacional presidencial demostró su adhesión a la protección de las “áreas críticas”.

Domhoff cree que el anti-comunismo como política clave y sus concreciones ideológicas apareceron sólo después de que surgieran las amenazas al “área crítica” [10]. Los periodistas Christine Jones y Ward Johnson consideran en general que “la preocupación de la política de las élites estadounidenses no es el establecimiento o la protección de la democracia; es, por lo tanto, el establecimiento del capitalismo en todo el mundo y el control sin trabas de recursos y mercados” [11].

El cambio de enfoque en la lucha contra las drogas, el terrorismo (Bush padre), el terrorismo global (Bush hijo), era sólo una tapadera para el control directo de las “áreas importantes”, a menudo con la ayuda de los aliados, que han sido utilizados por Washington para sus propios fines.


Es significativo que en los últimos años ha habido un desplazamiento en la confusa noción de “terrorismo” hacia la especificación de “estado”. Parece que la técnica de sustitución de conceptos terminológicos se utiliza para justificar más fácilmente la guerra contra algunos “estados”, o contra estados reales.

Como Christopher Paul muestra en su libro convincentemente, en las decisiones políticas de intervención militar de los EEUU, a menudo no había ninguna necesidad de acciones agresivas contra otros países [12].

Notas:

[1] Scobell, Andrew. Soldiers, Statesmen, Strategic Culture and China’s 1950 Interventionin Korea // Journal of Contemporary China 8, no. 2, Spring 1999. P. 479.

[2] Report from Iron Mountain: On the Possibility and Desirability of Peace. The Dial Press, Inc. 1967

[3] Ernest Price, Sickening piece of propaganda for US power // 19 February 2015
http://www.solidarity.net.au/reviews/sickening-piece-of-propaganda-for-us-power/

[4] George, A. Presidential Decisionmaking in Foreign Policy: The Effective Use of Information and Advice, Boulder, CO: Westview, 1980, P. 218.

[5] Scobell, Andrew. Soldiers, Statesmen, Strategic Culture and China’s 1950 Intervention in Korea // Journal of Contemporary China 8, no. 2, Spring 1999. P. 479.

[6] Sumner W., Folkways. New-York: Dover, Inc., 1959.

[7] Sumner W. G. War // WSPSA, 1964.

[8] Domhoff, William. The Power Elite and the State: How Policy Is Made in America. New York: Aldine DeGruyter, 1990

[9] Ibid., ?. 137

[10] Ibid., chap. 5.

[11] Christina Jacqueline Johns and P. Ward Johnson, State Crime, The Media, and The Invasion of Panama, Westport: Praeger, 1994. P. 7.

[12] Paul, Christopher. Marines on the Beach. The Politics of U.S. Military Intervention Decision Making. Praeger Security International. Westport, Connecticut. London, 2008.

lunes, 20 de marzo de 2017

SEGURIDAD GLOBAL Y GEOPOLITICA DEL SIGLO XXI

Las problemáticas de seguridad saturan las primeras planas de los diarios y los medios de comunicación: drogas, homicidios, ejecuciones, asaltos. La vida cotidiana se ha vuelto más insegura a medida que aumentan las promesas, los presupuestos y la dureza de las leyes. Desde hace más de 60 años todo ha fracasado en seguridad y hasta un recital se convierte en un peligroso viaje a lo desconocido.


Frente a este complicado panorama que no aporta soluciones, los autores de esta nota y coautores del libro “Geopolítica de la seguridad en América Latina”, que próximamente la Editorial Biblos de Buenos Aires pondrá en venta en toda América Latina, planteamos un re-pensar la seguridad desde el principio. A nuevos escenarios, nuevas soluciones.

La geopolítica de la seguridad no es “algo más” sobre seguridad, es la redefinición completa de toda la problemática, donde ya nada es evidente y todo debe ser re-pensado; se trata al mismo tiempo de una nueva disciplina académica y de un nuevo paradigma sobre seguridad. La criminología y la política criminal se basan tradicionalmente en el binomio delito/delincuente y en la omnipotencia de ley, una estructura que ha demostrado con entusiasmo y vehemencia su ineficacia para bajar los indicadores y mejorar la calidad de vida. Por otro lado, la seguridad ciudadana es un paradigma interesante y muy de moda, pero postula un ejercicio co-rresponsable de la seguridad para un desarrollo pleno de los derechos ciudadanos mientras adorna de bellas palabras y corrección política las rutinas operativas de instituciones corruptas desde su origen, como la policía.

