domingo, 17 de mayo de 2015

QUE OCURRIÓ EN TUNGUSKA?


A las 7.15 de la mañana del 30 de junio de 1908, una inmensa bola de fuego azulada, tan o más brillante que el Sol, atravesó como un rayo el cielo de Siberia. Y en cuestión de segundos, estalló en el aire, a seis mil metros de altura por encima del valle del río Tunguska. La explosión fue tan tremenda, que arrasó más de dos mil kilómetros cuadrados de bosque siberiano. Y se escucho a cientos de kilómetros de distancia. Se desataron terribles incendios que aniquilaron a la mayor parte de los animales del lugar. Afortunadamente, los testigos humanos más cercanos, fueron algunos pastores nómades que acampaban a unas prudentes decenas de kilómetros. Sin dudas, el extraño episodio de Tunguska fue el fenómeno natural más destructivo de los últimos milenios. Y si no se convirtió en un capítulo mayor de la historia de la humanidad, fue simplemente porque afectó a una región despoblada del planeta.

Pero? ¿qué fue lo que pasó? ¿Y que era aquella “bola de fuego” azul?. Hoy, después de casi cien años, y cerca de cincuenta expediciones científicas, algunas cosas están un poco más claras. Sin embargo, el “caso Tunguska” aún mantiene intacto parte de su misterio. Y a la vez, nos recuerda que la amenaza del cielo está latente.

Cielo e infierno

"El suelo tembló y se escucho un rugido muy largo. Todo alrededor quedo cubierto de humo de los árboles caídos e incendiados. Luego, el ruido paro y el viento se detuvo. Muchos renos corrieron y se perdieron".

Son las palabras de un anónimo pastor nómade, que acampaba en los bosques de Siberia oriental en aquella terrible mañana de comienzos del siglo XX. Muy lejos de allí, cientos de kilómetros al Sur, los horrorizados pasajeros del tren trans-siberiano vieron pasar por sobre sus cabezas al bólido ardiente, que marchando imparable, iba desgarrando el despejado cielo matinal, arrastrando una espesa estela chispeante que se perdía a la distancia. Algunos lo describieron como “más brillante que el Sol”. El maquinista del tren, asustado por un ruido ensordecedor, clavó los frenos de la locomotora. Y todos, temblorosos, vieron como, finalmente, y después de sucesivos truenos, el objeto estallaba a gran altura sobre el lejano horizonte del Norte. La explosión fue equivalente al estallido de cientos de bombas atómicas como la de Hiroshima. Y dejó una inmensa nube de partículas negras que, durante semanas, “llovieron” sobre todo el valle del pedregoso río Tunguska. Si para los pasajeros del trans-siberiano la escena fue impactante, qué decir del propio lugar del desastre: 80 millones de árboles fueron derribados. Y miles y miles de renos, caballos, aves y otros animales murieron carbonizados en medio del fuego y el humo. En un instante, 2150 kilómetros cuadrados de bosques habían sido destruidos. Diez veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires.




“Ecos” del desastre

“El pastor Dronov quedó inconsciente por 2 dias. Todo su rebaño de renos murió, y su casa se incendió” (anónimo)

Paradójicamente, en medio de tanta calamidad, parece que la catástrofe sólo se habría cobrado una víctima humana: un pastor anciano que, junto a sus compañeros, acampaba a 30 kilómetros de la zona del estallido, y que murió después de ser lanzado por el aire más de diez metros. Un poco más lejos, las chozas de las dispersas tribus Evenki, típicos moradores de la región, también volaron junto a sus ocupantes. En forma bastante más atenuada, el desastre también se hizo sentir en Vanavara, el pueblo más próximo, a unos 70 kilómetros del epicentro del misterioso apocalipsis: aún a esa distancia, la onda de choque tiró a la gente por el suelo. Y hasta rompió los vidrios de varias casas ubicadas a 250 kilómetros. Incluso, hubo quienes escucharon el feroz estampido a 500 kilómetros de Tunguska.

Pero el fenómeno tuvo otros curiosos “ecos”. La explosión hizo temblar a toda Rusia: a 4000 kilómetros, en San Petesburgo, una estación sismográfica registró vibraciones sísmicas. Y durante varias noches, en Europa, y hasta en Norteamérica, aparecieron unas extrañas nubes luminosas en el cielo. En su edición del 3 de julio, el New York Times hablaba de “llamativas luces en el firmamento del Norte”. Más allá de las erróneas interpretaciones de la época, no eran otra cosa que nubes noctilucentes, formadas por incontables partículas provenientes de la explosión de Tunguska, que habían sido desparramadas por los vientos. Evidentemente, y en distintas formas, los ecos del desastre habían llegado muy lejos.

La primera expedición

“El dios Ogdy en su descontento con nosotros despedazo el cielo” (Pastor del valle de Tunguska)

A pesar de su tremenda magnitud, pasaron muchos años hasta que la ciencia se ocupara formalmente del caso Tunguska. Y había varias razones. Por empezar, la verdadera escala del episodio fue completamente ignorada por el resto del mundo. La zona no sólo estaba muy aislada de todo rastro de civilizacíon, sino que además era sumamente inaccesible, especialmente en épocas otoñales e invernales. Y por si fuera poco, los habitantes de la zona habían echado a correr toda clase de supersticiones sobre lo ocurrido, atribuyendo la catástrofe a la furia de Ogdy, su dios del fuego. Y declararon al lugar como “encantado y prohibido”. La prensa rusa, ocupada en seguir los avatares que desembocaron en la revolución, tampoco se ocupó del tema. Y la llegada de la Primera Guerra Mundial, lógicamente, también contribuyó a demorar todo intento de investigación.
Lo cierto es que la primera expedición científica recién se produjo casi veinte años después, a principios de 1927. Y estaba financiada por la Academia Soviética de Ciencias. Al frente, marchaba Leonid Kulik, un afamado mineralólogo hoy considerado el padre de la ciencia meteorítica ruso). Kulik había leído algo sobre el tema, y estaba casi convencido que la “bola de fuego” de Tunguska había sido un gran meteorito. Por eso, esperaba encontrar el cráter del impacto, y los pedazos del objeto para analizarlos. Después de muchos avatares y agotadoras marchas a través del bosque siberiano (“taiga”), cruzando ríos y arroyos, acampando aquí y allá, y soportando el ataque de ejércitos de terribles mosquitos (bien llamados “lagartos voladores), Kulik y dos “vaqueanos” del lugar, que hacían de guías, llegaron hasta la cima del Monte Shakharma. Y desde ese balcón natural, contemplaron azorados los recuerdos de la catástrofe: mirando hacia el Norte, un mar de árboles caídos se desparramaba de horizonte a horizonte. Entonces, uno de los guías, Ilya Potapovich Petrov, dijo solemnemente: “allí es dónde cayó el trueno y el rayo”.

Sin huellas

“Desde nuestro punto de observación, vemos que todo ha sido devastado y quemado? se siente algo sobrenatural al ver todos esos árboles desparramados como si fueran ramitas”. (Del diario de apuntes de Leonid Kulik, 1927).

Kulik exploró con sumo cuidado la enorme región devastada en 1908. Y así descubrió que todos los árboles –o más bien, sus troncos pelados- estaban tumbados en un radio de 30 a 40 kilómetros, a partir de una zona central donde, curiosamente, muchos troncos habían permanecido en pie (un efecto similar a lo observado en Hiroshima). Y la mayoría estaban manchados de negro del lado que miraba hacia el centro del brutal desparramo, como si hubiesen sido “salpicados” por la tremenda explosión. Sin embargo, el científico ruso no encontró las huellas del objeto destructor: no había ningún cráter, ni en la parte central, ni en ningún lado. Entonces, Kulik concluyó que, tal como decían los testigos, la “cosa” había estallado en el aire. ¿Y sus restos? A pesar de las largas búsquedas y excavaciones, no pudo hallar el más mínimo fragmento meteorítico. Raro, sin dudas.

Durante los años siguientes, Kulik volvió a Tunguska al frente de otras 3 expediciones. Y a pesar de que profundizo la pesquisa y utilizó detectores de metales, los resultados fueron igualmente desalentadores. La Segunda Guerra Mundial detuvo la exploración. Y no sólo eso: en 1941, Kulik murió defendiendo a Moscú del ataque de Hitler.



Pistas microscópicas

“En el campamento de Ivan Dzhenkoul, 200 renos fueron quemados en un instante. Todas las reservas de pieles y comida fueron destruidas”. (anónimo)

Después de una larga pausa, el geoquímico soviético Kirill Florensky tomó la posta de Kulik, y encabezó tres expediciones científicas: en 1958, 1961 y 1962. Entre otras novedades, Florensky utilizó un helicóptero para mapear, desde lo alto y con más precisión, los alcances del bestial estallido. Y en lugar de buscar cráteres o grandes trozos del supuesto meteorito, concentró la pesquisa en el análisis detallado de suelo. Así fue como Florensky y su equipo descubrieron algo verdaderamente revelador: en toda el área había una fina de capa de “polvo extraterrestre”. Partículas microscópicas de óxido de hierro magnético (magnetita), y concentraciones bastante altas de iridio, un elemento escasísimo en la Tierra, pero muy abundante en los meteoritos y el material interplanetario. Además, encontraron diminutas gotitas de cristal de roca, fundida por el calor.

Aparentemente, el misterio comenzaba a resolverse: el objeto de Tunguska había llegado del espacio. Y por culpa de su fragilidad, se habría vaporizado en el aire, sin impactar contra la superficie. Juntando todas las piezas, Florensky arriesgó una teoría. Y en 1963, publicó un recordado artículo en la revista Sky & Telescope: “¿Chocó un cometa contra la Tierra en 1908? Es que, a diferencia de los asteroides, los cometas son objetos extremadamente frágiles, apenas débiles y desprolijas amalgamas de hielo, polvo y roca. La posible conexión entre un pequeño cometa y la catástrofe de Tunguska venía circulando desde 1930. Pero a la luz de todas sus investigaciones, Florensky aseguraba: “ahora, eso si está confirmado”.

Más expediciones, más datos

“Azulina fue lanzada por el aire. El viejo Vasiliy, hijo de Okhchen, voló 12 metros y cayó sobre un árbol, se rompió su brazo. Y pronto murió. Los perros de caza desaparecieron.” (anónimo)

Las expediciones para revelar el misterio de Tunguska continuaron a un ritmo cada vez más intenso. De hecho, desde 1963 hasta hoy, hubo casi 40, casi todas bajo el liderazgo de Nikolai Vasiliev, de la Academia Rusa de Ciencias. Y una de las grandes novedades, fue que a partir de 1989, los rusos invitaron a otros científicos del mundo (estadounidenses, ingleses, alemanes y japoneses) a sumarse a la investigación. Y los resultados de toda esta campaña han sido sumamente interesantes. Así, por ejemplo, en 1977, los soviéticos confirmaron que el terreno de Tunguska contenía ciertas partículas de naturaleza muy similar a las de los meteoritos más comunes: las contritas carbonáceas. Y volvieron a jugarse por la hipótesis de un cometa, con alta presencia de estos materiales. Unos cuantos años más tarde, en 1993, el norteamericano Christopher Chyba y sus colegas se inclinaron por la hipótesis de un pequeño y frágil asteroide rocoso. Y hasta arriesgaron su tamaño y peso: de 30 a 50 metros, y entre 50 y 100 mil toneladas. Otro dato de relevancia fue la intensidad y la ubicación exacta del estallido, deducida a partir del meticuloso estudio de la orientación de los árboles derribados: la explosión tuvo una fuerza de 15 a 30 megatones (cientos de bombas de Hiroshima), ocurrió a unos 6000 metros de altura, sobre un punto ubicado a 60o 55’ Norte, 101o 57’ Oeste. El panorama estaba un poco más claro.