Siempre se presentó como evidente que la ley regula el comportamiento de las sociedades y castiga las conductas inadaptadas, regulación y castigo institucionalizados en el Derecho, la legislación, la función pública, los cuerpos policiales y el sistema de justicia penal, un complejo sistema rotulado genéricamente como “seguridad”. Sin embargo, la geopolítica de la seguridad afirma que el más importante actor de la seguridad todavía permanece oculto y sospechado: el Estado, un actor que en su doble rol de garante de seguridad y ofensor criminal ya no puede pretender la continuidad de una inocencia que nunca tuvo; es necesario develar el carácter intrínsecamente criminal del Estado contemporáneo.

Si en el Estado nace el problema, allí hay que buscar la solución. La violencia legítima fue siempre el elemento que definía al Estado en su intervención sobre las problemáticas de seguridad, es claro que actualmente esa definición es ilegal e inoperante. El elemento del Estado que define ahora las problemáticas de seguridad es el territorio. Se trata de un territorio disputado, fragmentado y criminalizado; un territorio constituyente y significante, pretendido por el Estado y por otros actores no estatales, con pertenencias cada vez más pequeñas y más fuertes, un territorio donde emergen las diferencias y se manifiestan las identidades, donde la ley es construida localmente.

El territorio y la territorialidad tienen una dimensión concreta y una dimensión simbólica, referidas ambas a una relación entre un territorio y los sujetos que lo habitan, con un fuerte carácter edificador de las personas y de las comunidades humanas. En el estudio de las problemáticas de seguridad afirmamos que el territorio ‘es’ el problema. Por eso hablamos de territorio y no de espacio, para priorizar el anclaje físico concreto de la territorialidad, que impacta sobre las personas pero no las constituye pasivamente, porque el territorio no es el espacio subjetivado sino una construcción históricamente significativa e intersubjetivamente definida. En el territorio suceden los hechos pero sobre todo en el territorio se constituyen las personas y la comunidad humana que vive en él. Dado que las sociedades no son homogéneas no hay inadaptaciones sino emergentes singulares para los cuales la ley es un universal abstracto sin rasgos imperativos locales. Estas territorialidades no distinguen clases sociales ni ubicaciones geográficas; todos los supuestos ofensores se sienten territorialmente inocentes frente a una ley que en nombre de representar a “todos” invade los territorios de cada uno sin aceptar diferencias ni disonancias. La defensa de la pluralidad y la diversidad también implica la aceptación de la territorialidad de la seguridad, una característica que es más ofensivamente criminalizada en los barrios periféricos, pobres y re-territorializados de las grandes ciudades.

En la búsqueda de nuevos enfoques teóricos derivados de una cuidadosa observación del mundo real, no basados en falsas premisas nacidas de fantasías bibliográficas, la pregunta realmente pertinente es a qué territorio nos referimos cuando hablamos de las problemáticas concretas y actuales de seguridad.

¿Dónde está el territorio en la ciberseguridad, la corrupción empresarial, el financiamiento de las campañas electorales, el fútbol y otras actividades? El acoso sexual por Internet tiene un carácter territorial difuso, quizás inexistente. Las probables implicancias criminales del desarrollo de la robótica implican un esfuerzo importante de investigación para la resolución de su matriz territorial. El financiamiento de las campañas electorales se refiere a dinero, sin que el territorio tenga allí ninguna incumbencia aparente.

Hasta ahora se ha considerado al territorio como una entidad física concreta con alcances simbólicos y constituyentes. Esa concepción de territorio es útil para una geopolítica de la seguridad que se centra en el estudio de las problemáticas del delito de contacto físico, desde el delito común hasta el crimen organizado, pero resulta insuficiente para el análisis de problemáticas más complejas, ancladas en el desarrollo tecnológico y en los comportamientos intersubjetivos reales, donde el ámbito físico concreto no es evidente y donde la territorialidad depende de la construcción históricamente determinada de universos compartidos que se van haciendo día a día.

El concepto de territorio ampliado refiere a una territorialidad “cargada sobre los hombros”, que los delitos no territoriales van sembrando en su recorrido, dejando “rastros” de territorialidad en los diferentes ámbitos y a través de los distintos actores que participan del proceso criminal. Caso por caso es menester elaborar el mapa territorial anclado en dos referencias: la eventual participación del Estado en cada paso del circuito criminal y los indicadores de estatalidad presentes en cada conducta criminal. Para la geopolítica de la seguridad el territorio no es un dato dado, es un proceso que debe ser reconstruido a partir de datos a veces inconexos y circunstanciales y también en base a las percepciones de territorialidad que cargan en sí los actores de cada etapa del proceso.

En el caso de la corrupción empresarial de Odebrecht, el Estado está presente en el núcleo del problema, por ser la empresa cabecera del complejo militar-industrial de una potencia emergente, lo que implica una cosmovisión centro-periferia y una lógica de relaciones internacionales. Sin esa visión territorial ampliada el tema se diluye en pleitos leguleyos, en planteos sobre corrupción y en la defensa del Estado de derecho (liberal), sin ahondar en la centralidad política (estatal-territorial) del problema. La denuncia de corrupción desprovista de una geopolítica de seguridad supone una concepción angelical de la política y no una visión geopolítica con dimensionamiento territorial ampliado.

El financiamiento ilegal de las campañas electorales está cargado de prejuicios y mojigatería, que en muchos casos considera corrupción a conductas legítimas y califica de marketing exitoso a la aceptación de recursos ilegales provenientes del narcotráfico y la trata de personas, siempre volcando todas las energías en el escándalo mediático como mecanismo sancionador. Las leyes que controlan los financiamientos de la política no se cumplen ni se controlan, por su carácter asfixiante y antipolítico, una ética propia del Estado de derecho. Las sociedades reclaman a la política algo que la política no puede otorgar, el ejercicio de una conducta moralmente intachable para la gestión y solución de problemas turbios, conflictivos y humanos. El territorio del financiamiento político no está definido ni delineado, porque los actores necesitan una eliminación previa del carácter prescriptivo de la legislación electoral.

Los delitos cibernéticos, sea que perforen la seguridad bancaria, la seguridad nacional o la intimidad personal, dependen de legislaciones nacionales, políticas de comunicación, culturas de autoprotección y soberanía informática. El espacio virtual es un área de ejercicio de soberanía como el espacio aéreo, el terrestre, el subsuelo o el marítimo, una discusión que debe hacerse desde la geopolítica, no desde el software y el equipamiento informático. Los patrones de vigilancia global tienen base territorial nacional y deben elaborarse programas de políticas públicas de seguridad, porque el espacio virtual es tan real como cualquier otro tipo de espacio.

El fútbol y sus condimentos criminales, tan intocables como mafiosos, es uno de los elementos explicativos del narcotráfico en Rosario y de los problemas de inseguridad en todas las grandes ciudades. El Estado está siempre presente en el comercio de drogas de los barra-bravas, por la complicidad policial y las alianzas políticas. La territorialidad del fútbol, con una presencia estatal tan fuerte, es menos dificultosa de reconstruir.

La robótica y la automatización son novedades apasionantes y arrolladoras que prometen cambiar nuestros modos de vida en muy breve tiempo. Siendo un proceso en construcción que se desarrolla frente a nuestros ojos, su territorialidad es aún indefinida, en virtud de que la lógica de estabilidad que puede obtener es incierta. Pero sí podemos afirmar que el desarrollo de la robótica y la automatización profundizan la brecha tecnológica entre países y al interior de las sociedades. Pobres y ricos tendrán un acceso diferenciado a la tecnología, lo que podría implicar mecanismos abruptamente desigualitarios de acceso y ejercicio del poder y también de calidad democrática. Sea como sea, el territorio y el Estado estarán muy presentes. Que el aumento de la criminalidad sea un resultado esperable de la brecha tecnológica es una conclusión evidente.

En cada comportamiento y en cada proceso criminal la política pública en la geopolítica de la seguridad manifiesta la misma intención: aumentar los indicadores de estatalidad del Estado y disminuir los indicadores de estatalidad del delito. De esta forma se eliminan los incentivos legitimadores de la apropiación ilegal de la renta nacional y se estimulan los comportamientos asociados a un Estado democrático y sustentador de una mejor calidad de vida ciudadana.