Hipótesis insólitas

“Mientras estaba cazando, fui lanzado al suelo. Quedé inconsciente y sin movimiento, como si estuviera muerto. Más tarde desperté...” (Ivan Aksenov, cazador)

O un pequeño cometa, o un frágil (y también pequeño) asteroide. Es difícil saberlo con certeza, entre otras cosas, porque no existe una sola fotografía del evento. Pero, en principio, esas son las dos explicaciones más sólidas para dar cuenta de la identidad del devastador objeto de 1908. Sin embargo, también han circulado unas cuantas teorías, bastante más osadas, por decirlo de algún modo. Hay quienes dicen que lo que explotó en el cielo de Tunguska fue un pedazo de antimateria, que vagaba a la deriva por el espacio, hasta que tropezó con nuestro planeta. Según esta versión, la aniquilación materia-antimateria habría provocado el desastre. Otros hablan de un “mini-agujero negro” que, literalmente, habría atravesado la Tierra. Suena raro, porque nadie vio el “orificio de salida”. Una tercera hipótesis insólita le echa la culpa a una extravagante experimento eléctrico a manos del mismísimo Nikola Tesla. Y claro, como era de esperarse, también hubo lugar para los extraterrestres: a modo de un adelantado “Incidente Roswell”, se dice que el objeto era un plato volador que, quien sabe por qué, estalló en el aire. Avalando esta simpática historieta, el año pasado, un ruso llamado Yuri Lavbin dijo haber encontrado pedazos de la infortunada nave espacial. En realidad, todo indica que son fragmentos de cohetes espaciales rusos de los años ´60. El caso Tunguska, con su halo de magia y misterio, da para todo.

¿Un pedazo del Encke?

“En el campamento de Vasiliy Dzhenkoul unos 700 renos fueron quemados, juntos a las tiendas y a las provisiones. El se salvó porque estaba lejos con otros de sus rebaños.”
(anónimo)

Pero volvamos a las hipótesis más fuertes. La ausencia de un cráter y el desparramo de partículas cósmicas en toda la región, apuntan a un objeto que entró a la atmósfera a decenas de miles de kilómetros por hora, calentándose tanto que, debido a la fragilidad de sus materiales, terminó desintegrándose en el aire, en medio de un descomunal estallido. Es cierto que un asteroide pudo haber corrido tal suerte, especialmente si su constitución es mayormente rocosa –de baja densidad- y no tanto metálica. Sin embargo, la explosión parece más fácil de explicar en un cometa, cuyo cuerpo es, más que nada, hielo y polvo. En este sentido, hay quienes buscaron hilar aún más fino: en 1976, el astrónomo checo Lubor Kresak dijo que, teniendo en cuenta la dirección del objeto y su ángulo de entrada (unos 30?), era muy probable que se tratara de un fragmento del famoso cometa Encke (cuyos parámetros orbitales coincidían con su trayectoria). Las estimaciones de Kresak eran más generosas que las de Chyba: unos 100 metros de diámetro, y una masa de hasta 1 millón de toneladas. Ahora bien, los cometas –o en este caso, un pedazo- suelen ser bastantes vistosos. Entonces: ¿cómo es posible que nadie lo hubiese detectado antes? Tal vez porque era muy chico. O tal vez, porque venía de la dirección visual del Sol, que lo habría imposible de detectar. Quien sabe.


Epílogo

Después de 98 años, la ciencia ha logrado aclarar buena parte del caso Tunguska. Sin embargo, no está del todo resuelto, y por eso, durante los próximos años continuarán las expediciones hasta aquel lugar perdido de Siberia Oriental. Evidentemente, lo sucedido en 1908 ha ido mucho más allá de la curiosidad científica, y con el tiempo, ha despertado un interés mucho más generalizado. Y se entiende, porque, en cierto modo, bien puede interpretarse como una “alarma”. En sus 4600 millones de años, la Tierra ha vivido incontables episodios similares, e incluso mucho peores. Los cometas y los asteroides suelen caer. Tarde o temprano. Aquella catástrofe de principios del siglo XX destruyó, de un plumazo, una superficie 10 veces mayor a la de Buenos Aires. Y si, efectivamente, ocurriera en una ciudad, millones de personas morirían, en lo que sería el capítulo más trágico de la historia.

sábado, 18 de abril de 2015

EL PROYECTO MK-ULTRA DE LA CIA: LA META: CONTROL MENTAL

El ultra secreto proyecto MK-ULTRA de control mental



El día 28 de noviembre de 1953, un hombre se arrojó por la ventana del décimo piso de un hotel de Nueva York. Se trataba del Doctor Frank Olson, un científico que trabajaba en la Chemical Corps Special Operations Division (División de operaciones especiales del Ejército de Estados Unidos dedicado a la investigación química). Las razones de este aparente suicidio tardaron más de veinte años en ver la luz. Detrás de la muerte del científico, al parecer, estaba la CIA su proyecto MK ULTRA. ¿Pero que era el proyecto MK ULTRA ? Se trata de algo que puede parecer ciencia ficción por la cantidad de películas, novelas y hechos que se han relacionado con el mismo. No era ni más ni menos que un proyecto destinado a conseguir el control de la mente. ¿Con qué finalidad? Se apuntan varias tesis, por un lado está el interés en obtener información de los espías enemigos y prisioneros de guerra, por otro lado crear "súper soldados" que no revelen secretos y por último, y este es el que más encaja en la "teoría de la conspiración", crear asesinos que no saben que lo son, que se "activan" a voluntad de quien los domina y son incapaces de recordar lo que han hecho y porqué. El MK-ULTRA , se había creado como continuación de un programa anterior conocido como BLUEBIRD. Originalmente BLUEBIRD fue concebido para contrarrestar los avances soviéticos en tecnologías de lavado de cerebro. El proyecto costó unos diez millones de euros y en él participaron numerosos científicos de las principales agencias de investigación, Institutos tecnológicos y Universidades más prestigiosas del país. Como sus predecesores, el MK-ULTRA era otro de los múltiples proyectos de la Agencia norteamericana para enfrentarse a la Unión Soviética durante la “Guerra Fría”. 


Experimentos con niños para control mental


El experimento se basaba inicialmente en la narco-hipnosis, o la combinación de drogas y una cuidada programación hipnótica. Siempre evolucionando, el proyecto BLUEBIRD, fue más tarde conocido como ARTICHOKE y transformado en un programa ofensivo de control mental que aunaba las divisiones de  inteligencia del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea y el FBI. El fin del proyecto fue delineado en un memorando de enero de 1952, que preguntaba “¿Podemos tomar el control de un individuo, para que este haga nuestra voluntad contra la suya propia, y aún contra las propias leyes fundamentales de la naturaleza y la autoconservación? Se formó un equipo de trabajo en la CIA que pudiera viajar, en cualquier momento a cualquier sitio. Su tarea era probar nuevas técnicas para interrogar, y asegurarse que las víctimas no pudieran recordar nada de ese interrogatorio. Se probaron toda clase de drogas, desde marihuana a LSD LSD, heroína y pentotal , también llamada la droga de la verdad. 

Formas de estimulacion cerebral aplicadas

El 13 de abril de 1953 se creó el MK-ULTRA por orden directa de Allen Dulles, el entonces director del CIA. El primer jefe del programa fue Sidney Gottlieb. Su fin era mucho más ambicioso que todos los proyectos anteriores,El 13 de abril de 1953 se creó el MK-ULTRA por orden directa de Allen Dulles, el entonces director del CIA. El primer jefe del programa fue Sidney Gottlieb. Su fin era mucho más ambicioso que todos los proyectos anteriores, y sólo tenían acceso los mandos más altos de la CIA. El MK-ULTRA estaba considerado como un paraguas para OTROS 149 SUB-PROYECTOS. Muchos de estos tenían que ver con pruebas realizadas ilegalmente con drogas, otros tenían que ver con la electrónica. Uno en particular exploraba la posibilidad de activar un organismo a control remoto. Querían lograr una técnica de lavado de cerebro para convertir individuos en mensajeros y espías sin que ellos lo supieran, también podrían convertirse en un futuro, en terroristas o asesinos. El Congreso de Estados Unidos siempre ha tratado de controlar las actividades de la CIA y marcar unas pautas dentro de un régimen de legalidad, pero desde el mismo día de su creación el proyecto MK ULTRA se saltó cualquier tipo de control y no tuvo ningún problema en utilizar ciudadanos indefensos como cobayas en sus experimentos. El plan original de la droga de la verdad avanzó hasta el proyecto MKSEARCH. Éste, iniciado en 1965, era un proyecto total de control mental y modificación de la conducta mediante medicamentos (drogas y agentes biológicos). La modificación de la conducta buscada trataba de entrenar a asesinos inconscientes. Se trataba del asesino secreto perfecto, ya que ni el mismo asesino sabía que él trabajaba para la CIA. El control mental se planteó como un método para decantar la Guerra Fría en el lado norteamericano. Estos asesinos eran conocidos como “candidatos de Manchuria” 

La muerte de Marilyn Monroe con sobredosis de LSD



John Marks, que parece que trabajó para el gobierno estadounidense, utilizando algunos documentos de hechos públicos expuso el proyecto al pueblo americano, en un libro llamado "La búsqueda del Candidato de Manchuria". 

Quizá nunca se sabrá hasta que nivel llegó la ilegalidad del MK-ULTRA, ya que Richard Helms, director de la CIA y mentor del proyecto, ordenó la destrucción de toda la documentación existente, en 1973, cuando terminó su mandato. Pero algunos documentos sobrevivieron porque, casualmente, estaban mal archivados y vieron la luz al final de los años 70. Algunos de los elementos usados en el programa eran la radiación y el LSD. También se usaron barbitúricos y anfetaminas simultáneamente, un proceso que se abandonó porque la muerte del interrogado era demasiado frecuente. Se utilizaban también muchas otras drogas. Los sujetos
de las pruebas eran empleados de la CIA, miembros de los servicios militares, médicos, agentes del gobierno, prostitutas, pacientes con enfermedades mentales y todo tipo de gente, muchas veces sin que los involucrados supieran lo que se hacía con ellos ni se solicitara su consentimiento. En diciembre de 1974 el New York Times informó sobre las actividades ilegales domésticas de la CIA, mencionando unos experimentos con ciudadanos estadounidenses. Pronto siguieron investigaciones del Congreso y la Comisión Rockefeller. Las investigaciones demostraron que el doctor Frank Olsen había muerto por una caída desde una ventana después de que le administraran un coctail de drogas. La familia Olsen consiguió reabrir el caso en 1994, tras exhumar el cuerpo y hallar indicios de homicidio. La investigación, sin embargo, no consiguió encontrar pruebas concluyentes y cerró el caso en 1996. También se demostró que las personas sometidas a los experimentos no habían dado su consentimiento.




"EL candidato de Manchuria" 


Al final de 1940 había una terrible preocupación dentro de la CIA, y del Gobierno americano, acerca de las posibilidades del Control Mental o del lavado de cerebro. Parece ser que un Cardenal húngaro tuvo que comparecer en un juicio farsa en Budapest y que parecía un robot controlado, esto levantó sospechas y miedo de que existiera una tecnología disponible que estaba permitiendo que se realizaran actos en contra de la propia voluntad. Como consecuencia surgió la sospecha de que todo el propósito del MK ULTRA era la creación del Candidato de Manchuria, una persona que podría ser utilizada para cometer un asesinato y después olvidarlo. Los "investigadores" estimaron que desde 1950 miles de ciudadanos americanos podían haber sido torpemente utilizados en este programa secreto, supuestas victimas hablan de horribles experimentos con drogas, hipnosis, e implantes así como tecnología de microondas de última generación, su meta era simple, erosionar el pensamiento racional y crear asesinos programados. El 20 de Septiembre de 1977, el Senado decidió investigar las actividades de la CIA, sin embargo en la investigación, la CIA negó que MK ULTRA tuviera como propósito la creación de candidatos de Manchuria. 

Algunos de estos experimentos se podrían haber realizado en la Base de Montauk, Long Island - New York. Uno de los trabajadores de la base, supuestamente, contó con pelos y señales como y cuando se realizaron. Decía que " podían hacer que un individuo fuera extremadamente fácil de programar y lo podían enviar para que fuera un asesino o un súper soldado lo que quisieran" Sobre si tuvieron éxito estos experimentos, hay quien afirma que los asesinos de los hermanos Kennedy o el autor del atentado de Oklahoma City, fueron programados para cometer los crímenes y que no eran del todo responsables. En los últimos años las victimas del Mkultra, han comenzado a hablar, victimas de experimentos de Control de la Mente, han formado una organización llamada ACHES-MC, están haciendo campaña, para que el Gobierno de Estados Unidos, reinvestigue los programas de investigación sobre Control de la Mente. Dos supuestos supervivientes del Mkultra testificaron ante un comité Presidencial que investigaba la nociva utilización de ciudadanos americanos en experimentos científicos encubiertos, el Expresidente Clinton, pidió perdón por los experimentos sobre radioactividad llevados acabó con ciudadanos americanos. En un almacén cerrado en algún sitio cerca de Washington, la CIA, almacena todos sus archivos y documentos clasificados, una completa historia de sus operaciones encubiertas. Cediendo a la presión del público, el Expresidente Clinton ordenó a la CIA desclasificar documentos secretos que tengan más de 25 años, la CIA ha solicitado ciertas excepciones a está desclasificación. La verdad real acerca del MK-ULTRA permanece todavía en el secreto y parece ser que lo que se ha desclasificado no es más que la punta del iceberg.


Los pocos documentos que se salvaron de la destrucción referentes a MK-ULTRA



martes, 14 de abril de 2015

COMO DESANGRARON A MI TIERRA... AMERICA LATINA... EDUARDO GALEANO VIVIRÁS POR SIEMPRE¡

EXTRACTO DEL LIBRO "LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA"



GRACIAS AL SACRIFICIO DE LOS ESCLAVOS
EN EL CARIBE, NACIERON LA MÁQUINA
DE JAMES WATT Y LOS CAÑONES DE WASHINGTON

El Che Guevara decía que el subdesarrollo es un enano de cabeza enorme y panza hinchada: sus piernas débiles y sus brazos cortos no armonizan con el resto del cuerpo. La Habana resplandecía, zumbaban los cadillacs por sus avenidas de lujo y en el cabaret más grande del mundo ondulaban, al ritmo de Lecuona, las vedettes más hermosas; mientras tanto, en el campo cubano, sólo uno de cada diez obreros agrícolas bebía leche, apenas un cuatro por ciento consumía carne y, según el Consejo Nacional de Economía, las tres quintas partes de los trabajadores rurales ganaban salarios que eran tres o cuatro veces inferiores al costo de la vida.
Pero el azúcar no sólo produjo enanos. También produjo gigantes o, al menos, contribuyó intensamente al desarrollo de los gigantes. El azúcar del trópico latinoamericano aportó un gran impulso a la acumulación de capitales para el desarrollo industrial de Inglaterra, Francia, Holanda y, también, de los Estados Unidos, al mismo tiempo que mutiló la economía del nordeste de Brasil y de las islas del Caribe y selló la ruina histórica de África. El comercio triangular entre Europa, África y América tuvo por viga maestra el tráfico de esclavos con destino a las plantaciones de azúcar. «La historia de un grano de azúcar es toda una lección de economía política, de política y también de moral», decía Augusto Cochin. Las tribus de África occidental vivían peleando entre sí, para aumentar, con los prisioneros de guerra, sus reservas de esclavos. Pertenecían a los dominios coloniales de Portugal, pero los portugueses no tenían naves ni artículos industriales que ofrecer en la época del auge de la trata de negros, y se convirtieron en meros intermediarios entre los capitanes negreros de otras potencias y los reyezuelos africanos. Inglaterra fue, hasta que ya no le resultó conveniente; la gran campeona de la compra y venta de carne humana. Los holandeses tenían, sin embargo, más larga tradición en el negocio, porque Carlos V les había regalado el monopolio del transporte de negros a América tiempo antes de que Inglaterra obtuviera el derecho de introducir esclavos en las colonias ajenas. Y en cuanto a Francia, Luis XIV, el Rey Sol, compartía con el rey de España la mitad de las ganancias de la Compañía de Guinea, formada en 1701 para el tráfico de esclavos hacia América, y su ministro Colbert, artífice de la industrialización francesa, tenía motivos para afirmar que la trata de negros era «recomendable para el progreso de la marina mercante nacional» Adam Smith decía que el descubrimiento de América había «elevado el sistema mercantil a un grado de esplendor y gloria que de otro modo no hubiera alcanzado jamás». Según Sergio Bagú, el más formidable motor de acumulación del capital mercantil europeo fue la esclavitud americana; a su vez, ese capital resultó «la piedra fundamental sobre la cual se construyó el gigantesco capital industrial de los tiempos contemporáneos» (38 Sergio Bagú, op. cit.)
La resurrección de la esclavitud grecorromana en el Nuevo Mundo tuvo propiedades milagrosas: multiplicó las naves, las fábricas, los ferrocarriles y los bancos de países que no estaban en el origen ni, con excepción de los Estados Unidos, tampoco en el destino de los esclavos que cruzaban el Atlántico. Entre los albores del siglo XVI y la agonía del siglo XIX, varios millones de africanos, no se sabe cuántos, atravesaron el océano; se sabe, sí, que fueron muchos más que los inmigrantes blancos, provenientes de Europa, aunque, claro está, muchos menos sobrevivieron. Del Potomac al río de la Plata, los esclavos edificaron la casa de sus amos, talaron los bosques, cortaron y molieron las cañas de azúcar, plantaron algodón, cultivaron cacao, cosecharon café y tabaco y rastrearon los cauces en busca de oro. ¿A cuántas Hiroshimas- equivalieron sus exterminios sucesivos? Como decía un plantador inglés de Jamaica, «a los negros es más fácil comprarlos que criarlos». Caio Prado calcula que hasta principios del siglo XIX habían llegado a Brasil entre cinco y seis millones de africanos; para entonces, ya Cuba era un mercado de esclavos tan grande como lo había sido, antes, todo el hemisferio occidental. (39 Daniel P. Mannix y M. Cowley. Historia de la trata de !egros, Madrid, 1962).
Allá por 1562, el capitán John Hawkins había arrancado trescientos negros de contrabando de la Guinea portuguesa. La reina Isabel se puso furiosa: «Esta aventura -sentenció- clama venganza del cielo». Pero Hawkins le contó que en el Caribe había obtenido, a cambio de los esclavos, un cargamento de azúcar y pieles, perlas y jengibre. La reina perdonó al pirata y se convirtió en su socia comercial. Un siglo después, el duque de York marcaba al hierro candente sus iniciales, DY, sobre la nalga izquierda o el pecho de los tres mil negros que anualmente conducía su empresa hacia las «islas del azúcar». La Real Compañía Africana, entre cuyos accionistas figuraba el rey Carlos II, daba un trescientos por ciento de dividendos, pese a que, de los 70 mil esclavos que embarcó entre 1680 y 1688, sólo 46 mil sobrevivieron a la travesía. Durante el viaje, numerosos africanos morían víctima de epidemias o desnutrición, o se suicidaban negándose a comer, ahorcándose con sus cadenas o arrojándose por la borda al océano erizado de aletas de tiburones. Lenta pero firmemente, Inglaterra iba quebrando la hegemonía holandesa en la trata de negros. La South Sea Company fue la principal usufructuaria del «derecho de asiento» concedido a los ingleses por España, y en ella estaban envueltos los más prominentes personajes de la política y las finanzas británicas; el negocio, brillante como ninguno, enloqueció a la bolsa de valores de Londres y desató una especulación de leyenda.
El transporte de esclavos elevó a Bristol, sede de astilleros, al rango de segunda ciudad de Inglaterra, y convirtió a Liverpool en el mayor puerto del mundo. Partían los navíos con sus bodegas cargadas de armas, telas, ginebra, ron, chucherías y vidrios de colores, que serían el medio de pago para la mercadería humana de África, que a su vez pagaría el azúcar, el algodón, el café y el cacao de las plantaciones coloniales de América. Los ingleses imponían su reinado sobre 68
los mares. A fines del siglo XVIII, África y el Caribe daban trabajo a ciento. ochenta mil obreros textiles en Manchester; de Sheffield provenían los cuchillos, y de Birmingham, 150 mil mosquetes por año(10 Eric Williams, Capitalism and Slavery,Chapel Hill, Carolina del Norte, 1944.) . Los caciques africanos recibían las mercancías de la industria británica y entregaban los cargamentos de esclavos a los capitanes negreros. Disponían, así, de nuevas armas y abundante aguardiente para emprender las próximas cacerías en las aldeas. También proporcionaban marfiles, ceras y aceite de palma. Muchos de los esclavos provenían de la selva y no habían visto nunca el mar; confundían los rugidos del océano con los de alguna bestia sumergida que los esperaba para devorarlos o, según el testimonio de un traficante de la época, creían, y en cierto modo no se equivocaban, que «iban a ser llevados como carneros al matadero, siendo su carne muy apreciada por los europeos» (41 Daniel P. Mannix y M. Cowley, op. cil) . De muy poco servían los látigos de siete colas para contener la desesperación suicida de los africanos.
Los «fardos» que sobrevivían al hambre, las enfermedades y el hacinamiento de la travesía, eran exhibidos en andrajos, pura piel y huesos, en la plaza pública, luego de desfilar por las calles coloniales al son de las gaitas. A los que llegaban al Caribe demasiado exhaustos se los podía cebar en los depósitos de esclavos antes de lucirlos a los ojos de los compradores; a los enfermos se los dejaba morir en los muelles. Los esclavos eran vendidos a cambio de dinero en efectivo o pagarés a tres años de plaza. Los barcos zarpaban de regreso a Liverpool llevando diversos productos tropicales: a comienzos del siglo XVIII, las tres cuartas partes del algodón que hilaba la industria textil inglesa provenían de las Antillas, aunque luego Georgia y Louisiana serían sus principales fuentes; a mediados del siglo, había ciento veinte refinerías de azúcar en Inglaterra.
Un inglés podía vivir, en aquella época, con unas seis libras al año; los mercaderes de esclavos de Liverpool sumaban ganancias anuales por más de un millón cien mil libras, contando exclusivamente el dinero obtenido en el Caribe y sin agregar los beneficios del comercio adicional. Diez grandes empresas controlaban los dos tercios del tráfico. Liverpool inauguró un nuevo sistema de muelles; cada vez se construían más buques, más largos y de mayor calado. Los orfebres ofrecían «candados y collares de plata para negros y perros», las damas elegantes se mostraban en público acompañadas de un mono vestido con un jubón bordado y un niño esclavo, con turbante y bombachudos de seda. Un economista describía por entonces la trata de negros como «el principio básico y fundamental de todo lo demás; como el principal resorte de la máquina que pone en movimiento cada rueda del engranaje». Se propagaban los bancos en Liverpool y Manchester, Bristol, Londres y Glasgow; la empresa de seguros Lloyd's acumulaba ganancias asegurando esclavos, buques y plantaciones. Desde muy temprano, los avisos del London Gazette indicaban que los esclavos fugados debían ser devueltos a Lloyd's. Con fondos del comercio negrero se construyó el gran ferrocarril inglés del oeste y nacieron industrias como las fábricas de pizarras de Gales. El capital acumulado en el comercio triangular --manufacturas, esclavos, azúcar- hizo posible la invención de la máquina de vapor: James Watt fue subvencionado por mercaderes que habían hecho así su fortuna. Eric Williams lo afirma en su
documentada obra sobre el tema. 69
A principios del siglo XIX , Gran Bretaña se convirtió en la principal impulsora de la campaña antiesclavista. La industria inglesa ya necesitaba mercados internacionales con mayor poder adquisitivo, lo que obligaba a la propagación del régimen de salarios. Además, al establecerse el salario en las colonias inglesas del Caribe, el azúcar brasileño, producido con mano de obra esclava, recuperaba ventajas por sus bajos costos comparativos. (42 La primera ley que expresamente prohibió la esclavitud en Brasil no fue brasileña. Fue, y no por casualidad, inglesa. El Parlamento británico la votó el 8 de agosto de 1845. Osny Duarte Pereira, Quem faz as leis no Brasil?, Río de janeiro, 1963.)
La Armada británica se lanzaba al asalto de los buques negreros, pero el tráfico continuaba creciendo para abastecer a Cuba y a Brasil. Antes de que los botes ingleses llegaran a los navíos piratas, los esclavos eran arrojados por la borda: adentro sólo se encontraba el olor, las calderas calientes y un capitán muerto de risa en cubierta. La represión del tráfico elevó los precios y aumentó enormemente las ganancias. A mediados del siglo, los traficantes entregaban un fusil viejo por cada esclavo vigoroso que arrancaban del África, para luego venderlo en Cuba a más de seiscientos dólares.
Las pequeñas islas del Caribe habían sido infinitamente más importantes, para Inglaterra, que sus colonias del norte. A Barbados, Jamaica y Montserrat se les prohibía fabricar una aguja o una herradura por cuenta propia. Muy diferente era la situación de Nueva Inglaterra, y ello facilitó su desarrollo económico y, también, su independencia política.
Por cierto que la trata de negros en Nueva Inglaterra dio origen a gran parte del
capital que facilitó la revolución industrial en Estados Unidos de América. A mediados del siglo XVIII, los barcos negreros del norte llevaban desde Boston, Newport o Providence barriles llenos de ron hasta las costas de África; en África los cambiaban por esclavos; vendían los esclavos en el Caribe y de allí traían la melaza a Massachusetts, donde se destilaba y se convertía, para completar el ciclo, en ron. El mejor ron de las Antillas, el West Indian Rum, no se fabricaba en las Antillas. Con capitales obtenidos de este tráfico de esclavos, los hermanos Brown, de Providence, instalaron el horno de fundición que proveyó de cañones al general George Washington para la guerra de la independencia. (43 Daniel P. Mvnnix y M. Cowley, op. cit). Las plantaciones azucareras del Caribe, condenadas como estaban al monocultivo de la caña, no sólo pueden considerarse el centro dinámico del desarrollo de las «trece colonias» por el aliento que la trata de negros brindó a la industria naval y a las destilerías de Nueva Inglaterra. También constituyeron el gran mercado para el desarrollo de las exportaciones de víveres, maderas e implementos diversos con destino a los ingenios, con lo cual dieron viabilidad económica a la economía granjera y precozmente manufacturera del Atlántico norte. En gran escala, los navíos fabricados por los astilleros de los colonos del norte llevaban al Caribe peces frescos y ahumados, avena y granos, frijoles, harina, manteca, queso, cebollas, caballos y bueyes, velas y jabones, telas, tablas de pino, roble y cedro para las cajas de azúcar (Cuba contó con la primera sierra de vapor que llegó a la América hispánica pero no tenía madera que cortar) y duelas, arcos, aros, argollas y clavos.