Sabemos que el concepto de territorio y territorialidad ampliada merece una investigación y desarrollo mayor, aún pendiente de realizarse. Es el próximo desafío de la geopolítica de la seguridad.

jueves, 16 de marzo de 2017

LAS TRES CLAVES GEOPOLITICAS QUE ESTAN DEFINIENDO EL SIGLO XXI

Vivimos una aceleración del tempo histórico. Julio César o Cleopatra están más cerca del momento actual que de la inauguración de la Gran Pirámide de Keops y si usted, lector, tiene 50 años, ha visto doblarse la población mundial durante su vida (3.500 millones en 1970 y algo más de 7.000 millones hoy). La humanidad ha pasado milenios navegando a vela pero solo ha necesitado 66 años desde que los hermanos Wright volaran unos pocos metros en 1903 hasta que Amstrong llegó a la luna en 1969. Los cambios son tan acelerados que nos resulta difícil adaptarnos a ellos y lo mismo ocurre en el mundo de las relaciones internacionales.


El orden geopolítico establecido por el Tratado de Viena que puso fin en 1815 a las turbulencias napoleónicas duró cien años hasta que saltó por los aires en Sarajevo en 1914 llevándose por delante los imperios prusiano, austríaco, ruso y otomano. El instaurado tras la Segunda Guerra Mundial apenas duró cincuenta años de Guerra Fría fría hasta la caída del Muro de Berlín en 1989 y la propia implosión soviética en 1991. Parecía que se inauguraba entonces lo que pomposamente se llamó “el fin de la Historia” (Fukuyama) con el triunfo de la democracia, la economía liberal y la hegemonía incontestada de los Estados Unidos como única superpotencia global. Los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York y contra el Pentágono mostraron la vulnerabilidad de los EEUU, al tiempo que la guerra de Iraq ponía de relieve los límites de su capacidad. Entramos así en un período complicado donde hay más seguridad global pero mayores incertidumbres, una etapa en la que las reglas se aflojan y parece que nos deslizamos hacia un sistema multipolar con varios centros de poder en tensión recíproca permanente.



Tres rasgos esenciales definen nuestra época desde el punto de vista de las relaciones internacionales: el repliegue de los EEUU, la decadencia de Europa y la emergencia de nuevos actores sobre la escena internacional con vocación de protagonismo. Todo ello sobre un trasfondo de crisis económica y de problemas globales (desigualdad y pobreza en el mundo, cambio climático, terrorismo, proliferación, etc) y otros más localizados como las crisis en Ucrania, Siria, Yemen, Libia, aparición del Estado Islámico, refugiados…

Los EEUU están hartos de ser los gendarmes del mundo y quieren más participación de otros países.

El proceso de introspección americano no ofrece dudas. Un 83% de los norteamericanos, según Pew, están cansados de aventuras exteriores y quieren dedicar más dinero y atención a poner la casa en orden mientras la clase media se hunde. Obama supo interpretar este estado de ánimo y ha llamado a este repliegue “strategic restraint”. Posteriormente vemos el flamante triunfo de Trump con un discurso aislacionista. Obviamente EEUU No puede aislarse porque sus intereses globales ya no se lo permiten, pero deja claro que la época de Bush con intervenciones tipo Llanero Solitario se han acabado. Los EEUU se reservan el derecho de intervenir –solos o acompañados– donde sea cuando sientan amenazados sus intereses vitales, pero están hartos de ser los gendarmes del mundo y quieren más participación de otros países, lo que llaman “burden sharing”, para que tomen la iniciativa en su proximidad geográfica mientras ellos dan apoyo o lideran desde atrás, como en Libia, que al mismo tiempo puso de relieve las carencias militares de Europa.

Pero no hay que engañarse, no estamos ante un caso de decadencia o en las puertas de un mundo postamericano (Nye, Zacharia, Brzezinski, Kennedy…) porque los EEUU siguen siendo la mayor economía mundial, su presupuesto militar es mayor que los de los diez países que le siguen ¡juntos! y el atractivo de su soft power (música, cine…) sigue siendo imbatible.



Mientras, Europa se debate en una cuádruple crisis institucional, social, económica e identitaria, con un continente progresivamente dominado por Alemania y en el que se aprecia una triple fractura entre los países del euro y los demás, entre el norte y el sur por razones económicas y, por si fuera poco, entre el Este y el Oeste, como evidencia la crisis de los refugiados de Siria. La UE sigue siendo una potencia mundial que con tan solo el 9% de la población (500 millones) tiene el 25% del PIB del mundo, el 25% del comercio… y el 50% del gasto social del planeta.