Así se iba trasvasando la sangre por todos estos procesos. Se desarrollaban los países desarrollados de nuestros días: se subdesarrollaban los subdesarrollados.

VIVIRÁS POR SIEMPRE GALEANO¡¡

lunes, 13 de abril de 2015

LOS CINCO PILARES DEL COMPLEJO MILITAR INDUSTRIAL DE EEUU

Los cinco pilares del complejo industrial militar de Estados Unidos


“Se pueden encontrar sistemas militares desmesurados en cualquier modalidad de gobierno que mantenga actitudes de rechazo ante la libertad, y que son considerados particularmente hostiles ante la libertad republicana.” George Washington (1732-1799). Primer presidente estadounidense. “[La] conjunción de un sistema militar inmenso y de una gran industria armamentística es algo nuevo en la experiencia estadounidense… En los consejos de gobierno, debemos guardarnos bien de que el complejo industrial militar llegue a tener una influencia injustificable, sea o no alentada. Hay potencial, y seguirá habiéndolo, para que se produzca ese desastroso aumento de poder a todas luces inapropiado.” Dwight D. Eisenhower (1890-1969), 34º presidente, discurso de despedida, 17 de enero de 1961.

D. Einsenhower en su discurso denunciando el "complejo militar industrial"

“Que nuestro país vaya ahora encaminado hacia un modelo de economía basada en las armas es parte del modelo general de una política desacertada, alimentado con ayuda de una psicosis, inducida artificialmente, de histeria de guerra y nutrida a partir de una propaganda incesante alrededor del miedo.” General Douglas MacArthur, discurso del 15 de mayo de 1951. En la década de los años veinte del pasado siglo, el Presidente Calvin Coolidge dijo: “El negocio de EEUU consiste en hacer negocios”. En la actualidad, puede decirse que la industria de armas y la guerra permanente se han convertido en una gran parte del negocio estadounidense, conformándose como una especie de filial de un complejo industrial militar bien arraigado. Anteriores hombres estadounidenses con visión de alcance hicieron advertencias contra esta deriva, hombres como el Presidente George Washington y el Presidente Dwight Eisenhower, al ser intrínsicamente contrapuesta a la democracia y la libertad. Sin embargo, a la actual administración Obama-Biden no le asustan esas tendencias; sus principales miembros son parte de ellas y, precisamente, están muy ocupados 
promocionándolas.Las guerras, especialmente las guerras electrónicas modernas, provocan unas masacres
terribles, pero son también sinónimo de grandes contratos que suponen costes altísimos, grandes beneficios y grandes posibilidades de empleo para todos aquellos que conforman el necesario engranaje militar. Las guerras son el paraíso de los carroñeros.Las guerras son también una vía para que políticos mediocres monopolicen las noticias y los medios de comunicación en su favor de forma partisana avivando el fervor patriótico y presionando por un nacionalismo de vía estrecha. Efectivamente, inflamar el patriotismo y el 
nacionalismo es un viejo truco demagógico que se utilizó siempre para dominar las naciones. Cuando eso sucede, hay un claro riesgo de que la democracia y la libertad se lleguen a erosionar, e incluso que desaparezcan si esos desarrollos conducen a una concentración exacerbada de poder y de corrupción política. Los ataques terroristas del 11-S de 2001 supusieron una bonanza para el complejo industrial militar estadounidense. Fue un acontecimiento, un “Nuevo Pearl Harbor”, por el que algunos habían estado abiertamente esperando. ¿La razón? Esos ataques dieron el pretexto perfecto para desarrollar gastos militares, que se habían estado en gran medida anhelando tras la desaparición del antiguo Imperio Soviético. Y, además, proporcionaron el fundamento para aumentarlos de modo espectacular, sustituyendo la "guerra contra el comunismo" y la "Guerra Fría contra la URSS" por una "guerra antiterrorista" y una "guerra contra los islamistas". En esta nueva perspectiva, las puertas del gasto militar podían abrirse y éste fluir de nuevo. El desarrollo del cada vez más sofisticado armamento podría continuar y miles de corporaciones y cientos de distritos políticos podrían seguir llevándose los beneficios. Los costes serían asumidos por los contribuyentes, por los hombres y mujeres jóvenes que morirían en combate y por las remotas poblaciones que yacerían bajo la lluvia de bombas que caerían sobre ellos y sus hogares. Efectivamente, en septiembre de 2000, cuando el Pentágono emitió su famoso documento estratégico titulado “Reconstruyendo las Defensas de EEUU”, se expresaba la creencia en que el tipo de transformación militar que los planificadores estaban considerando requeriría de algún “suceso catastrófico y catalizador”, como un nuevo Pearl Harbor, para que fuera posible venderle el plan al pueblo estadounidense. Fueron o intuitivos o afortunados porque, un año más tarde, ya tenían el “Nuevo Pearl Harbor” que estaban esperando. El complejo industrial militar necesita guerras, muchas y sucesivas guerras, para prosperar. El equipamiento militar viejo tiene que ser reparado y reemplazado cada determinado tiempo si hay una guerra en marcha. Pero para justificar el enorme coste que supone tener que desarrollar armas cada vez más mortíferas, se necesita que haya un clima constante de temor y vulnerabilidad. Por ejemplo, hay muchos informes, elaborados por observadores internacionales y personal médico, acerca de que los ataques israelíes contra el Líbano y Gaza durante el verano de 2006 facilitaron el uso de “nuevas armas hechas en EEUU”. Se informó que esas armas incluían bombas de uranio empobrecido, armas de ‘energía directa’ y armas nuevas químicas y biológicas. Estas armas no sólo logran que el acto de matar sea más fácil sino que también dejarán contaminado el medio ambiente con partículas de uranio empobrecido radioactivo durante las próximas décadas. Pero, para construir un pacto suficientemente fuerte como para llevar a un país democrático por la senda de una permanente economía de guerra, se necesita una alianza de intereses entre militaristas, industriales, políticos, aduladores y propagandistas. Estos son los cinco pilares del complejo industrial militar que pueden encontrarse en los Estados Unidos.

1. El sistema militar estadounidense.


En 1991, al final de la Guerra Fría, el presupuesto de defensa de EEUU era de 298.900 millones de dólares. En 2013, ese presupuesto había aumentado hasta alcanzar la cifra de 698.602.800.000 millones de dólares, y esa cifra no incluía los 100.000 millones de más gastados en las guerras de Iraq y Afganistán. Se ha estimado que los gastos militares estadounidenses, sin necesidad de exagerar, se aproximan a la mitad de los desembolsos militares mundiales (48% del total mundial en 2005, según cifras oficiales), a pesar de que la población estadounidense representa menos del 5% de la población mundial y alrededor del 25% de la producción mundial total. Como porcentaje, los gastos militares estadounidenses se engullen un mínimo de un 4.2% del PIB total estadounidense (2013=16.633.400 billones de dólares). Un presupuesto militar tal es mayor que el productor interior bruto (PIB) de algunos países, como Bélgica o Suecia. Es una especie de gobierno dentro de otro gobierno.En 2006, el Departamento de Defensa de EEUU empleó a 2.143.000 personas, mientras que los contratistas de defensa privada emplean a 3.600.000 trabajadores, lo que supone un total de 5.743.000 puestos de trabajo en EEUU relacionados con el sector de la defensa, o el 3,8% del total de la fuerza laboral (en 2013 se duplicaron estas cifras). Además, hay casi 25 millones de veteranos en EEUU. Por tanto, se puede decir que más de 30 millones de estadounidenses reciben cheques que tienen su origen directa o indirectamente en el presupuesto militar de EEUU. Suponiendo con cautela que sólo dos personas mayores de edad votan por hogar, esto se traduce en un bloque de unos 60 millones de votantes estadounidenses que tienen intereses financieros en el sistema militar estadounidense. Así pues, nos encontramos con el peligro de una sociedad militarizada que se perpetua a si misma políticamente.

2. Los contratistas de la defensa privada.

Los cinco contratistas más importnates de la Defensa estadounidense son Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics. Van seguidos de Honeywell, Halliburton, BAE System y miles de compañías y subcontratas de defensa más pequeñas. Algunas, como Lockeheed Martin en Bethesda (Maryland) y Raytheon en Waltham (Massachussets) obtienen cerca del 100% de sus negocios de los contratos de defensa. Otras, como Honeywell en Morristown (Nueva Jersey), tienen importantes divisiones de productos de consumo. Sin embargo, todas están preparadas para sacar provecho en cuanto los gastos de suministros de armas aumentan. De hecho, los contratistas de defensa estadounidenses han estado disfrutando de los grandes presupuestos del Pentágono desde marzo de 2003, i.e., desde el comienzo de la guerra de Iraq. Como consecuencia, han contabilizado aumentos considerables en los rendimientos totales de sus acciones, yendo desde el 168% (Northrop Grumman) hasta el 1164% (General Dynamics) desde marzo de 2006 a septiembre de 2013.También se ha señalado que los contratistas de la defensa privada juegan otro papel social: son grandes empleadores de antiguos generales y antiguos almirantes del sistema militar de EEUU.

Algunas "Joyas" del Complejo Militar Industrial


3. El sistema político.


En EEUU, el Presidente Barak Obama, una simple marioneta de Wall Street y el Vicepresidente Joe Biden, como antiguo senador, personifican la imagen de políticos consagrados al crecimiento y desarrollo del complejo industrial militar. Su administración ha extendido el sistema militar y de mercenarios y ha adoptado una política exterior militarista a una escala nunca vista desde el final de la Guerra Fría e incluso desde el final de la II Guerra Mundial. Efectivamente, desde la administración Bush-Cheney y la actual Obama- Biden, la industria armamentística se ha vuelto extremadamente rentable. Contratos por miles de millones de dólares van a toda marcha vendiendo aviones y tanques a diversos países en un mundo que evoluciona cada vez más de espaldas al derecho. Casi las dos terceras partes de todas las armas exportadas en el mundo salen de Norteamérica.El Congreso, por su parte, está en deuda con las corporaciones de defensa que operan en las plantas militares existentes es cada uno de los distritos de los congresistas o en los estados de los senadores, además de ciertas gratitudes a los lobbys que les proporcionan fondos y apoyos en los medios en épocas electorales.

4. Los “think tanks” del sistema.

Los asesores y los aduladores que se hallan detrás de la economía orientada hacia la guerra forman un red entrelazada de los denominados “think tanks” con sede en Washington, financiados por ricas fundaciones que están exentas de impuestos y que tienen miles de millones de dólares de activos, como, por ejemplo, la Fundación John M. Olin, la Fundación Scaife o la Fundación Coors, etc… Entre los “think tanks” más influyentes y representativos, cuya misión es orientar la política exterior estadounidense, se encuentra el American Enterprise Institute (AEI), la Heritage Fundation, el Middle East Media Research Institute, el neoconservador Washington Institute for Near Eastern Policy, el Center for Security Policy, el Jewish Institute for National Security Affaire, el Project for the New American Century (PNAC) y el Hudson Institute. Todos esos “think tanks” sirven para un doble objetivo: proporcionan funcionarios gubernamentales para realizar informes políticos sobre diversos temas, normalmente con una visión muy conservadora; y sirven como incubadoras de los departamentos gubernamentales, suministrándoles personal que ya ha sido formado y proporcionando puestos de trabajo para funcionarios que están fuera del poder.Se observa que la misma puerta giratoria que existe entre el sistema militar y los contratistas de defensa, también se mueve entre los “think tank” con sede en Washington y los departamentos del gobierno de EEUU.

5. El establishment de la “propaganda”.

Los propagandistas de la economía a favor de la guerra se pueden fundamentalmente encontrar en la derechista industria de los medios de comunicación estadounidenses. Esto se debe a que la venta de políticas orientadas hacia la guerra requiere la pericia que sólo una bien engrasada máquina de propaganda puede proporcionar. La herramienta propagandística más potente es la televisión. Y ahí, la Red Fox de Noticias de Rupert Murdoch es invencible. No hay un medio de comunicación estadounidense más abiertamente devoto de la ideología neocon y más comprometido en el apoyo de las nuevas guerras estadounidenses que la Fox News. La CNN o la MSNBC pueden intentar algunas veces emularla, pero su profesionalismo les impide acercarse demasiado a Fox News, que está demasiado predispuesta a favor de la guerra y promueve sin pudor alguno la dominación global de EEUU. Los esfuerzos de propaganda de Fox están estrechamente coordinados con otro medio escrito propiedad de Murdoch, como es el Weekly Standard y el New York Post. El Washington Times, que está controlado por el Reverendo de la Iglesia de la Unificación Sun Myung Moon, el neoconservador New York Sun y otras publicaciones neocon, como el National Review, The New Republic, The American Spectator, the Wall Street Journal, completan la infraestructura más importante de propagandistas a favor de la guerra. En conclusión, esa conjunción de cinco maquinarias para la guerra, i.e., el inflado establishment militar, la gran industria armamentística estadounidense, la administración neocon favorable a las guerras, con el Congreso de rodillas ante los lobbys militaristas, la red de “think tanks” favorables a la guerra y los belicosos propagandistas de los medios constituyen el marco del complejo industrial militar, del cual el Presidente Dwight Eisenhower, en 1961, hace ya 45 años, ya temía sabiamente que pudiera ejercer una influencia corrosiva sobre la sociedad estadounidense. 


El Verdadero poder que secuestro la democracia en EEUU a partir de 1963


domingo, 12 de abril de 2015

OPERACIÓN MANGOSTA EL SABOTAJE DE LA C.I.A A CUBA

La Operación Mangosta fue el más vasto programa subversivo emprendido por el gobierno de los Estados Unidos contra una nación extranjera en la década de los sesenta; todavía hoy día hay secretos contenidos en esta operación que son considerados entre las "joyas de la CIA", es decir secretos de máxima seguridad nacional. 



El Plan de Acción de Mangosta comprendía 32 tareas:

Económicas 13 
Políticas 6 
Militares 5 
Inteligencia 4 
Guerra Psicológica 4 

Posteriormente se agregaría una tarea de guerra biológica: utilizar un medio químico para afectar la vista de los macheteros y sabotear la zafra azucarera. La invasión a Cuba se planificó en marzo para producirse en el mes de octubre de 1962, lo que significa que el Gobierno de los Estados Unidos concibió la invasión de la isla antes de que se acordara la instalación de dispositivos coheteriles entre Cuba y la URSS. Tambien incluía distintos planes, muchos no relacionados directamente entre sí. Algunos son los siguientes:

Smasher: Destruir o inutilizar las comunicaciones de radio militares y civiles.

Defector: Inducir a militares a la deserción con su equipo.

Break-up: Introducir corrosivos para sabotear la industria y el transporte aéreo y naval.

Dirty Trick: Ofrecer pruebas que culparan a Cuba en caso del fracaso del vuelo orbital Mercurio.

Full-up: Demostrar que el petróleo soviético estaba contaminado.

Bingo: Fabricar una autoprovocación en la Base Naval de Guantánamo.

Good times: Desacreditar a Fidel mediante fotos trucadas.

C.I.A.


Para la realización de las actividades contra Cuba la CIA disponía de una estación en el sur de la Florida conocida como JM Wave, la más grande estación de la CIA en todo el mundo que de hecho era una subdirección especial de la Agencia para instrumentar los planes de Mangosta. Disponía de un presupuesto anual de 100 millones de dólares; una plantilla de 500 oficiales de caso y aproximadamente 4 000 colaboradores. Se incluía un dispositivo logístico independiente para la realización de las operaciones encubiertas, en los que no faltaban medios navales propios, para la realización de las operaciones paramilitares. El Jefe de Operaciones de Mangosta fue el general Edward Lansdale el que por línea de 
mando se subordinaba directamente a Robert Kennedy, Fiscal General de los Estados Unidos en una estructura denominada Grupo Especial Ampliado (SAG).





DOCUMENTO DESCLASIFICADO DE LA C.I.A

miércoles, 8 de abril de 2015

EL ACUERDO NUCLEAR DE IRÁN Y LA LUCHA POR LA INFLUENCIA EN EURASIA

Desde la Revolución Islámica en Irán, que derrocó la dictadura del Shah Reza Pahlavi, apoyado por EEUU, en 1979, una constante en la política exterior estadounidense ha sido una implacable hostilidad hacia Irán. Washington apoyó la guerra de Saddam Hussein contra ese país (1980-1988) y en 2003, la Administración Bush preparó planes para la guerra contra él. Desde 2011, EEUU y sus aliados de la Unión Europea han sometido a Irán al régimen de sanciones económicas más duro de la historia.


Sin embargo, la estrategia norteamericana ha cambiado en los últimos años. Tras el fracaso de las guerras de EEUU en Afganistán e Iraq, donde Washington ha sido incapaz de derrotar a las respectivas insurgencias o convencer a los gobiernos de esos países de que se sometan a sus dictados, la opinión pública y el establishment político de EEUU no quieren ver al país arrastrado a nuevos conflictos en Oriente Medio.