Es trágico que con estas bazas no logremos hacernos oír con una voz única por carecer de política exterior común y de músculo militar para defender nuestros intereses políticos y económicos. Hoy Europa está aprisionada entre sus altos costes sociales, una energía más barata en los EEUU y unos salarios más bajos en Asia. Los defectos de la apresurada construcción de su imaginativa arquitectura institucional se han puesto de relieve con la reciente crisis griega y como a perro flaco todo son pulgas han resurgido las insolidaridades, la renacionalización de políticas, la discusión –y a veces suspensión– del sistema de Schengen y la proliferación de partidos nacionalistas y xenófobos. Como consecuencia nuestra influencia global disminuye, como recoge el último informe del Real Instituto Elcano. Por eso se ha dicho que el mundo nos ve como un simpático herbívoro bonachón que nadie considera una amenaza aunque está rodeado de lobos desde Rusia al Mediterráneo. A corto plazo enfrenta en 2017 riesgos mayores que el de Grecia con el referéndum sobre la continuidad británica en la UE o la posibilidad de que Marie LePen y su Front National lleguen al Elíseo.

El centro de la actividad económica mundial se traslada al Pacífico donde China no teme ya mostrar su músculo militar

El tercer elemento es la aparición de nuevos actores, los llamados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que representan el 50% del PIB mundial, están llenos de problemas y de no menor ambición. Son países con pujantes clases medias que no comparten los valores en que se basa nuestra tradición judeo-cristiana en cuestiones como el género o el valor del individuo frente al colectivo, y que acusan de falta de democracia, de representatividad y de transparencia a las instituciones políticas y económicas surgidas en 1945 de las Conferencias de San Francisco (ONU), Bretton Woods (BM, FMI) y otras que no reflejan su creciente poder e influencia. Arguyen que no tiene sentido que Francia o el Reino Unido sean miembros permanentes del Consejo de Seguridad y no lo sea la India, o que Italia tenga el mismo número de votos que China en el Banco Mundial. Si no lo cambiamos desde dentro se cambiará desde fuera con la creación –ya iniciada– de organismos paralelos controlados por ellos.


Entre todos estos nuevos actores destaca China, refundada por Deng Xiao Ping con una dirección colegiada (que evitara un nuevo Mao), una liberalización económica sometida a la dictadura del Partido Comunista (un país con dos sistemas) y la obsesión de no despertar recelos en sus vecinos con una política exterior muy cautelosa. Todo esto está cambiando muy deprisa mientras se frena su vertiginoso crecimiento económico. Sea como fuere, el centro de la actividad económica mundial se traslada al Pacífico donde China no teme ya mostrar su músculo militar con el consiguiente nerviosismo de sus vecinos desde Corea a Filipinas o Vietnam y, en especial, Japón. El Mar de China es hoy uno de los lugares más calientes del planeta y donde en cualquier momento puede saltar la chispa.


Otro actor muy importante es Rusia, empujada por el nacionalismo de Putin, que amenaza con hacer saltar por los aires las fronteras heredadas de la Segunda Guerra Mundial mientras busca romper con una aproximación a China su progresivo aislamiento de Occidente.

Estos actores operan sobre un trasfondo en el que juegan un papel determinante factores como la población que crece en unos lugares mientras disminuye en otros, el impacto de la tecnología que nos hace a la vez más libres y más controlables, el creciente predominio de la economía que arrebata grandes decisiones al debate democrático y la creciente pérdida de atractivo de las formas democráticas de gobierno, como muestra el último informe de Freedom House.



Como consecuencia, una vez abandonadas la bipolaridad de la Guerra Fría y la corta hegemonía norteamericana, el mundo parece dirigirse hacia un esquema multipolar caracterizado por la competencia entre estados y bloques de estados mientras perviven, aunque debilitados, los viejos mecanismos de gestión de crisis. Por desgracia el mundo no parece todavía preparado para el deseable multilateralismo donde los países colaboran entre sí y existen instituciones internacionales fuertes para la resolución de conflictos y que se adaptan progresivamente para reflejar la nueva relación de fuerzas de la escena internacional.

miércoles, 15 de marzo de 2017

LOS IDUS DE MARZO, EL ASESINATO DE CESAR Y COMO CAMBIO LA HISTORIA

El 15 de marzo del año 44 a.C. Cayo Julio César, dictador de Roma y pontífice máximo, fue asesinado en la Curia del teatro de Pompeyo donde se reunía el Senado de Roma.