Al mismo tiempo, Washington desconfía del ascenso de China en la región de Asia y el Pacífico y el mundo en general. Obama ha aprobado la nueva estrategia del “giro hacia Asia”, que busca oponerse al creciente papel de China en la región, donde EEUU está tratando de construir una nueva alianza anti-Pekín. El ejecutivo pro-estadounidense de Australia y el gobierno de Shinzo Abe en Japón, que está determinado a jugar un papel más agresivo en Asia y busca eliminar la así llamada “cláusula pacifista” en la constitución japonesa, se han convertido en los aliados naturales de EEUU en esta estrategia.

La crisis de Ucrania ha empujado también a EEUU y sus aliados de la OTAN a una confrontación política y estratégica con Rusia. Moscú ha tomado medidas con el fin de reforzar su poder militar, incluyendo el desarrollo de nuevos barcos, aviones y misiles nucleares. También está promoviendo la Unión Euroasiática con algunos estrechos aliados, tales como Bielorrusia, Kazajistán, Armenia y otros estados.



Irán es un actor central en este juego. Además de ser un gran y poblado país, Irán posee las segundas reservas de gas y las terceras de petróleo en el mundo. Su posición geoestratégica es única. El país une Asia Central con Oriente Medio y el Golfo Pérsico y ha construido una sólida alianza con algunos países de la región, incluyendo Siria, Iraq y el Líbano. Millones de musulmanes en el mundo siguen también al Imam Ali Jamenei y a los líderes religiosos iraníes. Sus relaciones con África, Asia y América Latina se están volviendo cada vez más importantes.

Durante más de una década, EEUU, que siempre ha sabido que Irán no tiene intención de construir armas nucleares como numerosas evidencias muestran, ha utilizado dicho tema con el fin de presionar a este último país y obstaculizar su desarrollo tecnológico y económico. Ahora, la situación en el mundo ha cambiado y EEUU está intentando llevar el asunto hacia su perspectiva real. La crisis nuclear con Irán se ha convertido en una carga para Washington porque le impide poner en práctica su estrategia anti-china y anti-rusa y, de este modo, tenía que ser resuelta.

Irán se ha convertido en un baluarte en la lucha contra el terrorismo en Oriente Medio. Teherán apoya a Iraq, Siria y el Líbano contra la agresión terrorista, que está siendo alimentada por Arabia Saudí, Qatar y Turquía. EEUU y sus aliados europeos han apoyado durante años el esfuerzo de estos países para utilizar a terroristas como sus instrumentos en la región contra los gobiernos amigos de Irán, pero ahora ellos temen la creciente amenaza de estos grupos, que están determinados a atacar también a las naciones occidentales. Algunos gobiernos y medios occidentales están cambiando su posición hacia Irán y Siria y comenzando a abogar por una cooperación con dichos países en esta lucha.

Al mismo tiempo, las compañías norteamericanas están ansiosas por entrar en el mercado iraní. Ellas ven a Irán como un nuevo El Dorado, donde pueden lograr enormes beneficios. Hasta ahora, las compañías rusas y chinas, y en menor medida europeas, están mucho mejor posicionadas para aprovecharse del levantamiento de las sanciones a Irán. Las empresas estadounidenses están tratando de cambiar esa situación y regresar a Irán, pero necesitan que Washington elimine las sanciones unilaterales con el fin de lograr este objetivo.

La influencia israelí y la presión del lobby sionista sobre el Congreso se han convertido en un obstáculo principal para la implementación de esta nueva estrategia. Ellos tienen una gran influencia sobre la política exterior norteamericana, pero esta vez sus intereses chocan con los de una parte importante del establishment político y militar y con los de las grandes corporaciones estadounidenses. Esto podría hacerles perder su batalla contra el acuerdo sobre Irán. En un abierto desafío al lobby sionista, los medios corporativos, tales como el New York Times o el Washington Post, han mostrado su apoyo al acuerdo nuclear y dicen abiertamente que una acomodación con Irán reforzaría la mano de EEUU contra sus más importantes y formidables rivales geo-estratégicos: Rusia y China.

Un reciente artículo en el New York Times, escrito por Michael Godeon y David Sanger, ambos autores con estrechos vínculos con el establishment militar y de inteligencia de EEUU, mostró un apoyo al acuerdo nuclear. Los autores señalaron que un entendimiento con Irán reforzaría la posición mundial de EEUU frente a Rusia y China en múltiples formas.

China es ahora el mayor socio económico de Irán y el más importante inversor. Rusia ha sido durante mucho tiempo su principal suministrador de armas. Sin embargo, esta asociación sufrió un revés en 2010 cuando Moscú se negó a implementar un contrato de suministro de misiles tierra-aire S-300 a Irán citando las sanciones de la ONU. Washington espera que un acuerdo nuclear y la necesidad de cooperar contra el terrorismo le permitirán competir por la influencia geopolítica y económica en Irán con el objetivo de neutralizar la influencia rusa y china en este país.

EEUU todavía necesita a Rusia y China como mediadores en sus comunicaciones con Teherán , pero está convirtiéndose en algo cada vez más problemático para Washington el depender de Moscú y Pekín en este esfuerzo en un momento en el que las relaciones están empeorando.

La respuesta de Rusia y China

No hay duda de que China y Rusia comprenden este peligro y han tomado medidas para mantener su influencia en Irán.


En enero, durante una vista del ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, a Teherán, los dos lados firmaron un nuevo acuerdo de cooperación. En una conferencia de prensa donde explicó el mismo, el ministro de Defensa de Irán, Hossein Dehqan, dijo que su país y Rusia “comparten un análisis de la estrategia global de EEUU y su injerencia en los asuntos regionales e internacionales” y ellos pusieron asimismo de relieve la necesidad de cooperar en la lucha contra el terrorismo”.

Algunas horas después del anuncio del acuerdo de Lausana, Igor Korotchenko, que encabeza el think tank Centro de Análisis del Comercio Global de Armas de Moscú, dijo a Sputnik que “el levantamiento de sanciones a Irán, incluyendo el embargo de armas, sería lo más absolutamente lógico”. “De gran importancia para nosotros es la entrega de misiles actualizados S-300 a Irán.. Un contrato en este sentido podría ser renovado en términos aceptables para Moscú y Teherán”, añadió.

Rusia señala que está también dispuesta a vender automóviles, aviones y barcos a Irán después de la eliminación de las sanciones contra la República Islámica. “Estamos interesados en los suministros a este país. Esto incluye los automóviles, aviones, construcción de barcos y otras industrias”, dijo el ministro de Industria y Comercio Denis Manturov en la ciudad de Javarovsk, en el este de Rusia, señala Interfax. “Estamos preparados para trabajar juntos para incrementar la cooperación y los proyectos conjuntos”, señaló.

Por su parte, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, visitó Teherán en febrero con el fin de incrementar los vínculos políticos y económicos entre los dos países. Las importaciones chinas de petróleo de Irán se incrementaron en casi un 30% el pasado año y Wang dijo que “existe todavía un enorme espacio para la cooperación en el terreno de la energía y los parques industriales de acuerdo con las necesidades de desarrollo de Irán y las capacidades de China”, dijo el ministro citado por la agencia Reuters.

Wang visitará Moscú en abril y los dos países analizarán la situación creada después del logro del acuerdo con Irán y las medidas dirigidas a impedir que EEUU incremente su influencia en Eurasia.

Rusia y China pueden ahora abrir la puerta a la adhesión de Irán a la Organización de Cooperación de Shanghai. Esta gran organización busca garantizar la estabilidad, promover la unidad de Eurasia y contrarrestar la influencia norteamericana en este gran espacio. 

ESCRITO POR YUSUF FERNANDEZ

martes, 7 de abril de 2015

PRUEBAS IRREFUTABLES QUE EL DILUVIO EXISTIÓ¡¡

PRUEBAS QUE EL DILUVIO SUCEDIÓ Y EXISTIÓ EN REALIDAD

Viejos trabajos puestos al día, nuevos arqueólogos, geólogos, astrónomos y antropólogos están revitalizando la veracidad de una de las grandes leyendas de todas las culturas humanas. El Diluvio Universal. Los cataclismos habidos en nuestro planeta se habrían debido a bruscos acontecimientos ocurridos en nuestro sistema solar.



El investigador H. S Bellamy reunió quinientos. Quinientos relatos de prácticamente todas las culturas humanas que hablan de un gran diluvio. La posibilidad de que las omnipresentes leyendas fueran ciertas se alimenta, hoy, de datos geológicos y arqueológicos, comenzando por los numerosísimos sedimentos marinos depositados en altas montañas. Ello alimentaría el argumento de que, un día, que las aguas ocuparon un diferente lugar en otro tiempo. Sin duda, una nueva visión de la historia de nuestro planeta está naciendo.

La cultura de Tiahuanaco, asociada al lago Tititcaca, en Bolivia, es una de las grandes incógnitas de nuestro mundo; ni se sabe por qué desapareció ni cómo se construyeron gigantescos edificios tales alturas, pero en lo que muchos están de acuerdo es en que se trata de las más antiguas ruinas de una civilización. En su libro “Construidas antes del diluvio: el problema de las ruinas de Tiahuanaco, Bellamy documenta la existencia de sedimentos marinos en una extensión de 700 kilómetros en aquella área, lo que probaría que el Océano Pacífico alcanzaba, en un tiempo remoto asociado a esa cultura, la altura de esas montañas. Esta  línea  comienza cerca del  lago  Umayo,  en el Perú, a unos cien metros de altura por encima del lago  Titicaca, y pasa al sur de  este  lago,  a  treinta  metros  por  encima  del  agua, hasta  concluir,  en  declive  descendente  hacia  el  sur,  más  allá  del  lago  Coipusa,  doscientos  cincuenta  metros  más  abajo  que  en  su  extremidad  septentrional.

El declive en esos sedimentos se constata con una trayectoria curva y no recta, lo que ha llevado a Bellamy a proponer que ésa es la prueba de que fueron las aguas las que bajaron y no las montañas las que se elevaron, como hasta ahora se pensaba. De ser así, Tiahuanaco habría constituido un puerto de mar a finales del Terciario, lo que explicaría, al mismo tiempo, porqué el lago Titicaca es salado: sería el último vestigio del Océano Pacífico. Este investigador, amparándose en las leyendas de los indígenas, afirma que todavía existen restos de los muelles del puerto de Tihuanaco dentro del lago. El oceanógrafo Cousteau las buscó infructuosamente en los años ochenta, pero el investigador boliviano Hugo Boero Rojo las halló en las cercanías del puerto boliviano de Puerto Acosta, a 20 metros de profundidad, filmando un documental.
Las leyendas asociadas a esta enigmática cultura hablan de que la debacle que la precipitó fue originada por un satélite que orbitaba alrededor de la Tierra, diferente a la luna actual y regía un calendario de 290 días. Su mayor proximidad a nuestro planeta provocaba numerosos eclipses lunares y catástrofes. Son muchos los que piensan que nuestra “luna” es un satélite reciente fruto de alguna colisión en el espacio.



Los enormes interrogantes existentes acerca de la construcción de ciudades en aquel área, y de cómo sus habitantes fueron capaces de llevar tan enormes bloques de piedra hasta lugares tan elevados y cultivar a esas alturas, podrían comenzar a tener una explicación de ser cierta esta hipótesis, discutida por Albert Einstein con Charles Hapgood. Este heterodoxo investigador mantuvo diáologo epistolar con el sabio alemán durante 1953, que fue publicado en el libro “El movimiento de la corteza terrestre”, por la editorial Pantheon, en 1958. “Frecuentemente recibo cartas de gente que me quiere consultar sobre sus ideas no publicadas. La mayor parte son presuntuosas y carentes de credibilidad científica. La primera comunicación que recibí, sin embargo, del señor Hapgood me impactó. Su idea era original, de una gran simplicidad y, si se acaba probando, de una gran importancia para conocer la hisoria de la tierra”.

Einstein también mantuvo correspondencia con Immanuel Velikovski, otro “recuperado”, quien escribió dos controvertidas obras en los años cincuenta tituladas “Mundos en colisión” y “La Tierra en el cataclismo”, en las que defendía las evidencias de que cuerpos estelares tuvieron que ver con los cambios vividos en el planeta. A diferencia de Hapgood, las ideas de Velikovski fueron tachadas de “imposibles” y “sin sentido” por el propio Einstein, aunque el ruso afirma que en los últimos meses de su vida volvió a contemplar esa posibilidad. Sin embargo, recientemente la ciencia “oficial” ha dado la razón a Velikovski cuando fueron hallados los restos de un meteorito en Yucatán (Méjico) y propusieron que fuera el causante de la desaparición de los dinosaurios, hace 65 millones de años. El análisis del cráter de Koefels, en el Tirol, también apoya este argumento, por medio de las pruebas del carbono, de que un cuerpo estelar se descompuso al chocar con nuestra atmósfera provocando catástrofes.
Las hipótesis de que las debacles y catástrofes acaecidas en nuestro planeta hayan sido provocadas por el impacto de cuerpos estelares cobran fuerza a medida que los datos geológicos, los arqueológicos y los antropológicos se interrelacionan para generar nuevas teorías sobre el clima y su evolución. Entre otras cosas, estas teorías podrían explicar la desaparición de grandes animales, “mastodontes” como el mamut, hace entre 9.000 y 12.000 años. Una desaparición de la que la ciencia oficial sigue responsabilizado al hombre… cuando en aquella época apenas tenía lanzas y flechas. Como se puede deducir al contemplar los indígenas americanos o africanos antes de la llegada del hombre blanco, difícilmente una población humana podía haber aniquilado una especie como los mamuts de más de una tonelada o castores de más de media tonelada. Todas estas especies murieron al final de la era de hielo, dejando en el aire la pregunta de las preguntas: por qué.
Velikovski rebate la teoría de que la edad de hielo finalizara hace un millón de años, como hasta ahora, y sostiene que ocurrió hace tan sólo 12.000 (al menos, “una” era glacial). El ruso fundamenta su teoría en los fabulosos yacimientos de animales extinguidos cuyos huesos fueron encontrados en descomunales fosas a las que habrían llegado, aparentemente, movidos por una fuerza violenta. Fosas como la de Agate Spring Quarry en Nebraska, comprenden 164.000 huesos de 800 animales diferentes. Los más numerosos son de un pequeño rinocerante, otro caballo enano y un cerdo gigante. En Alemania, en un hoyo situado en Neuköln, se encontraron restos fosilizados de mamuts, bueyes almizcleros, bisontes, hienas, renos y dos especies diferentes de elefantes. Todos sus huesos, al igual que en el yacimiento de Nebraska, estaban revueltos, como si una corriente los hubiera juntadao, y su fecha de datación es de hace 12.000 años, el final de la glaciación según las “modernas” teorías. Velikovski, como Hapgood, alude a las pruebas de la región de Tiahuanacu, con la imposibilidad para el traslado de semejantes piedras y la construcción de terrazas, para avalar la teoría de que no fueron las montañas las que se elevaron sino que fue el mar el que bajó.



En pocas palabras, las tesis que, con matices, sostienen Hapgood, Bellamy y Velikovski, entre otros, es que la edad del hielo no terminó hace un millón de años sino hace 12.000. Y que la acción de algún cuerpo estelar como el mítico doceavo planeta o, para otros, Marte, habría sido el detonante del cambio en los polos magnéticos de la tierra, lo que originó en diferentes épocas planetarias, catástrofes como el diluvio universal y la destrucción de los propios dinosaurios. De acuerdo al investigador italiano Flavio Barbiero, la Antártida actual habría sido la Atlántida antes de ser desplazada dos mil millas al sur, hasta su actual emplazamiento. Algunos geólogos también apoyan estas tesis, que están cobrando mucha fuerza en algunas universidades del mundo, como las de Bérgamo y Milán. Es el caso de Alexander Tolman, de la Universidad de Vienta. A su modo de ver, hace 12.000 años hubo un descenso en la capa de ozono que nos protege de las nocivas radiaciones del sol, en el que tuvo bastante que ver el choque de un meteorito. Matt Brinkman, por su parte, en “La datación de la eda de hielo” recuerda que hace 9.000 años perecieron muchos animales, como el mamut y grande felinos.
Toda esta corriente que abarca a eruditos de diferentes campos del saber echaría por tierra la creencia, hasta ahora aceptada por la comunidad científica, de unos cambios graduales en el planeta y la supuesta importancia de la acción del hombre en la eliminación de ciertos animales. Para estos heterodoxos, los bruscos cambios en la biosfera habrían venido originados por modificaciones en el sistema solar. De esta manera, además, la astrología volvería a jugar un papel en el desarrollo de la ciencia.

El gran cataclismo

Todas estas teorías han provocado que diferentes investigadores hayan vuelto a proponer la existencia de un gran cataclismo universal, hace entre 9.000 y 12.000, que habría acabado con grandes civilizaciones en la tierra y habría quedado en la memoria colectiva de numerosos pueblos como “el diluvio universal”. Las ciencias empíricas y las tradiciones espirituales se pondrían de acuerdo gracias a H. S. Bellamy, quien recopiló 500 leyendas de prácticamente todas las culturas del mundo que apoyan esta teoría y las similitudes. Como se ve en el cuadro, las coincidencias son apabullantes.
Según la Biblia y la Torá judía, los únicos superviviente del diluvio fueron Noé, su familia y un número de parejas de animales, navegando en un arca de 300 codos de largo, 50 de ancho y 30 de alto, hecha de madera de gomero calafateada con pez. El diluvio duró días y 40 noches, en los que “las aguas lo cubrieron todo y las fuentes del gran abismo se abrieron”. Noé mandó una paloma y un cuervo y sólo salió del arca desde el monte Ararat cuando la paloma no volvió de su tercer vuelo.
Las tablillas mesopotámicas son una fuente de numerosa información acerca del diluvio. Según las inscripciones sumerias, los supervivientes fueron la familia de Khisustros (o Khasistrata), amigos, animales domésticos y pájaros, ayudados de una nave de 5 estadios de largo y 5 de ancho. “Un terrible chorro de agua se elevó hasta el cielo, el océano rebasó la orilla y los ríos, sus riberas”. Las montañas Gordyene de Armenia fueron el refugio de los supervivientes, que volvieron a Sippara a desenterrar recuerdos de su destruida civilización.

Según las inscripciones asirias y babilónicas, el héroe superviviente se llamó Ubaratutu o Khasisatra, acompañado de su familia, su ganado, criados y animales salvajes, ayudado de una nave de 600 codos de largo, y 60 de alto y ancho. La tragedia duró seis días y seis noches, en los que hubieron “maremotos y chorros de agua…” Los cadáveres de los ahogados flotaban como algas mientras los supervivientes permanecían en el monte Nízar. La paloma que, a diferencia del cuervo, no volvió, también fue la emisaria.de lsa buenas noticias, a resultas de lo cual, Khasisatra y su familia se convirtieron en dioses.

Una variante de la anterior, se encuentra en las inscripciones babilónicas de Asurbanipal. En ella se lee que “una nave con la semilla de la vida a bordo” sobrevivió a un diluvio que duró seis días y seis noches. “Al séptimo día, Ut.-Napishstim” –que así se llamaba el Noé babilónico-, “miró afuera y vio que todo estaba callado. La humanidad había vuelto al barro”. El barco encalló en el monte Nízar. Pasado un tiempo, Ut.-Napishstim mandó una paloma, un cuervo y una golondrina. El cuervo se quedó comiendo los cadáveres y los demás pájaros no volvieron. Después de desembarcar y dialogar con los Dioses, se les concedió la inmortalidad.

La tradición griega y los comentarios antiguos hablan de que, pasada la edad de oro, Zeus vió que los humanos se habían vuelto muy engreídos y decidió que ya era suficiente. Gracias a la intercesión de Prometeo pudieron sobrevivir a la catástrofe Decalion, su mujer Pirra, sus hijos y animales terrestres, incluyendo cerdos, caballos, leones y serpientes. Su cobijo fue un gran cofre en el que navegaron durante 9 días y 9 noches “con el agua saliendo de la Tierra y el mar rebosando”. Según los relatos, el cobjio fue el Monte Parnaso o el Olimpo, al abrirse una grieta en Bambyce, por la que se produjo el desagüe. Decalion y Pirra lanzaron piedras que se convirtieron en hombres o mujeres dependiendo de quien las lanzaba.
La versión coránica es muy parecida a la bíblica. Habla de Noé y su familia y de una inundación que cubrió la tierra, a la cual sobrevivieron en el arca. La catástrofe se describe en los siguientes términos: “la superficie de la tierra hirvió…El arca se movió entre las olas como montañas”. La cosa terminó cuando Alá mandó a la tierra tragarse las aguas y al Cielo detener las lluvias. Finalmente, el arca se posó en el monte Djudi.
Los Puranas de la India hablan de un barco dirigido por el pez divino que salvó a Satyarawata; la inundación duró 7 días (en los que las tres fuentes quedaron sumergidas), hasta que el pez llevó al barco a tierra.

Otra versión de la India habla de que había un hombre llamado Manu que salvó a un pez chiquito de los dientes de uno grande y le dijo: “si me cuidas hasta que sea grande, un día te salvaré de las cosas terribles que están por llegar”. Manu le preguntó qué pasaría y éste le contestö: “se acerca un gran diluvio que lo arrasará todo sobre la tierra”. A medida que el pez iba creciendo, Manu lo iba cambiando a una pecera más grande hasta que se convirtió en un “gasha”, el pez más grande sobre la faz de la tierra. Cuando la lluvia comenzó, Manu ató una cuerda del barco al pez y éste le guió por entre las aguas mientras la lluvia desaparecía, llevándole a una montaña, donde encalló.
En Australia existe una leyenda llamada “El diluvio del tiempo del sueño”, en la que se vieron implicados Noé,. los aborígenes y algunos animales, a bordo de un arca gumana, llamada woramba, que terminó encallando en Djilinbadu, la montaña, donde todavía puede ser encontrada. Para ellos, la leyenda de que el arca está en el medio oriente es una mentira fabricada por los blancos para mantenerles sojuzgados. Esta leyenda es, sin duda, una mixtura fruto del contacto con los misioneros y, para algunos, no hay leyenda alguna que sostenga esta tradición sobre este tema.
Una leyenda persa habla de que los supervivientes fueron Yilma, mil parejas, animales y pájaros. En lugar de la consabida arca, se cobijaron en un refugio o fortaleza subterránea hecha de barro, de una “carrera de caballo de largo”, provista de alimentos, frutas, plantas y animales, pero sin gente mala, ni personas de dientes desiguales ni leprosos. Ello fueron los supervivientes de esa ola de terremotos, inundaciones y fuegos que destruyeron el mundo.