¿Por qué fue asesinado César? Los conspiradores alegaron que César era un tirano y Shakespeare, que de Historia no sabía nada les creyó, inmortalizándoles como héroes y tiranicidas. Pero la realidad histórica es otra muy distinta.

AVE CESAR¡

Los líderes de la conjura contra César fueron tres: Bruto, Casio y Casca y según ellos decían "su espíritu era el de Catón", el espíritu de aquel loco seguía vivo para envenenar a estos criminales.

Bruto era hijo de Servilia, la más famosa amante de César y por lo tanto sobrino de ese funesto y ridículo personaje llamado Catón. Los romanos murmuraban diciendo que Bruto era hijo de César. No lo era, pero lo cierto es que César le amaba como a un hijo. Aunque él vivió toda su vida atormentado y humillado por las murmuraciones sobre su paternidad. Bruto era nieto del infame Servilio Cepión, el general romano que encontró el famoso Tesoro de Tolosa en el sur de las Galias. Un tesoro que doblaba al estatal de Roma. Cepión lo envió a Roma custodiado por una cohorte de legionarios, pero en el camino, la cohorte entera fue pasada a cuchillo y el tesoro desapareció para ir a parar a manos de sociedades fenicias en todas las cuales Cepión tenía ¡casualmente! acciones. Roma se encolerizó y exigió que Cepión fuera arrojado desde la roca Tarpeya, pero el Senado, dominado por los amigos de Cepión condenó a éste al exilio, donde pudo disfrutar tranquilamente de tan inmensa fortuna. Por lo tanto, Bruto era un hombre inmensamente rico y se dedicó a prestar dinero a ciudades arruinándolas con exorbitados intereses. César le amó como a un hijo. Tras la batalla de Farsalia recorrió el campo buscándolo desesperado ante la idea de encontrarlo muerto. Le encontró temblando de miedo debajo de un escudo y le envió a Roma con su madre y ocupándose de que siguiera una carrera política notable... Y él se lo agradeció asesinándole.

Casio estuvo con César en la Guerra Civil, sin embargo, la cosa no salió como él esperaba. No hubo saqueos ni botines que repartir. Ni siquiera puestos en el Estado, ya que César no hizo limpieza de enemigos, por lo que resentido pensó que si mataban a César conseguiría el ansiado botín.

Casca siempre estuvo contra César. César le perdonó la vida dos veces durante la Guerra Civil, pero él no se la quiso perdonar a César. Era un tipo con aires de matón de taberna que tenía más de gangster que de senador de Roma.

Todos ellos fueron vencidos en la batalla de Filipos por Marco Antonio y Octavio y murieron de la misma manera que habían vivido: con cobardía y vileza.

Todos ellos, esta banda de gángsters, de resentidos, de locos, decían actuar "en nombre de las libertades". ¿De qué libertades? ¿Qué libertades eran esas que estos gángsters decían defender? Las suyas, que no las de los demás. Las "libertades" que les habían proporcionado gigantescas fortunas esquilmando las provincias. Cuando César promulgó una ley para cortar la corrupción ellos se alzaron "ofendidos". César era su mayor enemigo porque quería acabar con su negocio de villanos. Para César los habitantes de las provincias eran iguales, y no esclavos. César se enfrentó a la oligarquía romana, una oligarquía corrompida hasta el tuétano que sólo sabía hacer una cosa: robar. Roma nunca había sido una democracia como entendemos hoy las democracias, pero sí es cierto que había un sistema en el que las castas dirigentes gobernaban con una fachada de democracia, una fachada que funcionó hasta que tras las guerras púnicas y las conquistas las riquezas inundaron de riquezas Roma y desataron la codicia de los hasta entonces austeros patricios que se lanzaron a gobernar las provincias esquilmándolas, exprimiéndolas hasta llevarse su sangre. Hombres como los Gracos, Mario y César lucharon contra estos depredadores y sus sagradas "libertades" basadas en la explotación de los más pobres, los más indefensos, precisamente aquellos que apoyaron a César abriéndole sus ciudades y recibiéndole con flores. César no fue ningún santo, pero los que tenía enfrente eran auténticos canallas de la peor ralea imaginable.

Es muy triste que el único error que César cometiera en toda su vida fuera no coger a todos estos sinvergüenzas, meterlos a todos en un barco y mandarlos a ALTA MAR. César no tomó represalias contra sus enemigos, no hubo ejecuciones, ni confiscaciones de bienes, ni prisión para sus enemigos. César fue clemente y ni siquiera les expulsó de sus cargos públicos.

Un error, porque no se le puede dar la espalda a las hienas.

Mientras César tuvo a su lado a su guardia personal nadie se atrevió a pensar en atacarle. Los guardias se hallaban vinculados a él mediante la Fides, un pacto de honor que vinculaba las vidas de los pactantes. Sin embargo, César pensó que no podía pasearse por Roma rodeado de guardias y disolvió su escolta. Era el momento de matarlo. El 15 de marzo del año 44 aC, se convocó una reunión del Senado en la que se discutirían cuestiones sobre la campaña contra los partos que César estaba a punto de emprender apenas días después.

Conjurados contra César todos los canallas antes mencionados y otros muchos más, decidieron asesinarle ese 15 de marzo durante la reunión del Senado. Sería fácil, ya que César no tenía una guardia que le protegiera y era la última oportunidad antes de que saliera de Italia a encontrarse con las nuevas legiones que ya aguardaban en Oriente.

Los canallas, además de canallas eran unos bocazas, por lo que muchos senadores supieron de la conjura. La noche del 14 al 15 de marzo Calpurnia, la esposa de César, tuvo malos presagios y al amanecer rogó a su marido que no fuera al Senado. Tanto insistió que César estuvo a punto de hacerla caso, pero uno de los conjurados llegó y le convenció para que no diera crédito a las "supersticiones de mujer". César salió hacia la Curia de Pompeyo, lugar donde se reunía el Senado.

Al llegar a la plaza de la Curia César vio a un adivino que días antes le había profetizado "César, guárdate de los idus de marzo". César, siempre guasón, se acercó a él y de dijo "Ya han llegado los idus". "Si, César -respondió el adivino-. Pero aún no han terminado..." Un hombre se acercó y le entregó un pergamino. "¡Léelo, César -le gritó-. Léelo antes de entrar en la Curia". Era una lista detallada de todos los conjurados, pero César no tuvo tiempo de leerlo y entró en la Curia con el rollo en la mano. En ese momento, uno de los conjurados se llevó fuera a Marco Antonio con el pretexto de contarle algo importante. Así quitaban de en medio al único que hubiera podido defenderle.


Otro de los conjurados se arrojó a los pies de César suplicando que perdonara a su hermano desterrado.

- Tu hermano ha sido hallado culpable y ha sido desterrado por sus delitos -contestó César.

El conjurado agarró la toga trabea de César asiéndola con firmeza para impedirle moverse.

- ¿Qué haces? -replicó César- ¡Estás utilizando la violencia!

En ese momento otro de los conjurados se acercó por detrás a César y le clavó su puñal en la espalda. César se volvió y se defendió clavándole el estilo que llevaba para escribir en el brazo al traidor, pero cayeron sobre él los demás conjurados apuñalándole. César aún tuvo fuerzas para empujarlos, pero los carniceros se lanzaron sobre él apuñalándolo con saña. Entonces, cubierto de heridas, desangrándose, Cayo Julio César se irguió con dignidad, se colocó la túnica para que al caer cubriera sus piernas y, siguiendo una milenaria costumbre, se cubrió la cabeza con la toga para no tener que ver el rostro de sus asesinos que volvieron a lanzarse sobre él apuñalándole hasta que cayó muerto a los pies de la estatua de Pompeyo Magno que presidía la Curia del teatro de Pompeyo.

lunes, 13 de marzo de 2017

EL DRAGON HERIDO

Oh, ¡qué tipo de restos de democracia quedan en los EE.UU! Pero ahora me gustaría hablar no tanto sobre Trump, a quien volveremos más adelante, sino de los EE.UU. en su conjunto.


¿Qué están haciendo los EE.UU. hoy y cuál es su lugar en el mundo moderno? No es una pregunta ociosa. Podemos ver que los estadounidenses y sus redes globales todavía se están haciendo sentir y continuan interfiriendo en los asuntos internos de sus aliados, los países neutrales, e incluso en sus países enemigos.