En el suroeste de Tanzania se cuenta que una vez los ríos se desbordaron. Dios avisó a dos personas, conminándoles a tomar muchas semillas y animales en un barco. Así fue cómo el agua cubrió las montañas hasta que un día el diluvio paró. Entonces, el hombre dejó una paloma libre, que volvió. Después, dejó un halcón volar y no volvió. Sólo entonces fue cuando decicieron salir del barco.
En la tradición china de los cuentos del Hihking, la familia supeviviente se llamaba Fuhi, que sobrevivió en un bote de un monumental diluvio que envolvió los árboles y las montañas. Por eso Fuhi es considerado el padre de todos los seres humanos. El, en compañía, de su mujer, tres hijos y tres hijas se encargaron de repoblar la tierra entera. Por cierto, una de las montañas sagradas de una cultura hermana de la anterior, la nipona, se llama “Fuji”.

Entres los caldeos, el nombre del supeviviente es Xisuthrus. Fue el dios Cronos quien le advirtió de lo que venía y le conminó a construir un barco, de cinco estadios por dos, en el que albergó a su familia, sus amigos y dos ejemplares de cada especie animal. El método para averiguar si podía salir es el mismo: dejar escapar pájaros sucesivamente hasta que uno no regresó, prueba de que había encontrado tierra. Entonces hizo los sacrificios correspondientes a los dioses, entendiendo que el peligro había pasado.

América precolombina

Entre los toltecas centroamericanos existe una tradición que habla de que la primera era duró 1760 años, después de la cual, hubo una gran inundación que duró 52 años, a la que sólo sólo sobrevivió una familia, Coxcos y su mujer, Xochil Quetzal, en una gran canoa hecha de madera de ciprés. “Las  montañas  se  hundieron   bajo  el  agua.  Toda  la  humanidad  se  ahogó  o  se  convirtio  en  peces. “Como en otros relatos que hemos visto, Coxcos envió aves, en este caso buitres, que encontraron cadáveres y no volvieron. Después mando un colibrí, que volvió con una rama, después de lo cual, encontraron tierra en la montaña torcida de Colhuacán.
Entre los aztecas, existe la leyenda de Tapi, un hombre muy piadoso, a quien el creador le dijo que construyera un barco con el que sobreviviría, y en el que debía meter a su mujer y a una pareja de cada uno de sus animales. Todo el mundo pensaba que estaba loco, hasta que el diluvio se desencadenó. El no abandonó el barco hasta que… sóltó unas palomas que no regresaron.
En las tradiciones mayas, recopiladas en libros sagrados como el Popol Vuh y el Chilam Balam, se habla de una gran inundación acompañada de fuego y terremotos, de la cual sobrevivió muy poca gente, escondida en cuevas. “Se  oyó  un  gran  ruido  en  el  cielo  y  cayo  una  pesada  lluvia  noche  y  dia.   Los  hombres  trataron  de  trepar  a  las  casas,  pero  las  casas  quedaron  sumergidas.   El  cielo  se  cayó… la  tierra  seca  se  hundio,  y  en  un  momento  termino  la  gran aniquilacion…”
Entre los ojiwbe, que han vivido en Minnesota desde el 1.400 antes de Cristo aproximadamente, también existe una tradición muy similar a la relatada en la Biblia. “Hubo un tiempo en que los humanos discutían entre ellos e incluso en el seno de sus familias. Discutían tanto que Manitú, el creador, decidió realizar una purificación por medio del agua. El agua llegó, anegó toda la tierra y pilló a la mayoría desprevenida. Tan sólo unas pocas parejas vivientes lograron sobrevivir”. Waynaboozhoo es el nombre del héroe, que sobrevivió acompañado de unas parejas de animales en una barquilla.
Los indios de Delaware, también en Estados Unidos, tienen una tradición en la que se habla de que en la era prístina la gente vivía en paz y la tierra estaba sumergida. Tan sólo unas pocas personas encontraron refugio en la concha de una grandísima tortuga, tan vieja que tenía moho. Un pájaro fue soltado para hallar tierra pero sólo encontró mar. Más tarde, otro más volvió con un poco de tierra en su boca, a resultas de lo cual guió a la tortuga hasta ese pedazo de tierra. Entre los hurones, se habla de una inundación que duró varios meses, de la que sólo sobrevivió el padre de las tribus indias, con su mujer, su familia y sus animales. La leyenda habla de que los animales no hacían más que quejarse durante el viaje, por lo cual, al terminar el diluvio, se les quitó la facultad de hablar. Los sioux de Dakota también tienen otra leyenda similar, en la que sobreviven en unas canoas muy grandes una familia y parejas de animales de cada especie, después de una inundación de varios meses, al término de la cual, encontraron tierra firme al oeste. Parecida a la de los indios mandal, con la diferencia de que el superviviente ¡fue un blanco!
En el periodo de tiempo conocido en los Andes como el de la Pachachamama, el hombre se convirtió en un demonio. Estaba tan atareado haciendo cosas malas que se le olvidó hacer las buenas, tan sólo aquellos que vivían en lo alto de los Andes conservaban la pureza. Dos hermanos que vivían en las montañas vieron a sus animales comportarse de manera extraña y les preguntaron lo que sucedía, a lo que contestaron que las estrellas les habían avisado de que se avecinaba un diluvio que destruiría la tierra entera. Entonces tomaron a sus familias y buscaron refugio en una cueva en las altas montañas. La lluvia duró cuatro meses y las aguas subieron pero no alcanzaron la altura de los pìcos. Así fue como las aguas terminaron y la montaña recuperó su altura, pero desde entonces las llamas prefieren vivir en las alturas.
Entre los indios chibcha de Sudamérica, el superviviente fue Bochica y su mujer, refugiándose en la montaña más alta. Al terminar el diluvio, Bochica abrió un agujero en la tierra en Tequendama, por el que desaparecieron las aguas.

El cambio magnético de los polos y la Atlántida

Las modernas teorías sobre electromagnetismo y una mejor comprensión del funcionamiento del Planeta, entendido como un ente vivo, están haciendo que se replanteen numerosas cuestiones acerca de nuestro planeta. Entre todas ellas, destaca la interrelación entre lo que ocurre en el universo y en la Tierra, es decir, lo que históricamente se ha conocido como astrología con la biosfera.
La posibilidad de que los polos magnéticos hayan cambiado a lo largo de la vida de nuestro planeta explicaría las inexplicadas glaciaciones. Y ello sería debido a la acción de cuerpos estelares, cuyo impacto habría generado, además, terremotos, vulcanismo y cambios en la temperatura, modificando, como dice las leyes de la termodinámica, la estabilidad del sistema.
El actual estudio de los glaciares a través de datos químicos, isótopos, geométriosa y físicos está posibilitando la datación de los diferentes hielos que existen en el planeta. Concretamente, las mediciones son capaces de datar desde hace 400.000 años. Según estos novísimos datos, fruto de nuevos instrumentos de medición, actualmente nos hallaríamos en una era “interglacial”, llamada Oloceno.



Gracias a ello, se ha delimitado, según Flavio Barbiero, del centro para el estudio de la Prehistoria de Capodiponte, que durante el Pleistoceno el polo norte se encontraba entre Groenlandia y Canadá, mientras que una parte de la Antártida (la que da al Atlántico), era verde y pudo albergar una civilización (la Atlántida) y la otra, que da a Australia sería la que ocupaba el polo magnético. Según este autor, el impacto de un meteorito a finales del Pleistoceno hundió la Atlántida por un tiempo, con todos sus restos, y heló el resto, metidos ya en una nueva glaciación. Los humanos supervivientes fueron los que comenzaron el periodo conocido como Neolítico en America, Africa y Asia, lo que explicaría las numerosas coincidencias entre diferentes culturas de todo el planeta. La inexistencia de ruinas en un lapso de cuatro milenios se explica, según Barbiero, porque el nivel de las aguas ha ido subiendo desde entonces, sumergiendo las huellas de estas civilizaciones, cuyas pruebas están en Cádiz o en las costas de Japón.

 La importancia de los números 54 y 108 en el antiguo Israel

Según el investigador Donald Patten, de Seattle, la secuencia de los números 54 y 108 relacionada con las catástrofes es continua en la historia del pueblo judío, relatada en el Antiguo Testamento, el Talmud y los trabajos del historiador Flavio Josefo. Cuatro veces en la literatura hebrea, dos en el Antiguo Testamento y dos en la literatura talmúdica y sus comentarios coinciden con estas fechas: la catástrofe de Sodoma y Gomorra, la de los tiempos de Isaías-Hesíodo, la que provocó el Éxodo y la de Gideon ocurrieron en la madrugada de Pascua. Para Donald Patten, todos estos hechos coincidieron con ciclos, y no aleatoriamente, así que sería mejor decir que “ocurrieron” debido a esos ciclos. Coinciden con dos fechas especiales tanto para los romanos como para los calendarios anteriores: se los llamaba los días del “miedo”. El “tubulustrium”, estaba asociado a los “idus” de Marzo, el 20 o 21 de este mes, relacionado con el planeta destructor, Marte y que marcaba el equinoccio y la festividad de la Pascua. El “armilustrium”se situaba alrededor del 24 de Ocubre. Ambos se avecinaban en periodos de 108 años.

Según las investigaciones de Patten, en cada quinto ciclo de estos 108 años, la catástrofe ocurría tanto en marzo como en octubre. En los eventos de octubre, Júpiter estaba en Cáncer, simultáneamente a Saturno en Capricornio, en una oposición de 180 grados. En los de marzo, la situación era la opuesta: Júpiter en Capricornio y Cáncer en Capricornio. El diluvio universal fue una de esas catástrofes, que para Patten se sitúa en el 2.584 antes de Cristo. También los cambios en el Sáhara datan de las mismas fechas y Supervivencia de fauna del pleistoceno, hace sólo 3.500 años, datado en Méjico.

¿Cómo era el Arca de Noé?

De acuerdo a los textos hebreos, el arca de Noé fue cubierta de juncos o cañas y recubierto por magma o lava que contenía piedra pómez, sal y . Eso resultaba en un tipo de aislante que era muy fuerte y ligero. Para muchos, los restos encontrados 17 millas al sur del Monte Ararat, en la base de Al Judi son los restos del arca de Noé. Este pedazo parece que tiene las costillas o cordoncillos dentro de él. Como esos juncos un día estuvieron vivos, se podría utilizar el método del Carbono 14 para fecharlos.
El doctor Thor Heyerdahl construyó dos bote similares a éste en 1969-1970. Con el primero navegaron alrededor de 3.000 millas, y con el segundo, superaron esa cifra. En el lago Titicaca, en Bolivia, se utilizan este tipo de embarcaciones, hechas de juncos.