Literalmente hace sólo unos pocos meses, trataron de llevar a cabo un golpe militar en Turquía y provocar disturbios en Armenia y Kazajistán. Sin embargo, cada vez es más evidente que son mucho más débiles que antes. Washington trató de impedir el Brexit, pero fracasó. El motín gulenista en Turquía también terminó en fracaso. Por lo tanto, ¿podemos afirmar inequívocamente que el mundo unipolar ha terminado y que vivimos en un nuevo mundo post-americano?

Creo que tal optimismo sería prematuro. Washington no puede ser descartado todavía.

El fin del mundo americano es un proceso que se extiende en el tiempo. Y, sin duda, se prolongará. Es difícil decir por cuánto tiempo, y el colapso de la hegemonía unipolar es un período muy peligroso. Yo llamaría a lo que está sucediendo con Estados Unidos ahora como un "dragón herido." Esta metáfora explica mucho, casi todo.

Tras la liquidación de la URSS y el campo del Este, apareció en el mundo un modelo unipolar, bajo el cual el dragón americano alcanzó la cima de su poder. Redes de agentes de infuencia estadounidense, sobre todo en forma de ideología liberal, pero también en formas más ocultas imitando las tendencias políticas e ideológicas locales, permearon la sociedad en prácticamente todos los países. El dragón se infiltró en las élites políticas, las grandes empresas, la educación, los medios de comunicación, y a veces en los círculos de seguridad en los estados de Europa y Asia.

En Rusia, las fuerzas pro-estadounidenses dominaron casi abiertamente en la década de 1990, y sólo en la década del 2000 Putin comenzó a arrinconar su autoridad poco a poco. Estas redes se extiendieron hacia los países islámicos, donde su ala militar se convirtió en el Islam radical, un verdadero siervo del dragón americano.

Pero el dragón recibió un golpe, o una serie de golpes, muy probablemente fatales, a la altura de su poder. Todos los países que no se inclinaron ante la hegemonía de Estados Unidos en la década de 1990, y que no aceptaron por completo el modelo unipolar del mundo como irreversible, gradualmente llegaron a formar un club informal y comenzaron el proceso de resistir al dragón. China jugó con mucho cuidado en esta línea, tratando de cabalgar el tigre y llevar a cabo la modernización y la liberalización, preservando al mismo tiempo, e incluso fortaleciendo, la soberanía nacional.

A principios de la década de 2000, Rusia comenzó a seguir este camino. Irán ocupaba una posición similar. La contemplativa India trató de escapar al diktat directo de Estados Unidos. Una oposición comenzó a formarse entre los seguidores del dragón en la UE, Turquía, e incluso entre los extremistas salafistas pro estadounidenses. Lo más importante es que los estadounidenses, habiendo obtenido la oportunidad histórica de gobernar el mundo entero, simplemente no pudieron manejar esta tarea. Tal vez ellos no tenían suficiente recursos, inteligencia o experiencia histórica, imperial. La hegemonía se recalentó. El dragón fue herido.

Hoy en día, estamos tratando con un monstruo herido a nivel mundial. Estados Unidos sigue siendo fuerte y sus redes son todavía eficaces. Los liberales, los extremistas islámicos, los atlantistas y los agentes de influencia ocultos siguen siendo fuertes en las diferentes sociedades. Pero el pico de la dominación estadounidense está detrás de nosotros.

El hecho de que el dragón está herido quedó claro ya en la década de 2000, cuando los Estados Unidos dejaron de imponer incluso una apariencia de orden y se orientaron sólo hacia un caos controlado, sangriento. Revoluciones de colores, intentonas, golpes de Estado, e invasiones de Oriente Medio y del espacio post-soviético por parte de tropas occidentales, son prueba de ello.


La esencia de esto es que el dragón está herido. Todavía es fuerte y tiene la apariencia de una potencia que conoce su objetivo. Pero, en realidad, se ha vuelto loco por el dolor ante el colapso de su dominio. De ahí el por qué los EE.UU. comienzan a comportarse de manera inapropiada en muchos casos.

Esto afecta a sus propios servidores, ruinas que podrían ser preservadas, y reacciona dolorosa y desproporcionadamente a los pequeños ataques.

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Esto es extremadamente peligroso. El dragón herido está equipado con armas nucleares y todo su gran poder todavía puede enviar al abismo a la humanidad entera de un solo golpe.